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Bachelet gana con la sombra de una abstención histórica

De 13.5 millones de ciudadanos con derecho a voto, sólo votó 5.2, un 40 %. Por primera vez, la votación era voluntaria. La abstención ha sido la más elevada de la historia democrática chilena.

CHILE. Michelle Bachelet, pediatra de 62 años, separada y con tres hijos, presidenta de Chile entre 2006 y 2010, ha vuelto a hacer historia al vencer en las urnas para un segundo mandato. Con el 100 % de las mesas escrutadas, la dirigente de centroizquierda obtuvo un 62.1 % de los votos, frente al 37.8 % de su rival, la economista conservadora de 60 años, Evelyn Matthei.

Pero, según medios locales, la otra gran protagonista de la segunda vuelta presidencial que ayer vivió Chile fue la abstención.

La participación de ayer domingo (5,7 millones de personas) fue la más baja desde el retorno a la democracia tras la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

De los 13.5 millones de ciudadanos con derecho a voto, sólo acudieron a votar 5.2 millones, un 40 %. De hecho, durante todo el día en los colegios electorales se repitieron las escenas de vocales aburridos, salas vacías y de aplausos espontáneos a quienes sí se animaron a ejercer su derecho al voto.

La abstención se situó en el 59 %.

Los chilenos, de forma muy mayoritaria, prefirieron ir a la playa o a la piscina, o incluso de compras navideñas, antes que a votar, ahora que ha dejado de ser obligatorio. El escepticismo político y el voto voluntario que domina el país fue el culpable de que una abstención tan alta.

Esta situación supuso un jarro de agua fría para la clase política, que hace dos años aprobó por unanimidad la reforma electoral que estableció la inscripción automática y el voto voluntario.

Cuando el sufragio era obligatorio había 8.5 millones de electores inscritos, aunque en la práctica votaban 7.5 millones.

En las elecciones municipales de 2012, cuando se puso a prueba el nuevo sistema electoral, la abstención rondó el 40 % ya con 13.5 millones de electores.

En la primera vuelta, el pasado 17 de noviembre, acudieron a las urnas unos 6.7 millones de electores con una votación que alcanzó un 46.7 % para Bachelet y un 25.01 % para Matthei.

Analistas subrayaron que parte de la apatía ciudadana se podía también achacar al hecho de que la victoria de Michelle Bachelet estuviera tan cantada. La popular política volverá a presidir Chile desde marzo de 2014 hasta 2018, convirtiéndose en el primer caso de reelección para un segundo mandato desde Alesandri Palma (1920-1925 y 1932-1938).

Bachelet, que emitió su voto pasadas las 10 de la mañana, se mostró rotunda sobre la legitimidad del resultado, independientemente del nivel de abstención. "Es evidente que en todos los países en que hay voto voluntario la votación es menor. Pero lo claro es claro: éstas son las reglas de la democracia y gana el que gana con esta reglas".

Fue felicitada muy rápidamente por el presidente centroderechista Sebastián Piñera, con quien se reunirá el lunes por la mañana, en la casa de la mandataria electa, para conversar sobre el traspaso del mando, que ocurrirá el 11 de marzo de 2014.

"Quería felicitarla y admirarla por la campaña de nueve meses. Los chilenos se han expresado con claridad y le deseo el mayor de los éxitos", dijo Piñera.

"Usted puede tener la certeza que de parte nuestra va a tener una actitud patriótica, porque más allá de las diferencias, todos queremos lo mejor para Chile (...) ojalá tengamos un gran Gobierno a partir de marzo del próximo año", agregó.

Piñera, quien sucedió como mandatario a la propia Bachelet hace cuatro años, dijo que en el encuentro de hoy abordará de inmediato con la candidata electa las tareas para el traspaso del poder.

La candidata de La Alianza, Evelyn Matthei, no tuvo problemas en reconocer su derrota: "Michelle Bachelet será la próxima presidenta de Chile. Le deseo el mayor éxito en el próximo Gobierno. Nadie que ame a Chile puede desear lo contrario".

Al pronunciar su discurso de reconocimiento de su derrota, Matthei no pudo contener las lágrimas.

"Doy infinitas gracias a quienes nos apoyaron y creyeron en el proyecto de sociedad que queríamos para Chile", agregó.

"Ha sido un honor representarlos. Tengan la certeza que el tiempo y la historia mostrara que aquellos principios que defendíamos estaban en lo correcto; el valor a la vida, a la libertad. Son la mejor herencia que podemos dejar a los próximas generaciones", dijo la aspirante a sus seguidores.

"Nada que valga la pena es gratis, lo mas valioso va siempre acompañado de gran sacrificio", recalcó.

Más noche, la Bachelet se dirigió a sus seguidores.

"Están las condiciones sociales y políticas, y por fin ahora es el momento de hacer los cambios", dijo Bachelet con la voz gastada, desde un escenario en el frontis de un céntrico hotel, ante más de 10.000 personas que se extendían por la principal avenida capitalina. "Si estoy aquí es porque creemos que el Chile de Todos es necesario. No será fácil, pero cuándo ha sido fácil cambiar el mundo".

Bachelet ya se desempeñó como presidenta de Chile entre 2006 y 2010, y luego manejó el programa de la ONU para la mujer, lo que le dio un reconocimiento internacional que pocos mandatarios latinoamericanos han alcanzado.

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