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La aprobación de Dilma Rousseff cae por los suelos

Sondeo revela escaso apoyo de brasileños tras escándalo en Petrobras

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La presidenta de Brasil ha caído a sus mínimos en cuanto a respaldo ciudadano reveló una encuesta. | Foto por EFE

BRASILIA. El índice de aprobación de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, se desplomó y el número de personas que pide su destitución está creciendo, según una nueva encuesta publicada ayer en Brasil.

El 71% de los entrevistados describió el gobierno de Rousseff como “malo” o “terrible”, en comparación con 65% en su encuesta anterior, en junio, precisó el sondeo realizado por el instituto de sondeos Datafolha.

El porcentaje de encuestados que dijo que el gobierno de la mandataria es “excelente” o “bueno” se sitúa en apenas 8%, menos que el 10% en la encuesta anterior.

Un 66% de los encuestados dijo que Rousseff debía ser impugnada, por encima del 63% en una encuesta de abril.

Datafolha dijo que entrevistó a 3 mil 358 personas entre el 4 y el 5 de agosto. Precisó que su encuesta tiene un margen de error de más/menos 2 puntos porcentuales. 

Le llueve sobre mojado 

Por si fuera poco, os dos partidos laboristas de Brasil abandonaron ayer la base que apoya a  Rousseff en el Congreso, lo cual atiza una crisis política ya agudizada por la corrupción en Petrobras. 

La decisión anunciada por el Partido Laborista Brasileño (PTB) y el Partido Democrático Laborista (PDT) se limita por ahora a los grupos de ambas formaciones en la Cámara de Diputados y se desconoce si será seguida por sus representantes en el Senado. 

Sin embargo, en ambos casos se aclaró que se trata de un “primer paso” que pudiera llevar a una ruptura mayor de dos partidos que tienen igual número de cargos en el gabinete de Rousseff. 

El PTB ocupa el estratégico Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior con Armando Monteiro, mientras que el PDT controla el Ministerio de Trabajo, que dirige Manoel Dias. 

Entre ambos partidos suman un total de 46 diputados, que suponen casi el 10 % de los 513 miembros de la Cámara. 

El diputado André Figueiredo, jefe del grupo del PDT, dijo que “la gota que rebasó el vaso” fueron las críticas que el gobernante Partido de los Trabajadores (PT) hizo a esa formación, después de que votó en contra de algunas medidas de ajuste fiscal propuestas por el Gobierno. 
“Nos llamaron traidores y eso es inaceptable”, apuntó Figueiredo. 

La explicación del PTB fue similar y la dio el jefe del partido en la Cámara de Diputados, Jovair Arantes. “A partir de este momento, el grupo de diputados del PTB decide asumir una posición de independencia con relación a las votaciones y se reserva el derecho de votar y opinar como quiera”, manifestó. 

Ambos partidos justificaron el paso al costado en sus diferencias con relación al impopular ajuste que ha propuesto el Gobierno en su intento de enderezar las maltrechas cuentas públicas. 

Esas medidas han implicado un fuerte recorte del gasto público de este año y un aumento de la recaudación fiscal por la vía tributaria, que han sido mal recibidos por la sociedad y han agravado el malestar generado por el colosal escándalo de corrupción en la estatal Petrobras. 

La austeridad impuesta por el Ejecutivo ha enfriado la economía y, según previsiones oficiales, se contraerá este año un 1.5 %.

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