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OPINIÓN

Mujeres y aumentos de sueldo

Guillermo S. Edelberg

Guillermo S. Edelberg

Guillermo S. Edelberg

Durante su intervención en la Grace Hopper1 Celebration of Women in Computing Conference que tuvo lugar en Phoenix, Arizona en octubre de 2014, cerca del final la entrevistadora le preguntó a Satya Nadella, el CEO de Microsoft2, qué le aconsejaría a las mujeres que dudasen ante la posibilidad de pedir un aumento. Su respuesta fue, según algunos observadores, la primera gaffe de Nadella desde su nombramiento en el cargo mencionado. Dijo esto: Realmente no se trata de pedir un aumento, sino más bien de saber y confiar en que el sistema les dará, a lo largo del tiempo, los aumentos que correspondan. Y esto, pienso, puede ser uno de los superpoderes adicionales que, francamente, poseen las mujeres que no piden aumento. Es un buen karma que regresará, porque alguien sabrá que éste es el tipo de persona en la cual quiero confiar. Éste es el tipo de persona a la que realmente quiero brindarle la oportunidad de asumir mayores responsabilidades. Y en la eficiencia a largo plazo las cosas se ponen al día (J. Eidelson, Bloomberg Business Week, 13 de octubre de 2014).

Con respecto al último de sus comentarios, tal vez el Sr. Nadella no recordó en esa ocasión la conocida frase atribuida a John Maynard Keynes: "en el largo plazo estaremos todos muertos").

La entrevistadora era María M. Klawe, integrante de la Junta Directiva de Microsoft y presidente del Harvey Mudd College. La intervención había comenzado con frases muy halagadoras de la Dra. Klawe dirigidas al Sr. Nadella y la mayor parte de los comentarios de este último sobre distintos temas había sido bien recibida… hasta que se escucharon los recién citados. La Dra. Klawe, en forma educada, le dijo que "ésta es una de las pocas cosas en la cual no estoy de acuerdo con usted", lo cual hizo que la audiencia la aplaudiera. (N. Wingfield, Microsoft's Nadella Sets Off a Furor on Women's Pay, International New York Times, 9 de octubre de 2014).

A las pocas horas de finalizada su participación en la conferencia Nadella emitió un comunicado en el que dijo lo siguiente:

[…] Hacia el final de la entrevista María me preguntó qué consejo le podía dar a

las mujeres que se sentían incómodas al tener que pedir un aumento. Mi respuesta estuvo totalmente equivocada. Sin duda alguna apoyo de todo corazón los programas tanto de Microsoft como de la industria que atraen a más mujeres a la tecnología y cierran la brecha de los salarios. Creo que hombres y mujeres deberían ganar igual salario por igual trabajo. Y en lo referidos a pedir un aumento de suelfo que se cree merecido el consejo de María fue el correcto. Si usted piensa que se merece un aumento, no deje de pedirlo. Dije que deseaba asistir a la Conferencia para aprender.

Ciertamente aprendí una lección valiosa.

La rápida rectificación de Nadella contribuyó a que sus comentarios no se convirtieran en un "incendio"; pero no impidió que el tema fuera ampliamente discutido en los medios de comunicación. Por ejemplo: el artículo del International New York Times arriba citado señaló lo siguiente: "En las grandes empresas de tecnología trabajan muchos más hombres que mujeres. Hace unos días Microsoft informó que sólo un 29 por ciento del total de sus empleados en todo el mundo eran mujeres (un 17 por ciento, en el caso de trabajos técnicos). Este porcentaje es más o menos similar a los que corresponden a empresas como Google, Twitter o Yahoo, según informaran estas organizaciones a principios de año. En algunas empresas de tecnología la brecha entre los salarios de hombres y mujeres, un 11 por ciento, no es tan pronunciada como en otras industrias".

Otro artículo en el diario recién mencionado señaló que una de las razones por las cuales las mujeres ganan menos que los hombres es que son menos proclives a negociar un aumento de sueldo o una promoción. Sienten más ansiedad cuando se trata de negociar y se inclinan menos a considerar que las situaciones relativas al trabajo son negociables. […] Otra razón es el tratamiento que reciben cuando piden aumento. Las repercusiones de las palabras del Sr. Nadella parecieron confirmar un miedo compartido: que las mujeres que negocian su compensación pagan un precio. […] Esto se atribuye en parte a los estereotipos relativos a los comportamientos apropiados de hombres y mujeres. […] Mucha gente, en respuesta a los comentarios del Sr. Nadella, preguntaron si llegó a su posición de CEO pidiéndolo o esperando que se le reconociera. Microsoft no comentó esta pregunta. (C. Cain Miller, Why Microsoft's Nadella is Wrong about Women and Raises. International New York Times, 10 de octubre de 2014).

John Sculley, quien fuera CEO de Apple de 1983 a 1993 (y lamentablemente recordado, según él, porque durante este período Steve Jobs se tuvo que retirar de la empresa) participó en el Web Summit que tuvo lugar en Dublin a principios de noviembre de 2014. Preguntado por una periodista, dijo que aún no ha encontrado al próximo Jobs. Y agregó: "Tiene que ser una persona con visión, inteligente, curiosa… Podría ser una mujer. […] En la actualidad hay muchísimo talento oculto entre las mujeres del mundo de la tecnología; hay muchas mujeres inteligentes, con visión y técnicamente muy bien preparadas." (P. Fernández de Lis, El próximo Steve Jobs debe tener visión, podría ser una mujer. El País, Madrid, 6 de noviembre de 2014).

No mencionó nada acerca de sus salarios. ¿No correspondía hacerlo o quería evitar un traspié como el de Nadella, del cual es posible que estuviera enterado?

Usted, lector, ¿qué opina?

1- Grace Hopper, (1906-1992,) fue una pionera de las ciencias de la computación, retirada de la

Marina de los Estados Unidos con el rango de contraalmirante.

2- Ver art. # 231 Nuevos CEOs en General Motors y Microsoft en www.guillermoedelberg.com.ar

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