Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Anuncio de Benedicto XVI cambió la iglesia hace un año

Su secretario privado de años dice que la sorprendente decisión del pontífice despejó el camino para el "tremendo impacto" que ha tenido el papa Francisco en la Iglesia y en el mundo

El papa emérito Benedicto XVI durante una visita que le realizó el papa Francisco. Foto/ Archivo

El papa emérito Benedicto XVI durante una visita que le realizó el papa Francisco. Foto/ Archivo

El papa emérito Benedicto XVI durante una visita que le realizó el papa Francisco. Foto/ Archivo

Fue un anuncio sin bombos ni platillos que estremeció a los católicos de todo el mundo: Hace exactamente un año, Benedicto XVI dijo en tono suave a los cardenales a su alrededor, en un latín que no todos pudieron seguir, que sería el primer papa que renuncia en más de medio milenio.

Su secretario privado de años dice que la sorprendente decisión del pontífice despejó el camino para el "tremendo impacto" que ha tenido el papa Francisco en la Iglesia y en el mundo.

Las palabras de monseñor Greg Gaenswein constituyen un mensaje de continuidad entre el rígido Benedicto, un estudioso sin demasiado carisma, y el fascinante Francisco, el primer papa jesuita y el primer pontífice de América Latina. También dan a entender que Benedicto apoya los grandes cambios que está impulsando su sucesor, algunos de los cuales parecerían ir en contra de la prédica más moderada y ortodoxa del papa alemán.

"Todos vemos el impacto que está teniendo el papa Francisco en el mundo, no solo entre los fieles de la iglesia, sino en el mundo entero. Es un impacto enorme y sin duda alguna fue facilitado por la renuncia del papa Benedicto", declaró Gaenswein por la televisión vaticana. "Abrió una posibilidad que hasta entonces no estaba allí. Y ahora podemos ver que el papa Francisco ha aprovechado esta situación y eso nos alegra mucho".

Gaenswein se encuentra en una posición única en la historia pues ha servido a dos papas. Sigue siendo el secretario de Benedicto, vive con él en su residencia de los jardines del Vaticano y lo acompaña en sus paseos diarios, pero también es el jefe del personal de la vivienda de Francisco, maneja su agenda y se presenta con él en las audiencias generales de los miércoles y en otros actos públicos.

Gaenswein estuvo junto a Benedicto el 11 de febrero del 2013, un lunes, en el que, durante un anuncio de rutina de los nuevos santos en un feriado del Vaticano, el pontífice reveló que no tenía "la fortaleza de mente y cuerpo" para ser papa y que se retiraría al finalizar el mes.

Francisco fue elegido un mes después y ha conmocionado al mundo son su estilo simple, su mensaje de misericordia y un tono que atrae a la gente, que ha entusiasmado a los católicos progresistas y preocupado a los conservadores. Ha sido nombrado la "Persona del Año" por la revista Time y ha revitalizado una institución que se derrumbaba luego de una década de escándalos relacionados con abusos sexuales de los curas.

Los funcionarios del Vaticano han tratado de destacar la generosidad, el valor y el servicio de Benedicto a la Iglesia reflejados en su decisión de abdicar, en un esfuerzo por preservar su legado en medio de la tentación de contrastar su papado, a menudo problemático, y su personalidad reservada con la de su popular sucesor.

No es fácil si se toma en cuenta la estatura que ha alcanzado Francisco en tan poco tiempo.

Un vocero del Vaticano sintió recientemente la necesidad de defender a Benedicto cuando la revista Rolling Stone puso a Francisco en su tapa y comparó la "revolución mesurada" del papa argentino con lo que describió como el "desastroso papado" de su predecesor.

El asistente de Benedicto se lamentó de no haber sido capaz de proteger mejor al pontífice de las "críticas despiadadas" que recibió por los abusos sexuales de los curas y la filtración de documentos papales confidenciales. El teólogo personal de Benedicto, cardenal Georges Cottier, por su parte, afirmó que el verdadero Benedicto afloró después que se anunció su dimisión.

"En los ocho años previos, Benedicto fue un papa a ser descubierto, estudiando sus hermosas homilías y la profundidad de sus textos. Su personalidad tímida y reservada, y cierta hostilidad de la prensa, no lo mostraron en toda su dimensión", expresó Cottier en declaraciones a Avvenire, el diario de la conferencia de obispos italianos. "Ahora, tras su renuncia, la gente empieza a darse cuenta del gran corazón que tiene: es un buen hombre, humilde, sin maldad alguna".

El propio Benedicto pareció apoyar a Francisco en una reciente carta al teólogo católico disidente Hans Kueng. Kueng, quien tuvo sus choques con el ex cardenal Joseph Ratzinger, le dijo al diario La Reppublica de Italia que había recibido una carta de Benedicto el 24 de enero en la que el ex pontífice le escribió: "Me alegro de estar ligado al papa Francisco por una gran identidad de puntos de vista y una amistad sincera. Hoy considero que mi última misión es apoyar su pontificado con oraciones".

De hecho, Benedicto ha sido fiel a su promesa de mantenerse al margen y de vivir el resto de sus días "aislado del mundo" en un convento convertido en los jardines del Vaticano, leyendo, rezando, tocando el piano y recibiendo visitantes. Ha asistido a un solo acto público con Francisco, la inauguración de una estatua en los jardines del Vaticano, y ya no escribe libros.

Francisco, por su parte, parece muy cómodo viviendo pegado a Benedicto. Ambos se visitaron durante las Navidades, hablan frecuentemente por teléfono y se mandan notas.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación