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LATINOAMERICA

Argentina afectada por la inflación y Cristina Fernández por lumbago

Los médicos han recomendado reposo a la Presidenta de Argentina, mientras su ministro de economía, Axel Kicillof, hace maniobras para evitar la escalada de la inflación y la devaluación del peso.

La mandataria argentina se había ausentado para tratar su hematoma craneal y ahora le aqueja lumbalgia en momentos en que su país es afectado por una severa inflación.

La mandataria argentina se había ausentado para tratar su hematoma craneal y ahora le aqueja lumbalgia en momentos en que su país es afectado por una severa inflación.

La mandataria argentina se había ausentado para tratar su hematoma craneal y ahora le aqueja lumbalgia en momentos en que su país es afectado por una severa inflación.

BUENOS AIRES. La presidenta argentina, Cristina Fernández, asistió el miércoles por la noche a un sanatorio en los suburbios de Buenos Aires para consultar por una lumbalgia, dijo el hospital en un comunicado.

La mandataria retomó la actividad a mediados de noviembre pasado luego de un mes de convalecencia, con recomendación médica de estricto reposo tras una operación en la que se le drenó un hematoma en el cráneo.

La ausencia de la mandataria ha sido notable en un momento en el que la economía de su país enfrenta turbulencias con la devaluación de la moneda y una fuerte alza en la inflación.

Argentina tiene una de las mayores tasas de inflación del mundo, que en el 2013 fue de alrededor del 25 por ciento según estimaciones privadas.

Con los precios de la economía atados a las variaciones del dólar, analistas esperan que la inflación acelere este año su escalada para superar el 30 por ciento.

Una mayor inflación podría hundir en la recesión a la tercera economía latinoamericana, que ya da señales de agotamiento por la falta de inversión privada y un estancamiento de las exportaciones que provocó una sequía de dólares.

Los precios al alza

El Gobierno argentino prometió mano dura contra los comercios y empresas que suban sus precios para actualizarlos tras la fuerte devaluación de la moneda local de la semana pasada, en un intento por evitar que se dispare la alta inflación en el país.

Precios de productos clave para la actividad económica como los de los materiales para la construcción registraron aumentos luego de que la moneda local cayera un 15 por ciento entre el miércoles y jueves pasado debido a lo que la presidenta Cristina Fernández calificó como un "ataque especulativo".

El ministro de Economía, Axel Kicillof, acompañado por empresarios, informó que alcanzó un acuerdo con las compañías siderúrgicas y petroquímicas para que sus precios vuelvan a los niveles anteriores al 21 de enero.

Además dijo que las cadenas de venta de electrodomésticos, que dispusieron masivos incrementos la semana pasada, serán autorizadas a subir los precios en 7,5 por ciento sobre los valores de venta al 21 de este mes.

Los precios de productos con componentes importados como los electrodomésticos y los vehículos también aumentaron inmediatamente tras la devaluación, que fue la mayor en más de 12 años.

"Comerciantes y empresarios inescrupulosos pretenden afectar el poder de compra de las familias y los consumidores (...) Ha habido variaciones injustificadas desde cementos, hormigón elaborado, aceros, asfaltos, gasoil", afirmó a periodistas el jefe de Gabinete de Ministros, Jorge Capitanich.

El funcionario llamó a la población a denunciar esta "trampa de los precios".

El Gobierno se ha reunido en los últimos días con representantes de diferentes sectores económicos para advertirles que no aceptará los aumentos.

Kicillof solicitó a empresarios de la construcción que den marcha atrás con el ajuste. En tanto, alcaldes publicaron un anuncio en los principales diarios del país diciendo que saldrán a las calles para monitorear los precios y denunciar aquellos "abusivos".

"Sabemos que por su naturaleza, el sector de la construcción muchas veces sobrerreacciona ante cualquier crisis. Por eso, es importante tomar medidas consensuadas y responsables para evitar que un clima devaluatorio e inflacionario se instale y termine perjudicando el nivel de actividad", remarcó el ministro de Economía en un comunicado emitido en la noche del martes.

Antes de la devaluación, el Gobierno había puesto en marcha un plan para fijar precios máximos en alrededor de un centenar de productos que se venden en los supermercados. Pero, la incitativa es limitada y los productos que incluye son difíciles de encontrar en las góndolas.

El Gobierno pronosticaba una expansión de más del 6 por ciento para la economía antes de la medida, mientras que analistas estimaban un crecimiento de sólo el 2 por ciento.

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