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REPORTAJE

Aumenta la demanda por blindaje de autos

Algunas familias acaudaladas llevan décadas blindando sus vehículos para minimizar riesgos. Otros, en cambio, son clientes relativamente nuevos, como los comerciantes sometidos a extorsiones.

Taller de blindaje de vehículos de Grupo Golán en Guatemala.

Taller de blindaje de vehículos de Grupo Golán en Guatemala. | Foto por Cortesía de Grupo Golán

Taller de blindaje de vehículos de Grupo Golán en Guatemala.

El blindaje de vehículos civiles, que durante la guerra floreció en el país, luego decayó y debido a los secuestros volvió a subir en la década de los 2000, ha vuelto a repuntar.

Representantes de compañías que ofrecen este servicio explicaron a Expansión que el mercado ha crecido, principalmente entre personas que no acostumbraban blindar sus vehículos, como comerciantes y agricultores expuestos a las extorsiones.

Este es un segmento de clientes distinto al de los grandes empresarios de familias de viejos capitales. Ellos llevan al menos dos generaciones blindando sus vehículos, lo cual se ha convertido en “parte de su estilo de vida”, según explicó Omri Amiran, gerente general de la empresa Armorsis.

“Las familias salvadoreñas de alta gama están blindadas desde la época de la guerra civil”, añadió Amiran. “Son clientes que toda la vida han blindado sus carros”.

Armorsis opera en Guatemala, pero tiene clientes no solo en ese país, sino también en El Salvador y en Honduras, añadió Amiran.

Pero además de estas personas acaudaladas, existe lo que las empresas de este sector denominan “mercado emergente”, que es el que crece o disminuye de un periodo a otro, según la percepción de riesgo que tenga. Este es el que está creciendo en El Salvador este año.

Estos clientes no tradicionales del blindaje son gerentes de empresas, comerciantes, agricultores, políticos y las cónyuges de estos, según explicó Eduardo Berdugo, gerente general de Blindaje de El Salvador de Grupo Golán.

Según la revista The Economist, el mercado del blindaje de vehículos ha crecido a nivel internacional de apenas unos cuantos hasta hace algunos años, hasta 7,500 anuales en la actualidad.

“Blindar vehículos se está volviendo más popular, pero no porque el mundo es más peligroso. Más bien, la demanda ha crecido a medida que más gente se une a las filas de los superricos y se lo puede costear para minimizar riesgos, ya sean reales o imaginarios”, añade la revista.

En Londres, una de las capitales financieras del mundo, un blindaje cuesta entre $470,000 y $1.6 millones. En El Salvador, en cambio, los precios son muy diferentes.

Cortinas antiesquirlas en un vehículo blindado por la empresa Blindasal.

Entre $12,000 y $40,000

Además de empresas de blindaje grandes, como Golán, Blindasal y Armorsis, en el país también operan otras más pequeñas. En el caso de Golán, por ejemplo, además de blindaje ellos ofrecen guardias de seguridad y sistemas de protección para empresas y familias, guardaespaldas y capacitaciones a personal de seguridad.

Otras empresas, como Blindaje El Salvador se dedican solamente a un rubro. El representante de esta compañía, que pidió no publicar su nombre aduciendo razones de seguridad, dijo que dependiendo del trabajo, el costo de un blindaje ronda entre los $12,000 y los $40,000. Uno de $12,000 incluye las ventanas y parabrisas del vehículo, así como las puertas y el frente, pero no el techo y el piso, aseguró el representante de Blindaje El Salvador.

El precio también depende del tamaño del vehículo. Por ejemplo, la cantidad de material que se requiere para proteger una camioneta Toyota RAV4 es menor al que se emplea en una Land Cruiser, añadió, por su parte, el representante de Grupo Golán.

Berdugo señaló que en el caso de ellos, solamente hacen blindajes completos, es decir los que incluyen el techo y el piso del vehículo, porque consideran que son los que realmente ofrecen una protección adecuada. “Puede ser que si le están disparando desde un puente, le entra en el techo; también, las balas rebotan en el pavimento, entonces le pueden entrar por el piso”.

El costo de un blindaje también depende de los accesorios que el cliente requiera. Por ejemplo, los expertos recomiendan unas llantas especiales conocidas como “run flat”, que por debajo del neumático normal llevan adherido al ‘rim’ un aro que permite seguir avanzando entre 40 y 80 kilómetros, a una velocidad de 80 kilómetros por hora aún si las llantas reciben impactos de bala.

“Un vehículo blindado debe estar preparado para no detenerse en caso de ataque”, añadió un representante de la compañía Blindasal, quien también prefirió que no se publicara su nombre por razones de seguridad.

Los expertos sostienen que el vehículo debe tener la capacidad de continuar la marcha porque aunque cuente con un blindaje de alto nivel, al recibir múltiples ráfagas de balas los materiales comienzan a ceder.

Berdugo añadió que los blindados también requieren un mantenimiento, por ejemplo, porque las llantas ‘run flat’ tienden a desajustarse con los baches, y si no se les revisa, el timón del vehículo vibra. Golán recomienda hacer el mantenimiento cada 15,000 kilómetros.

El tipo del blindaje también varía de acuerdo con los materiales que se usen. Golán, por ejemplo, ofrece los niveles 2, 3, 5 y 7. El nivel 2 protege hasta para impactos de bala calibre 9 mm; el nivel 3 resiste escopeta 12 y 44 Magnum; el nivel 5 aguanta hasta calibre 30, y el nivel 7, hasta M-16 y AK-47.

Los blindajes completos también incluyen protección del tanque de combustible y de la batería, para evitar que estos prendan fuego al ser alcanzados por las balas.

Y aunque un buen blindaje protege de las balas, lo que cualquier propietario desea es no tener que ponerlo nunca a prueba.

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