Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

El polvo de la amarga "alegría"

El Salvador es uno de los países donde más se consume cocaína. Las personas víctimas de violencia intrafamiliar son las que se vuelven fácilmente adictas

El polvo de la amarga "alegría"

El polvo de la amarga "alegría"

El polvo de la amarga \"alegría\"

Un joven o adulto que durante su niñez fue víctima de abuso sexual o de violencia intrafamiliar y que no ha logrado superar las secuelas emocionales que esta experiencia le dejó es mucho más propensa a volverse adicta a ciertas drogas como la cocaína.

El polvo blanco extraído de la hoja de la coca es sumamente "liberador", y hace olvidar por completo el dolor y cualquier complejo, cualquier pesar de una persona. Pero por supuesto, solo por unos cuantos minutos o segundos, así lo describe Jaime Zablah-Siri, director ejecutivo de Fundasalva, una organización que trabaja desde 1989 en la rehabilitación de personas adictas a las drogas.

"Muchas personas pueden probar la cocaína, que de por sí es sumamente adictiva. Pero nuestra experiencia nos dice que las que han sido víctimas de violencia intrafamiliar en su infancia son las que más fácilmente se vuelven adictos porque los hace olvidarse de sus problemas", reafirma Zablah-Siri.

"La cocaína es un estimulante que modifica la manera de pensar. Una persona siente que puede hacer lo que quiera. La cocaína 'empodera' a la persona. Por ejemplo, si es hombre, sexualmente funciona de maravilla, pero solo las primeras veces que se consume. Luego viene la disfunción eréctil... ", describe.

La cocaína se consume de distintas formas, aunque las más comunes son en polvo que se inhala por la nariz, o mezclada principalmente con bicarbonato de sodio para luego fumarse. Esta forma es conocida como crack o piedra.

Apenas se inhala el cerebro y el corazón son los primeros órganos en percibirla y reaccionan de forma inmediata. Con la cocaína el corazón late más rápido, las pupilas se contraen y viene un estado de placer extremo que no dura más de 30 minutos.

Con el crack, el clímax del placer dura solo un par de minutos.

Apenas pasa el efecto, viene un estado de depresión y ansiedad profundos conocido como "bajón".

"Estas drogas te dan la sensación de subir el placer hasta un 200 por ciento de un estado normal, pero cuando el efecto pasa te vas de un solo a un 200 por ciento abajo", describe el representante de Fundasalva.

Una factura muy cara

Entre los efectos a corto y largo plazo están el daño de las fosas nasales, llegando a desprenderse el tabique, hay una notable pérdida de peso, afecta el hígado, vaso, los riñones, el desempeño cerebral, los pulmones y el corazón.

Los daños que provoca la droga se agravan cuando muchas veces los vendedores la mezclan con otras sustancias o materiales (como cristal picado en mínimas partes) para duplicar la cantidad y tener mayores ganancias.

El consumo de cocaína también es frecuente entre los jóvenes que buscan bajar una borrachera, ya que al inhalarla los efectos del alcohol no se perciben.

"Si algo va de la mano de la cocaína es el alcohol. Yo hasta la fecha no he conocido a una sola persona adicta a la cocaína que no consuma alcohol", describe Jaime Zablah-Siri.

El inicio de la adicción

El Instituto Nacional de Abuso de Drogas de Estados Unidos afirma que el joven que empieza a consumir cigarros antes de los 14 años a los 15 ya es fumador habitual, y a los 18 ya consume alcohol y, probablemente, ha probado otro tipo de droga.

"Hace cuatro años, según las Naciones Unidas, El Salvador fue el país con mayor consumo de cocaína per cápita, seguido de España y Estados Unidos. Es una cifra alarmante. Ahora no estamos en los tres primeros, pero sí entre los primeros 10", dice Zablah-Siri.

En El Salvador, los mayores consumidores de cocaína son los jóvenes entre 18 y 24 años. De los casos atendidos en Fundasalva el 55 % son hombres y el 45 % mujeres.

Para poder superar una adicción a esta droga es fundamental tratar la razón emocional que motiva al adicto, y no solo la dependencia física.

Según la experiencia de Fundasalva, de los adictos que no reciben terapia psicológica solo el 10 % logra superar el problema.

Por el contrario, de los que sí reciben ayuda psicológica el 70 % logra vencer su adicción.

La droga más consumida, entre los pacientes que acuden por ayuda a Fundasalva, sigue siendo la marihuana, seguido por la cocaína.

En los últimos años apenas se han presentado un par de casos de consumo de heroína.

"La cocaína es sumamente adictiva en gran parte porque estimula mucho el placer y el bienestar. Prácticamente desaparece toda sensación de dolor físico y emocional. Pero esto es solo al principio, porque después lo que viene es mucha ansiedad y todos los daños físicos", agrega Zablah-Siri.

Según el Instituto Nacional de Abuso de Drogas, "las personas que abusan de la cocaína tienen mayor riesgo de contraer enfermedades infecciosas, como el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), además de la hepatitis viral. Este riesgo resulta no sólo por compartir jeringuillas y otros objetos ("parafernalia") contaminados, usados por los usuarios que se inyectan, sino también por el hecho de participar en comportamientos de riesgo como resultado de estar drogados".

Cuando el cerebro se expone constantemente a la cocaína comienza a adaptarse y la sensación de gratificación se vuelve cada vez menor.

El consumidor puede desarrollar tolerancia, lo que significa que necesitará una dosis cada vez mayor de la droga o que deberá consumirla con más frecuencia para obtener el mismo placer que cuando recién comenzó a usar la droga.

Al mismo tiempo, los consumidores también se pueden volver más sensibles (sensibilización) a la ansiedad, las convulsiones u otros efectos tóxicos de la cocaína.

Las consecuencias de una adicción no solo afectan a quien los consume sino a todo su entorno familiar que se ven obligados a lidiar con el problema.

Debido a la complejidad del problema los especialistas recomiendan a las personas adictas recibir rehabilitación integral, que incluya la parte física, médica y psicológica.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación