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Se inyectaba una sustancia llamada "Synthol" para que sus músculos crecieran. Luego se hicieron rocas y los médicos recomendaron la amputación de sus brazos. Sucedió en Brasil.

Romario Dos Santos tiene dos años de no inyectarse drogas para hacer crecer sus bíceps

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Romario Dos Santos tiene dos años de no inyectarse drogas para hacer crecer sus bíceps

Un fisicoculturista que quería ser como el Increíble Hulk convirtió su vida en un infierno de dolor cuando se empezó a inyectar aceite y alcohol en sus brazos para hacerlos más grandes.

Romario Dos Santos, de Brasil, y padre de un niño, se inyectó un cóctel letal que ahora le causa mucho dolor. Él quería que sus bíceps crecieran 25 pulgadas; lo logró, pero con graves consecuencias.

La sustancia llamada "Synthol", una clase de relleno sintético se endureció y debido al dolor fue a ver al médico.

Sus músculos eran como piedras y presentaba un cuadro de "necrosis".

Cada doctor le decía lo mismo: hay que amputarle los brazos.

Luego de conocer esta noticia, Dos Santos entró en depresión, al punto de intentar quitarse la vida cuando su esposa tenía 6 meses de embarazo.

Cuando se inyectó la primera vez se convirtió en adicción. Los niños se tomaban fotografías con él y lo llamaban "bestia" o monstruo, según recopila el dailymail.co.uk

El hombre decidió contar su historia para que otros jóvenes no caigan en la adicción.

"Si lo toma una vez definitivamente habrá una segunda vez, es adictivo, no vale la pena", dijo.

"Yo vi algunos chicos realmente grandes en el gimnasio con enormes brazos y empecé a hacer amistad con ellos. Ellos me presentaron al Synthol y nos entusiasmamos con los resultados. Perdí el control", detalla el joven.

Entonces, quiso someterse al procedimiento de amputación, cuando los doctores le dijeron que no sería necesario y que sólo removerían los músculos sólidos como una roca.

Su esposa, cansada de su adicción, le dijo que decidiera si se quedaba con ella o con el Synthol. Él tomó valor y dejó de inyectarse.

Actualmente, lleva dos años sin inyectarse.

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