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EEUU, cerca de paralización tras desafío republicano a financiación de Obama

La Cámara de Representantes de Estados Unidos llevó el domingo de madrugada al Gobierno federal más cerca de un "cierre" al votar a favor de retrasar la reforma sanitaria del presidente Barack Obama durante un año dentro de un proyecto de ley de gas

EEUU, cerca de paralización tras desafío republicano a financiación de Obama

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Con una votación en su mayoría partidista de 231-192, la Cámara controlada por los republicanos aprobó la enmienda del programa "Obamacare", pese a la amenaza de veto de la Casa Blanca.

También votó por 248-174 rechazar el impuesto de los dispositivos médicos que pretende ayudar a financiar los programas sanitarios bajo la legislación de 2010.

Y en una muestra de que los legisladores pueden estar resignados a un "cierre" gubernamental a partir del martes, la Cámara aprobó unánimemente un proyecto para seguir pagando a los soldados estadounidenses en el caso de que el Gobierno se quede sin dinero para gestionar muchos programas.

El líder de la mayoría del Senado, Harry Reid, reiteró el sábado que el proyecto de la Cámara podría morir a su llegada al Senado, controlado por los demócratas, que no tiene previsto reunirse hasta el lunes por la tarde.

Obama también amenazó con vetar cualquier plan de retrasar la reestructuración de la sanidad.

Existe una ligera posibilidad de que ambas partes alcancen un acuerdo de financiación antes de que concluya el año fiscal del Gobierno a medianoche del lunes. El Congreso podría también actuar en cualquier momento para poner fin al cierre parcial si éste se produce.

Pero la acritud del debate en la Cámara el sábado por la noche, que se prolongó hasta entrada la madrugada, no presagia buenas perspectivas para un compromiso.

"Han sido ustedes secuestrados por un grupo llamado Tea Party", dijo enfadado el representante demócrata David Scott, de Georgia, refiriéndose al poderoso movimiento conservador intergubernamental que tiene bastante influencia sobre los republicanos.

"El pueblo estadounidense merece tener tiempo para ver lo que hará esta monstruosidad antes de que se ponga en marcha", gritó el representante republicano John Culberson, de Texas, en referencia al plan "Obamacare".

Las maniobras entre demócratas y republicanos probablemente continúen hasta el lunes.

El estancamiento es también un presagio de la próxima gran batalla política en Washington: un proyecto de ley bastante más importante para elevar la autoridad del Gobierno federal para pedir prestado. Un fracaso a la hora de elevar el techo de gasto para mediados de octubre podría resultar en el incumplimiento gubernamental de sus obligaciones.

Impuesto a dispositivos médicos

El impasse en la financiación es la culminación de más de tres años de esfuerzos fracasados de los conservadores para echar para atrás el programa "Obamacare", destinado a ampliar la seguridad sanitaria a millones de personas que no tienen cobertura médica.

Los republicanos argumentan que el plan, cuyo lanzamiento está previsto para el 1 de octubre, es una masiva e innecesaria intromisión gubernamental en la medicina que hará que las primas se disparen y dañará la economía.

Si no se logra aprobar el plan de financiación, supondría un cierre parcial del Gobierno por primera vez desde 1996. Más de un millón de empleados federales abandonarían sus puestos, y el impacto dependerá de la duración de ese "cierre".

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