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ENTREVISTA

Grupo Calvo deja de ser un tradicional "conservero"

Ha ampliado el portafolio de productos enlatados para posicionarse como un grupo de alimentación mundial.

Boris Quintanilla está al frente las operaciones de Calvo en El Salvador desde el año pasado. El profesional asegura que en 2014 las operaciones crecerán entre 10 y 12 %.

Boris Quintanilla está al frente las operaciones de Calvo en El Salvador desde el año pasado. El profesional asegura que en 2014 las operaciones crecerán entre 10 y...

Boris Quintanilla está al frente las operaciones de Calvo en El Salvador desde el año pasado. El profesional asegura que en 2014 las operaciones crecerán entre 10 y 12 %.

Después de 10 años de conquistar el paladar de los salvadoreños con un portafolio amplio de conservas de atún, el Grupo Calvo va más allá, introduciendo en el mercado local una nueva variedad de productos preparados.

Ahora el menú que ofrece Calvo no sólo cuenta con productos del mar como el atún, mejillones y sardinas, sino también ensaladas, platos preparados, patés, rellenos, hamburguesas, pizzas y otras especialidades (siempre a base de atún).

En el mercado local, la incursión de esos productos a penas comienza, pero ya se puede encontrar en los anaqueles de los supermercados alimentos preparados. Sin embargo, en los próximos meses el portafolio de Calvo se ampliará, afirmó el country manager, Boris Quintanilla.

La incorporación de este tipo de productos forma parte de una estrategia que Calvo implementa en el mundo, con la cual está migrando de un grupo atunero tradicional a uno de alimentación global.

Calvo aseguró que la oferta que aporta al mercado tras 70 años de experiencia busca satisfacer las necesidades que los consumidores actuales demandan en el mercado de la alimentación.

La nueva mística de trabajo ha llevado a Calvo también a utilizar envases más prácticos y cómodos, al tiempo que fomenta la funcionalidad y garantiza que se mantengan las propiedades nutricionales de los productos.

¿Qué implicaciones tiene esa transformación del negocio?

Eso conlleva definitivamente a estar atendiendo diferentes exigencias del mercado. Desde hace algunos años estamos haciendo en la planta conservas en presentación de lata y vidrio, y también haciendo diferentes tipos de productos en bolsas flexibles. En otros mercados incluso han ingresado con nuestra marca diferentes productos como pizzas, hamburguesas. Y en el mercado local se están vendiendo ya platos preparados, que se pueden encontrar en los diferentes canales de comercialización. Todo esto es parte de la expansión que estamos llevando a cabo.

¿A nivel mundial, cómo se observa el consumo del atún?

En general, consideramos que el consumo de atún va en crecimiento porque la tendencia a nivel mundial es que cada vez más, las personas están consumiendo productos más saludables. Somos un referente en el consumo del atún y ahora estamos dejando de ser un grupo tradicional conservero de atún y pasando a ser un grupo de alimentación mundial.

¿Y en Centroamérica, cuáles son los países con mayor consumo de atún?

Costa Rica, Panamá y Guatemala. El cuarto lugar se lo disputa El Salvador y Honduras. En El Salvador, históricamente el consumo no es muy significativo, por lo cual desde hace unos dos años estamos impulsando la campaña de Alimentación Saludable en los centros escolares del país, y el atún es parte de ese consumo saludable. Elevar el consumo de atún es una apuesta a largo plazo, sabemos que no podemos cambiar una dieta basada en el maíz, porque históricamente procedemos de ella, y tampoco pretendemos suplantarla, pero sí promover una alimentación balanceada y nutritiva.

Hablando de las operaciones en nuestro país, luego de 10 años, ¿cuál ha sido el desempeño?

El año pasado celebramos nuestro décimo aniversario, pero la construcción de la planta comenzó allá por 2001. Y efectivamente en estos diez años hemos hecho una inversión de alrededor de 140 millones de dólares en La Unión, una operación que cada día crece cada vez más, con mejoras físicas e inversión en recurso humano, aspectos ambientales y certificaciones. En la actualidad, la planta produce unas 130 a 150 toneladas de pescado.

¿Y cuál es crecimiento que ha registrado la operación en el último año?

En 2013 tuvimos un crecimiento de entre el 10 y 12 %, con respecto al año previo. Este crecimiento mide la facturación total, que incluye venta de lomos de pescado, conservas y harina de pescado.

¿Qué nuevas inversiones tendrán?

Estamos definiendo una nuevas inversiones, pero por razones de confiabilidad me las tengo que reservar en este momento, pero ya en los próximos meses lo vamos a anunciar públicamente. Pero constantemente estamos invirtiendo en aspectos medioambientales, nuevos equipos, y además en ofrecer condiciones óptimas de trabajo a nuestros colaboradores.

¿A que se debe el crecimiento y el éxito de las operaciones en El Salvador?

Primero al respaldo institucional del gobierno salvadoreño para el desarrollo de toda nuestra operación; segundo al apoyo de todos nuestros colabores; y tercero a los consumidores que han aceptado nuestra marca, reconocida a nivel mundial. Esos son los factores que nos han permitido posicionar a Calvo como una empresa de referencia en el país.

¿A cuántos mercados exporta desde El Salvador?

A toda la región centroamericana, El Caribe, Colombia y Europa. Este último es nuestro principal destino de exportación, estimo que un 75 % de la producción se destina a Europa, principalmente España, hacia donde enviamos lomos de atún procesados, para luego ser convertidos en conserva y comercializados a los 75 países en donde tenemos presencia.

¿Tienen proyectado llegar a nuevos mercados?

Dentro del ADN de Calvo también está la innovación. Y definitivamente día con día estamos examinando nuevos mercados a los cuales podemos penetrar. Estamos enfocados en crecer en El Caribe, un mercado al que llegamos hace cinco años, y consideramos que es una región con un interesante crecimiento.

¿Se han recuperado los empleos luego del último recorte, después de la crisis de 2009?

Cuando el Grupo Calvo decidió asentarse en El Salvador, asumió el compromiso de generar alrededor de 400 a 500 empleos directos.

Hoy en día tenemos unos 1,600 empleos directos y entre 4,000 a 5, 000 empleos indirectos porque en esta industria se demandan muchas provisiones, y además muchas personas con oficios varios.

La crisis que golpeó a Estados Unidos y a Europa a recortar su consumo obligó a muchas empresas a recortar su producción, y eso conllevó a hacer reducciones de algún porcentaje del personal, pero a medida que todo se fue recuperando y que Calvo fue diversificando sus negocios en todo el mundo, se recontrató el personal cesado. Llevamos 3 ó 4 años que se mantienen los mismos empleos.

En términos generales, ¿cuáles son las expectativas de Calvo para 2015?

La expectativa de crecimiento va en la misma tendencia del año pasado, como lo decía: nuestros principales valores son los que nos dan el soporte la innovación y la calidad del producto, y eso nos permite tener una permanencia líder en el mercado.

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