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CENTROAMÉRICA

El Canal de Panamá cumple 100 años de historia de raigambre universal

Francia, que comenzó el proyecto en 1880, terminó vendiendo sus derechos de construcción a EE.UU. por $40 millones.

Un barco carguero atraviesa las esclusas de Pedro Miguel en el Canal de Panamá, que este viernes 15 cumple 100 años.

Un barco carguero atraviesa las esclusas de Pedro Miguel en el Canal de Panamá, que este viernes 15 cumple 100 años.

Un barco carguero atraviesa las esclusas de Pedro Miguel en el Canal de Panamá, que este viernes 15 cumple 100 años.

PANAMÁ. El Canal de Panamá, surgido de la audacia de partir en dos el estrecho istmo panameño para construir un paso de agua que uniera el mundo, entra en su segunda centuria administrado por panameños, en plena expansión y consolidado como hazaña histórica de raigambre universal.

La colosal obra, que sirve en la actualidad al 6% del comercio mundial, tuvo su génesis en el siglo XV con Carlos V quien hizo una de las primeras propuestas para explorar una ruta por el istmo para unir el Pacífico con el Caribe.

A lo largo de más de tres siglos el proyecto de construir una canal interoceánico por Panamá, que por su geología y clima lo hacía parecer imposible, concitó el interés internacional y al final se redujo a dos hegemónicos: Francia y Estados Unidos.

El intento pionero de construir el canal fue de los franceses a partir de 1880 y se extendió casi 20 años, primero de la mano del conde Ferdinand de Lesseps -que no era ingeniero- y la Compañía Universal del Canal Interoceánico, que colapsó por un escándalo financiero en 1889.

De la Compañía Universal se pasó a la Nueva Compañía del Canal y los franceses retomaron y avanzaron significativamente los trabajos de excavación guiados por el ingeniero Phillipe Bunau-Varilla, pero, a través de éste, terminaron vendiendo sus derechos de construcción de la vía acuática a Estados Unidos por 40 millones de dólares.

CANAL A NIVEL VS. ESCLUSAS

Parte de este fracaso radicó en el empecinamiento de Lesseps de insistir en hacer un canal a nivel como el de Suez, pero Varilla retomó la idea de otro ingeniero francés de hacerlo con esclusas y dos lagos para elevar los barcos y hacerlos por la cordillera.

Además del escándalo financiero, parte de la denominada "leyenda negra" que acompañó a los franceses fue la cantidad de muertes durante los trabajos que, por accidentes o enfermedades tropicales (fiebre amarilla, malaria, disentería), se calculan en más de 7 mil, de una mano de obra mayormente de las Antillas.

El esfuerzo de los franceses, y en especial la astucia de Varilla para convencer al naciente imperio estadounidense a que se decidiera por una zanja interoceánica por Panamá y no por Nicaragua, sirvió a Estados Unidos para terminar con éxito el canal entre 1904 y 1914, con un costo cercano a los 400 millones de dólares.

Durante los 10 años en que Estados Unidos construyó el Canal, trabajaron en la monumental obra más de 56,000 personas, la mayoría de las Antillas, pero también italianos, griegos, chinos y unos 7,000 españoles gallegos, muriendo más de 5,600 obreros por fiebre amarilla, malaria y accidentes.

NACE UN NUEVO PAÍS

Varilla, por su parte, ayudó a la independencia de Panamá, que pertenecía a Colombia, y firmó en 1903 el tratado Hay-Bunau Varilla con Estados Unidos dándole derechos a perpetuidad sobre el canal y soberanía en parte del istmo panameño, lo que creó un problema en las relaciones entre la nueva República y el país norteamericano.

La construcción de la vía acuática está tachonada igualmente por la lucha de los panameños por la soberanía en la que fue llamada la Zona del Canal, una vasta área en las riberas del Canal ocupada por Estados Unidos y su Ejército.

El 9 de enero de 1964 murieron 21 estudiantes en enfrentamientos con tropas estadounidenses que desgarraron una bandera de Panamá que los colegiales intentaron izar en la zona del Canal, lo que llevó a ambos países a firmar en 1977 los Tratados Torrijos-Carter que derogaron el Hay-Bunnau Varilla.

El Canal, construido y administrado por los EE.UU. entre 1903 y 1999, está bajo soberanía plena de Panamá desde el 31 de diciembre de 1999 por los tratados Torrijos-Carter que también acabaron con la presencia militar estadounidense en Panamá, lo que algunos consideran es el principal hito histórico en relación con la vía.

TORRIJOS RECUPERA EL CANAL

La historiadora panameña Patricia Pizzurno dijo que la etapa estadounidense de gestión del Canal fue "sin duda una etapa de sometimiento (y discriminación) de los panameños", mientras que en 2000 esto cambia cuando la vía pasó a Panamá con los Tratados.

Pizzurno indicó que "nadie puede quitarle el mérito al general Omar Torrijos (jefe del Estado de 1969 a 1981) de haber sido el hombre que logró un vasto proyecto de descolonización mundial con el hecho de que el Canal pasará a manos panameñas".

"Algo que parecía absolutamente imposible porque definitivamente los Estados Unidos consideraba que había comprado el territorio de la Zona del Canal así como había comprado Alaska o la Florida", afirmó Pizzurno, quien dijo que pese a que Panamá ha administrado bien el Canal tiene dudas sobre "cómo y cuando va a terminar esta nueva etapa de la ampliación y sus costos".

La Autoridad del Canal de panamá (ACP) administra la vía desde que Estados Unidos la transfiriera a los panameños, en virtud de los Tratados firmados por el general Omar Torrijos y el presidente Jimmy Carter, y que asumió el reto de expandir la vía interoceánica con un nuevo juego de enormes esclusas que tiene una avance del 73% y debe estar listo a final de 2015.

La ACP ha invertido 5,250 millones de dólares en la ampliación para permitir el paso de barcos con hasta 12,000 contenedores, el triple de los actuales, para duplicar su capacidad de traslado de carga de 300 a 600 millones de toneladas anuales.

La construcción de las esclusas está a cargo del consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC), integrado por la española Sacyr, la italiana Impregilo, la belga Jan de Nul y la panameña CUSA.

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