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REPORTAJE

Robertoni se lanza a la conquista de más estados en EE.UU

La línea de alimentos de la marca salvadoreña tiene presencia en más de 18 estados del mercado estadounidense. 

Robertoni

Las operaciones de la compañía crecieron un 8% el año pasado, comparando con el año previo. La apuesta para este año es duplicar su presencia en Estados Unidos... | Foto por Huber Rosales

Expandir la presencia de sus pastas, consomés y sopas en el mercado estadounidense es una de las proyecciones que Robertoni, especializada en la producción de alimentos y plásticos, tiene para este año.

La empresa salvadoreña tiene presencia en 18 Estados de ese país, pero la meta es conquistar otros seis para alcanzar ciudades del Noreste, como Nueva York, Nueva Jersey, Masachussetts, Road Island, Maine, Connectituc, Illinois, Chicago, Buffalo y Boston, entre otras.

La expansión de la marca se encuentra en fase de negociaciones con los distribuidores, pero se espera que fructifiquen en el corto plazo para comenzar a duplicar las exportaciones.

La marca ingresó a Estados Unidos hace varios décadas en la maleta de viaje de los “encomenderos” y salvadoreños que viajaban a su país. En su mayoría eran salvadoreños del oriente, quienes extrañaban el tradicional sabor de la “gallinita”, como le llaman cariñosamente a la marca en esa zona del país.

“La exportación de nuestros productos no fue planificada, pero nos dimos cuenta de la oportunidad que existía en ese mercado y así comenzamos a hacer alianzas con distribuidores”, dijo Eduardo Cader, director general de Robertoni.
Fue así como a inicios de los años 80 ingresó por medio de cuatro distribuidores, también salvadoreños, quienes cubren el Oeste, Sur-centro, y la costa Este, llegando así a ciudades como: San Francisco, Oakland, San Diego, Los Angeles, Dallas, Houston, San Antonio, Austin, y Washington, entre otras.

“Y en breve estaremos en el noreste con lo que sumaremos seis Estados al mercado que ya tenemos” , reafirmó Cader.

Si bien las ventas totales de la empresa crecieron un 8% en 2015, la idea es aumentarlas, tanto en el mercado local como en Estados Unidos, sostiene Cader.

El año pasado, Robertoni exportó un 7% de su producción de alimentos, con un total de 2,200 toneladas.

En aras de hacer crecer las exportaciones, la empresa familiar también ha visualizado otros horizontes, como el mercado caribeño. Los primeros países a los que espera ingresar sonCuba y República Dominicana.

El empresario afirmó que han iniciado conversaciones con posibles distribuidores, pero aún no se tiene certeza de posibles fechas.

Para hacer crecer las ventas, también ejecutará proyectos locales, por ejemplo, en alimentos comenzará a producir salsas (en presentación de botella plástica). Cader estima que la venta podría arrancar en el primer trimestre del año.

Asimismo, anticipó su incursión en una línea de especias en polvo, en siete variedades. Este producto será dirigido a un segmento popular.


Reinvención
La empresa nació en 1953, justo cuando inició el “boom” industrial en El Salvador, con la fabricación de pastas, pero poco a poco incorporó consomés y sopas elaborados con base a secretos culinarios de familia, con lo que se convirtió rápidamente en una tradición salvadoreña, que se mantiene a la fecha.

Luego de casi seis décadas, la empresa que fue fundada por Alfonso Eduardo Cader, de grata recordación, tenía que reinventarse.

El proceso que ocupó los últimos cuatro años permitió no sólo modernizarse, sino también integrar sus líneas de producción, pues antes de eso existían dos plantas, una en la Colonia Layco y otra en Carretera al Puerto de La Libertad.

“Pero el hecho de que estuvieran separadas nos ocasionaba una dualidad de costos de operación, y por eso decidimos hacer una fusión sinérgica, e iniciar un proceso de actualización para impregnarle modernismo a la empresa”, comentó Cader.

El proceso de modernización de las instalaciones físicas concluyó el año pasado, y se ejecutó con una inversión cercana al medio millón de dólares. La reingeniería incluyó la adquisición de nueva tecnología y renovación de maquinaria.

La decisión generó ahorro económico, mayor agilidad en los procesos de producción, fortaleza en la cadena logística, y por ende, propició el crecimiento de la empresa.

“Ahora que las instalaciones y la maquinaria se ha modernizado es tiempo de obtener resultados, y eso es lo que esperamos ir concretando con el apoyo de los colaboradores, quienes también han recibido capacitaciones en búsqueda de mayor eficiencia y crecimiento de la empresa”, expresó el director general de Robertoni.

Doce años después de su fundación, la empresa comenzó a diversificarse. Es así como estableció una planta para productos plásticos.

La planta trabaja en una la línea de moldeo por inyección para producir cubiertos desechables. El año pasado produjo un total de 875 toneladas.

Los productos se comercializan en el mercado local y en Centroamérica, excepto en Guatemala. Para este año, la visión es añadir una línea de moldeo por soplado.

Robertoni también cuenta con centros de distribución ubicados en Santa Ana, Sonsonate, y San Salvador. Con la idea de que la cobertura de ventas aumente, dentro de pocos meses abrirá un centro de distribución en San Miguel.

"Nuestra empresa seguirá apostándole al país, queremos que la empresa crezca para contribuir a la dinamización de la economía y generación de empleo, pero uno de los grandes retos que tiene el país es la el exceso de trámites", dijo Eduardo Cader, director general de Robertoni.
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