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Cuba se abre a las inversiones extranjeras

Desde que Estados Unidos levantó el embargo a Cuba, empresas de varios países en el mundo se han mostrado interesadas en atracar en la isla.

Aunque no hay cifras oficiales de Inversión Extranjera Directa (IED), la Cepal estima que esta es muy reducida en la isla. FOTO: iNTERNET

Aunque no hay cifras oficiales de Inversión Extranjera Directa (IED), la Cepal estima que esta es muy reducida en la isla. FOTO: iNTERNET

Aunque no hay cifras oficiales de Inversión Extranjera Directa (IED), la Cepal estima que esta es muy reducida en la isla. FOTO: iNTERNET

Hace casi un mes, el presidente Barack Obama, anunció una moderación casi total del bloqueo comercial que pesaba sobre Cuba desde enero de 1961.

Las medidas, según el gobierno estadounidense, buscan acercar a las naciones en un marco de apertura diplomática, política, comercial, comunicacional y social. Incluyen mayor flexibilidad al envío de remesas (pasaron de $500 a $2,000) y al comercio de algunos bienes y viajes, lo que significa una inyección de dinero importante para Cuba.

Un día después del anuncio de Obama, las primeras compañías que se mostraron atraídas por el mercado cubano fueron el fabricante automovilístico General Motors, el gigante agrícola Cargill y la cadena de venta de muebles Ethan Allen Interiors.

Las compañías españolas que ya están radicadas en Cuba también se mostraron optimistas con las vientos de cambio.

"Creemos que las empresas españolas están mejor posicionadas para aprovechar las oportunidades económicas que se abren con el restablecimiento de relaciones con Estados Unidos", expresó recientemente Xulio Fontecha, presidente de la Asociación de Empresarios Españoles en la isla (Aeec).

"España está perfectamente ubicada en todos los sectores de la economía cubana. Si realmente se va concretando lo que parece que se va a concretar, creo que tenemos mejores oportunidades que los empresarios de cualquier otro país", dijo Fontecha, en una entrevista con Efe en La Habana.

Antes de la histórica decisión del gobierno estadounidense, Cuba habia comenzado a hacer lo suyo para favorecer al naciente sector privado, facilitar la atracción de Inversión Extranjera Directa (IED), y por ende, impulsar la economía, que se ha mantenido estancada a pesar de las reformas del presidente Raúl Castro.

El primer paso fue la aprobación de la Ley de Inversión Extranjera, en abril de 2014. En ocasión de la firma, el presidente Raúl Castro aseguró que era una ley "crucial" para la economía cubana, urgida de una inyección de capital de $2,000 a $2,500 millones.

La Ley ofrece a los inversionistas beneficios tributarios y garantías de que los capitales no serán expropiados.

Con la ley como respaldo, muchas empresas, pequeñas, medianas y grandes comenzaron a mostrar su interés en el mercado cubano. La marca china de autos Geely, que tiene presencia en el mercado cubano desde hace seis años, en donde ha vendido más de 12 mil unidades de todas sus líneas, dejó entrever en el periódico Cuba Hora que ya tiene nuevos proyectos en mente.

Otra de las empresas que anunciaron su incursión a territorio cubano es la surcoreana DosmunDo, que planea abrir una fábrica de confecciones textiles en la Zona Especial de Desarrollo del Mariel.

También la mexicana ExpoMayab ha visto en Cuba la plaza idónea para instalar una empresa de empaques flexibles, útiles fundamentalmente para la industria alimentaria y la producción de cosméticos.

Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), afirmó recientemente que "ahora en la isla hay un ambiente propicio e interesante".

No obstante, bajo la óptica del organismo, Cuba está en un momento en el que debe aprender las lecciones de Latinoamérica en su apertura a la inversión extranjera. —Expansión/ Cuba Hora/ EFE.

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