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EE. UU. amenaza a Rusia con su expulsión del G-8

Cientos de personas protestan en Kiev contra el gobierno del ruso Vladimir Putin y por haber invadido Crime el sábado. foto edh / efe

Cientos de personas protestan en Kiev contra el gobierno del ruso Vladimir Putin y por haber invadido Crime el sábado. foto edh / efe

Cientos de personas protestan en Kiev contra el gobierno del ruso Vladimir Putin y por haber invadido Crime el sábado. foto edh / efe

WASHINGTON. Estados Unidos y países europeos pidieron ayer a Rusia que respete la integridad territorial de Ucrania y retire sus tropas del país y amenazaron con el boicot a la cumbre del G-8 del próximo junio en Sochi.

El secretario de Estado de EE. UU., John Kerry, declaró hoy que la ocupación militar rusa de Crimea es "un acto descarado de agresión" y una violación de la ley internacional y de la Carta de las Naciones Unidas, a la vez que advirtió de que si Rusia quiere ser miembro del G-8 (grupo de países más industrializados) debe comportarse como tal.

"Si Rusia quiere seguir siendo miembro del Grupo de los 8 debe comportarse como un miembro del G-8", agregó el secretario de Estado, que dijo que EE. UU. considera el boicot a la cumbre de ese grupo.

Ayer tarde se informó de que Kerry viajará mañana a Kiev.

Países europeos miembros del G-8, como Francia y el Reino Unido, han convocado para hoy una reunión urgente de los ministros de Exteriores de la UE para tratar la crisis de Ucrania.

El secretario general de la OTAN, el danés Anders Fogh Rasmussen, pidió ayer a Rusia que respete la integridad territorial de Ucrania y retire sus tropas del país, tras una reunión de urgencia de casi ocho horas del Consejo Atlántico.

"Condenamos la escalada militar rusa", afirmó Rasmussen, al tiempo que consideró que la incursión militar en la península de Crimea "viola las normas internacionales", y urgió a Moscú a retirar sus tropas.

"Tenemos que reconocer que la soberanía y la integridad territorial de Ucrania han sido violadas y esta no puede ser la manera de conducir los asuntos internacionales", afirmó el ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague, en la cadena de televisión BBC.

Por su parte, el jefe de la diplomacia francesa, Laurent Fabius, advirtió de que "nuestros socios rusos tienen que comprender que si continúan, todo esto tendrá un coste. Interrumpir los preparativos del G-8 tiene consecuencias. Rusia, tradicionalmente, es nuestro amigo. De un amigo esperamos algo distinto a un ruido de botas".

El primer ministro de Italia, Matteo Renzi, se unió a la "apremiante petición de la comunidad internacional" a Rusia para que respete la integridad territorial de Ucrania e instó a Moscú a evitar acciones que conlleven "un agravamiento de la crisis" en dicho país y a "perseguir sus objetivos por medio del diálogo".

En una rueda de prensa, El primer ministro polaco, Donald Tusk, pidió a la comunidad internacional que ejerza más presión sobre Rusia para que Moscú sea consciente de que no se tolerarán acciones como las que tienen lugar en Crimea.

Alemania por su parte rechazó expulsar a Rusia del G-8. El ministro de Exteriores alemán, Franz-Walter Steinmeier, defiende la permanencia de Moscú en el foro económico porque permite el diálogo con el gobierno de Putin, dijo.

Más temprano, el gobernante de Rusia, Vladimir Putin, aceptó la propuesta de la canciller alemana, Ángela Merkel, para que se envíe una misión de investigación a Ucrania.

Mientras todo esto sucedía, cientos de hombres de las fuerzas armadas rusas rodeaban el domingo una base del ejército ucraniano, justo cuando Ucrania comenzaba a movilizar sus fuerzas militares en respuesta a la sorpresiva incursión rusa en la península de Crimea.

Las fuerzas rusas tomaron el sábado la estratégica península de Crimea sobre el Mar Negro sin disparar un tiro.

En Kiev, la capital de Ucrania, el primer ministro Arseni Yatsenyuk dijo el domingo que no hay razón para que Rusia invada a Ucrania. "Estamos al borde del desastre", advirtió. "Creemos que nuestros socios occidentales y la comunidad global entera apoyarán la integridad territorial y unidad de Ucrania".

En Kiev, Moscú y otras ciudades, miles de manifestantes tomaron las calles para condenar abiertamente la ocupación rusa o celebrar el regreso de Crimea a su gobernante previo.

"¡Apóyanos EE. UU.!", gritaba un puñado de manifestantes frente a la embajada estadounidense en Kiev. Un joven tenía un cartel que decía: "¡No a la agresión rusa!"

"¡Rusia! ¡Rusia!", cantaba la multitud en Moscú.

Putin ha desafiado llamados de occidente a retirar sus tropas, insistiendo en que Rusia tiene el derecho a proteger sus intereses y los de los rusoparlantes en Crimea y el resto de Ucrania.

Desde hace mucho Rusia ha deseado reclamar la península de Crimea, que fue parte de su territorio hasta 1954. Su Flota del Mar Negro tiene su sede allí y casi 60 % de los habitantes de la zona se identifican como rusos. —AGENCIAS

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