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Cine

Rosa Salazar es el talento latino en Maze Runner: Prueba de Fuego

La actriz canadiense de ascendencia peruana casó como anillo al dedo en el nuevo personaje femenino de la saga

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Un rápido vistazo a YouTube confirmará, a cualquiera que tenga la duda, lo muy reñido que estuvo el casting de Brenda, para Maze Runner: Prueba de Fuego. Después de la exitosa serie de libros en la lista del New York Times, y un primer largometraje que ganó más de 300 millones de dólares en las taquillas de todo el mundo, había muchas voces listas para ser oídas. El sitio de videos está lleno a reventar de rumores de casting, comentarios de fans y hasta audiciones, con los fans de Maze Runner de todo el mundo preguntándose quién terminaría con el papel. 

Que dé un paso adelante Rosa Salazar. Si siente la presión de las expectativas, no lo está mostrando. En el set de la película en Albuquerque, Nuevo México, el primer sonido que se escucha es su risa, y cuando actúa una escena con el Thomas de Dylan O’Brien, Brenda cobra vida. 

“Me siento Brenda”, anuncia, tomando tiempo para platicar del papel. “Como yo, tuvo inicios difíciles. Vio cómo se llevaban a su hermano y cómo se moría su padre. Salió a este páramo a muy corta edad y tuvo que sobrevivir”. 

Salazar puede identificarse. A pesar de una floreciente carrera en el cine que todo parece indicar que la colocará en la lista de las principales actrices, hace poco más de una década la vida era muy diferente. “Me emancipé a los 15 años, estudiaba y tenía un trabajo de tiempo completo y departamento, y desde entonces he estado sola, criándome sola. Lo que pasó es que desarrollé esta coraza dura. Nadie podía atravesar esta armadura impenetrable, o por lo menos así lo pensaba yo”. 

Ésta es la experiencia de Brenda hasta que conoce a Thomas. “Hace que saque eso”, continúa Salazar. “Se ve forzada a esta posición donde tiene que ser vulnerable por primera vez en mucho tiempo y entiendo completamente eso en ella. Es lo que me atrajo. Tiene defectos, y eso me gustó mucho. La gente que se enfrenta a algún tipo de adversidad es el tipo de gente que me atrae en mi propia vida. Te fortalece el carácter”. 

Hizo la audición para el papel cuando Maze Runner: Correr o Morir seguía en los cines, y resistió irla a ver hasta después de haber hecho la prueba con O’Brien. “Fui y vi la película justo después de la audición”, recuerda. “Pensé, ‘¡Ay, espero que esté buena!’ Y luego me quedé sin habla. Inmediatamente le llamé a mi agente, diciéndole, '¿Lo obtuve? ¿Lo obtuve?’” 

De hecho, el proceso de buscar a Brenda había comenzado mucho antes, cuando le estaban aplicando los toques finales a la primera película. “Comenzamos a principios del verano de 2014”, dice el productor Wyck Godfrey. “En todos nuestros papeles no sentimos que tuviéramos que elegir estrellas de cine. Simplemente queríamos buenos actores. Queríamos que la gente se sumergiera por completo en la fantasía de la película”. 

Para O’Brien, Salazar tenía lo que se requería para encajar desde el momento en que cruzó la puerta. “Siempre me costó mucho trabajo imaginarme a la Brenda del libro”, recuerda. “No sé por qué, pero nunca pude formarme una imagen definitiva de ella. Pero cuando leí con Rosa fue como, ‘Ay, ella es’. Encajó de inmediato”. 

“Unirme al reparto ha sido de lo más fácil”, reflexiona Salazar. “No siempre es así; no es fácil unirte a un grupo ya formado. Pero éste no sólo fue fácil; tenía mucho sentido. Todos tenemos el mismo sentido del humor y todo el mundo se lleva bien. Hay un afecto genuino entre nosotros”. 

Su relación con O’Brien ha sido particularmente cercana, con los personajes compartiendo juntos el mayor número de escenas. “En el libro, Brenda es muy rápida con Thomas”, se ríe Salazar. “Está como, ‘Vamos a besuquearnos. De ahí soy yo’. Inmediatamente siente una atracción por Thomas”.

Pero Salazar sugiere que su relación es muy diferente de la relación de Thomas con Teresa, interpretada por Kaya Scodelario. “Thomas y Teresa se unen en el momento y es muy obvio que podrían convertirse en pareja, pero la película es muy inteligente en el sentido de que no la hace sobre eso. Thomas y Brenda tienen un hermoso intercambio. Son casi iguales y se desafían el uno al otro, lo que creo que es muy sexi. No es ninguna damisela en apuros, y lo va a hacer sudar. En el momento que conocí a Dylan me dije, ‘Muy bien, podemos pelear juntos’.” 

Dice Scodelario: “Hay una desconfianza natural entre Teresa y Brenda, pero estaba muy decidida a que no fuera niña odia a niña. No creo que esa rivalidad tenga ningún sentido. No es la relación más cálida, pero definitivamente no es una rivalidad y no hay tensión entre ellas como personas”. 

Maze Runner: Prueba de Fuego es indudablemente el mayor papel que ha tenido Salazar a la fecha, pero su carrera se ha desarrollado raudamente, con actuaciones sobresalientes en American Horror Story y Parenthood.

Fue la clase de teatro en secundaria que sembró el deseo en Salazar de convertirse en actriz. Cuando se supo la noticia de su casting en el antes mencionado programa de televisión, recuerda un correo electrónico de una exmaestra que decía, ‘Me alegra mucho que estés viva”. La Salazar adolescente fue una estudiante revoltosa. “Todo era un escape para mí de más joven”, reflexiona. “Tuve una vida hogareña tumultuosa gracias a los desagradables personajes con los que se casaba mi mamá. Mi hermano como que evadía las cosas y mi papá vivía lejos, así que me quedé sola. Nunca pensé que esto terminaría así”. 

Se vio enfrentada a dos elecciones muy distintas: “Pensé, bien, o empiezo a tomar drogas fuertes, me embarazo y me quedo aquí viviendo esta clase de vida, o hago un esfuerzo. Y en realidad fue más fácil para mí, porque había enfrentado una serie de problemas profundos emocionales en mi vida, decir, ‘Bueno, no tengo nada que perder’.” 

Había faltado frecuentemente a la escuela, y estaba lista para darse de baja sin haber obtenido su diploma cuando su maestro de teatro, Bob Garman, se sentó con ella. “Me dijo, ‘¿Qué haces? Eres muy estúpida; fumando cigarrillos y faltando a clases’. De veras me gustaba mucho su clase y yo no sabía ni por qué en ese momento. Me dijo, ‘¿Qué te está pasando?’ Y realmente me escuchó. Esta persona se sentó conmigo y me hizo preguntas en lugar de solamente gritarme”. 

Garman motivó a Salazar a hacer una audición para el equipo de improvisación de la escuela, y después de sentirse inicialmente a punto de burlarse de las audiciones de sus compañeros, pronto le encontró el gusto, y le fue muy bien en su propia pieza. “Tengo que agradecerle a Bob Garman por ese impulso hacia la actuación, y hay muchos Bob Garmans en el camino. Gente que me pagó las clases cuando yo no podía, y gente que me dio empleos”. 

Toda esta experiencia de vida se refleja en Brenda, e indudablemente informó la decisión de casting de los realizadores. “Yo no había oído el nombre de Rosa Salazar antes de su audición”, admite Godfrey. “Pero en su audición nos impactó. Es una fuerza energética y encapsula por completo el espíritu de Brenda”. 

Salazar está consciente, dice, del intenso interés de los fans en su casting, y siente la responsabilidad de hacerlo bien por su personaje. Y está perfectamente consciente de que hay dudas sobre su pelo corto. “En el libro Brenda es presentada como una chica con pelo largo café”, explica. “Y créeme, los fans me han dejado saber de esa parte del libro, porque se han comunicado conmigo por Twitter”.

Pero está segura de que les gustará el resultado. “Cuando vean la película lo entenderán. Ella no se anda con tonterías como personaje, y este corte de pelo no acepta tonterías. No hay nada detrás de qué ocultarse. Antes de este verano tenía el pelo hasta la cintura, y escondía mi rostro un poco y tenía como esta actitud roñosa. Cuando te lo cortas todo, es como, ahí está tu cara, y no hay nada más”. 

Tanto le apasionaba a Salazar crear la Brenda perfecta que pasó mucho tiempo trabajando con el departamento de vestuario para su look. “Todo desde la forma en que corro hasta la forma en que salto, la chamarra que elegimos informó eso. Fluye y tiene una femineidad”. 

El look terminado refleja a una de sus heroínas de ciencia-ficción – Sigourney Weaver en Alien 3. “También amé a Noomi Rapace en Prometeo. Es una chica mala en esa película. Soy una gran fan de la ciencia-ficción y una fan de las mujeres que se saben defender. Sigourney Weaver fue mi influencia número uno. Quería ser eso, y quería patear traseros y seguir siendo femenina cuando lo hiciera”. 

Al iniciar otra toma en el set, parece que supo cómo lograrlo. 

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