Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Ataques terroristas en Yemen dejan otros 25 muertos, 15 son niñas

Un coche bomba explotó cuando un autobús escolar pasaba cerca. La ciudad de Radá está considerada como una base clave de Al Qaeda.

Humo sale de la ciudad de Rada, al sur de la capital yemení, donde dos coches bomba explotaron ayer. Foto edh / ap

Humo sale de la ciudad de Rada, al sur de la capital yemení, donde dos coches bomba explotaron ayer. Foto edh / ap

Humo sale de la ciudad de Rada, al sur de la capital yemení, donde dos coches bomba explotaron ayer. Foto edh / ap

SANA. Unas 25 personas, entre ellas 15 niñas, murieron ayer por la explosión de dos coches bomba en la ciudad de Radá, en el sur de Yemen, informó una fuente de seguridad.

La fuente dijo que la primera explosión tuvo lugar al paso de un autobús escolar en el que viajaban las niñas, y la segunda cerca de una concentración de combatientes del movimiento chií Ansar al Alá (hutí) cerca de la casa de un dirigente local del grupo.

Según su relato, el primer ataque iba dirigido contra un puesto de control levantado por milicianos hutíes y coincidió con el paso del vehículo de las estudiantes de primaria, cuyas edades varían entre los seis y los doce años.

La fuente de la Policía, que precisó que el atentado "lleva la marca de Al Qaeda", añadió que otras nueve estudiantes resultaron heridas en el primer ataque, mientras que decenas de personas sufrieron lesiones en el segundo.

Los hutíes tomaron el control de Radá, situada en la provincia de Al Baida, a mediados del pasado octubre, después de duros enfrentamientos con combatientes del grupo terrorista Al Qaeda y extremistas tribales afines a esta organización.

Radá es uno de los enclaves de la agrupación Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA) y es considerado una de las ramas más activas y peligrosas de la red terrorista.

El movimiento chií afronta una dura resistencia en Al Baida y en la región vecina de Eb, en el sur de Yemen, mientras intenta extender su dominio a otras zonas del norte y el oeste del país, después de que el pasado 21 de septiembre irrumpiera en la capital y se hiciera con el control de numerosos edificios gubernamentales.

El gobierno central de Yemen ha fallado hasta ahora en hacer frente a la amenaza terrorista, por lo que los combatientes Ansarualá han intervenido para tratar de expulsar a Al Qaeda de varias zonas del país.

La inestabilidad generalizada y creciente violencia ha alarmado a la vecina Arabia Saudita, el mayor exportador de petróleo del mundo y principal aliado de EE. UU.

El ataque ayer en Radá es el segundo en poco más de un mes. El pasado 12 de noviembre, un atacante suicida mató a docenas de personas que estaban reunidas en la residencia de un jefe tribal.

A principios de diciembre de este año unas tres personas perdieron la vida en Yemen tras ser víctimas de un atentado contra la residencia del embajador de Irán, Hassan Sayed Nam. —AGENCIAS.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación