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"El Papa se mostró muy interesado en El Salvador"

Alejandro Gutman, Director del programa contra la pobreza "Fútbol Forever", tuvo un encuentro con el Sumo Pontífice a quien le entregó el proyecto que se desarrolla en el país

Alejandro Gutman, Director de Fútbol Forever, en el momento que le entrega el proyecto del programa al Papa Francisco.

Alejandro Gutman, Director de Fútbol Forever, en el momento que le entrega el proyecto del programa al Papa Francisco.

Alejandro Gutman, Director de Fútbol Forever, en el momento que le entrega el proyecto del programa al Papa Francisco.

Un día llegó el proyecto "Fútbol Forever" al Vaticano. El director del programa contra la pobreza, Alejandro Gutman, le entregó en mano al Papa Francisco el proyecto del trabajo en las comunidades de Santa Eduviges, La Campanera y Montes de San Bartolo. De vuelta en El Salvador, platicó con EDH sobre este encuentro tan especial y lo que significa para el futuro.

—¿Qué conclusiones saca tras la visita al Vaticano y el encuentro con el Papa?

Fue una experiencia realmente impactante, comprobé todo lo que pensaba. Me confirmó que es un hombre, al que si bien conocí por espacio de hora y media, es muy cálido, muy auténtico, muy cercano a la problemática de los pobres, de los olvidados; inteligente y preocupado. Y además muy agradable, muy simpático, sin exageraciones ni posturas. La sensación que uno tiene al observarlo, es la de un hombre comprometido. Me gustó haber podido conocerlo. Tuve la oportunidad de hablar y entregarle la presentación del proyecto Fútbol Forever. Y recibí su mirada de atención y respeto hacia el otro. Le dije al Papa que lo admiraba por su valentía en esta lucha que está llevando y que quería entregarle esta presentación que representaba la lucha contra la pobreza con una visión distinta, con una necesidad de que se cambien las cosas. Aspiraba a que lo leyera y enviara alguna señal porque cualquier cosa que él pudiera decir sería un apoyo magnífico.

—¿El Papa preguntó especialmente por el trabajo que se realiza en El Salvador?

—Ya me había dicho José María del Corral (el director de la "Red Mundial de Escuelas para el Encuentro", quien ya visitó el país) que él se había preocupado mucho por el tema de El Salvador, un día antes de mi encuentro con él. Estaban hablando de distintas cosas de las Escuelas para el Encuentro con Del Corral y cuando llegó el tema de El Salvador, el Papa lo detuvo. Le pidió a Del Corral que le diga día por día lo que hizo aquí en el país, lo que vio, las experiencias que tuvo, cuál es este camino. Se mostró sumamente interesado.

—¿Qué le respondió el Papa? —Me dijo que él había escuchado cosas maravillosas de El Salvador, de lo que nosotros hacemos. Que para este cambio también se necesitaba tener mucha esperanza y mucha paciencia. Estaba in te rio rizado de la situación de polaridad de El Salvador, por lo que le explicó Del Corral. Dijo que se necesitaba como un gesto de grandeza, de unidad, por lo menos en algunos temas.

El Papa en la charla que dio nos dijo que esto empezó hace poco, nos trató de un "poco locos", con respeto. Poder ir a hablar a la Academia Pontificia, el ámbito donde se reúnen los premios Nobel, fue una gran experiencia. Se abren las puertas con este cariño especial como para que se puedan abrir otras instancias y posibilidades y profundizar toda esta temática. El Director de la Academia, Monseñor Marcelo Sánchez Orondo, me pidió la presentación cuando terminé. Le presenté este trabajo que muestra esta lucha contra la pobreza para interpretarla de manera más amplia y profunda. Hablar de la ineficacia del sistema de ayuda y cooperación y la optimización de los recursos tradicionales y no tradicionales que no se utilizan, por ejemplo la Universidad.

—¿Qué sensación le dejó el encuentro con Francisco? —El Papa es un hombre absolutamente distinto. Dónde vive, con quién vive, con quién se pelea… Una anécdota que me pasó: compré crucifijos y fotos para traer a El Salvador. Es algo que, si tenés suerte, el Papa lo puede bendecir. Yo andaba con una bolsa de verdulería y nadie me revisó. Uno acostumbrado a tanta revisión en todos lados y en el propio Vaticano nadie, nadie me dijo nada. Tiene que ver un poco también con esta simpleza del Papa. El hotel donde vive es el Santa Marta. El no eligió vivir donde estaban los anteriores Pontífices. Y vive en una habitación muy humilde, muy austera, Del Corral me lo contó. Y allí el Papa desayuna con los huéspedes del hotel. Es muy curioso.

—Puntualmente, ¿en qué consiste el trabajo de las "Escuelas para el Encuentro"? —El Papa creó este proyecto y está en proceso de creación y formación. No es un modelo terminado. El entendió que había una necesidad de una educación distinta. Y qué mejor que las escuelas se vinculen entre ellas y puedan contar sus distintas experiencias, frustraciones, logros. Y a partir de allí se van integrando desde lugares del mundo. Escuchamos historias desde Mozambique, Filipinas, Argentina, Brasil, Hong Kong. Están recibiendo gran cantidad de gente y va más rápido de lo que pueden asimilar. Se plantea que a través del conocimiento del deporte, del arte, se puede generar una educación mejor. La tecnología como elemento vinculante y esperan un planeta mucho más cercano.

¿Cómo llega el acercamiento de Fútbol Forever a las "Escuelas para el Encuentro"?

Hubo una gente en común que nos vinculó, a Del Corral les interesó mucho algo de lo que había escrito. Nos reunimos en Argentina e hicimos un clic muy rápido. Lo invité a que vinieran a El Salvador para que lo viera, las palabras muchas veces no condicen con la realidad. Y él lo vivió aquí muy intensamente.

—¿Cómo fue la experiencia de Del Corral en El Salvador? —El último día, en el aeropuerto, Del Corral estaba cansado y le pregunté. Me dijo "estoy cansado es cierto, no me esperaba esto ni por las tapas. Me llevo una grata sorpresa, la integralidad de lo que se está haciendo para provocar el cambio y salida de la pobreza, me confirmó que hay alternativa". Creo que se fue con un cariño especial y el impacto en la gente. Ahora quisiera que viniera Enrique Palmeiro, el otro director de Escuelas para el Encuentro.

—¿Existe algún tipo de apoyo de las "Escuelas para el Encuentro" para Fútbol Forever? —No, ni económico ni de formación. Cada uno es respetuoso. Lo nuestro es distinto pero hablamos de temáticas singulares y coincidimos. Creo que vamos a poder ir construyendo más y más. La oportunidad que ellos dieron de estar cerca del Papa y exponerlo en la Academia Pontificia significa un empuje muy importante. Agradezco muchísimo que hayan confiado y por suerte lo vieron directamente.

—¿Cuál puede ser el impacto en las comunidades que trabaja Fútbol Forever después de esta visita en el Vaticano? —Es la única persona en esta tierra que genera esto. Y te lo está diciendo alguien que no es católico. Y él esto lo abre para todas las religiones, va más allá. El trabajó mucho en las comunidades y los que trabajamos en estos ambientes sentimos un respeto muy especial por aquellos que hacen de manera humilde ese trabajo. Siento que la gente en El Salvador se siente como que está más cerca del Papa, me parece que mira con mayor credibilidad todo. Lo dijo el Papa o lo recibió. Es lógico y le hubiera pasado a cualquiera.

—Todo es a "largo plazo"... —Es todo parte de un proceso muy largo, que ilusiona. Por suerte en El Salvador los chicos siguen estudiando en la Pedagógica, en la Matías Delgado, en el Itca y en la Mónica Herrera. Esta vez tuvimos una reunión con ocho rectores de otras Universidades y fue muy alentador. Proponemos que la Universidad esté mucho más cercana a los jóvenes en la salida de la pobreza. Los medios han tenido una madurez y le dan a este tema de la pobreza, una visión que antes no tenían. Creo que los medios tienen ganas de modificar ese rol que cumplen de manera equivocada o parcial. Por ahí van a las comunidades empobrecidas cuando hay un hecho de violencia y no muestran lo que pasa en el otro 99 por ciento del resto de la población de ese lugar. Entonces se profundiza la desesperanza y se hace difícil que la gente tenga un sentido de pertenencia con orgullo. Eso se está modificando, poco a poco, van más y conocen. Hay que darle un poco más de lugar en los medios a los pobres, para que se pueda tener una posibilidad de expresión, conocerse el otro lado de la moneda y practicarse la cultura de la integración.

Ojo, yo no pienso que esto va a cambiar de un día para el otro. Todo lo que tardó décadas y décadas en consolidarse, de estos dos ámbitos tan distintos, uno que vive más o menos bien y otro que vive bastante mal, no puede, porque uno haga cosas, cambiar inmediatamente. Yo estoy preparado para no ver en vida los resultados a nivel general y masivos. Voy viendo algunos resultados y lucho que pueda ampliarse en cosas concretas. También hubo interés político...

—¿En qué sentido? —Me preguntaron si quería hablar ante la Asamblea, una asesora de una diputada. Le dije que para mí sería un orgullo y le pedí un gesto de generosidad para que trajera un diputado del partido opositor. En algunos temas se debería trabajar de común acuerdo en ciertas cosas. Sería bueno que El Salvador se convirtiera en ejemplo para el resto de Latinoamérica.

—¿Cómo sigue la relación con las Escuelas para el Encuentro? —Los veremos en dos o tres meses. Con Forever estamos planeando hacer un gran partido durante el Mundial de Brasil con grandes figuras del pasado y queremos invitarlos para que también se den a conocer mucho más.

—¿Las Universidades siguen siendo parte de las claves de esta lucha? —Claro, es una de las pocas instituciones de la sociedad que hoy son respetadas. Y pueden generar un imán en otras instituciones. Por eso si logramos que 10 o 12 universidades se comprometan en el tema para provocar el cambio, sería un paso trascendente. —¿Qué ejemplos de progreso puntuales se pueden ver en Forever? —Los chicos tienen una visión del país distinta. Los jóvenes que están en las universidades, los padres, la ve cin dad, las universidades que han cambiado su sistema de ingreso, que han sido flexibles, los estudiantes que se han animado a entrar a estos lugares, rompiendo sus barreras y sus prejuicios. Hay una cantidad muy grande de beneficios logrados, se trata de que los jóvenes y las comunidades tengan una continuidad educativa académica para que puedan salir de la pobreza a partir de la cultura de la integración. Es muy complejo y tiene que ver con el ADN de la pobreza, la creación de una ciencia, con los espacios que dan los medios, un entendimiento distinto. Es un camino que estamos viendo que es muy bueno, cambios tan diversos que se están produciendo. Y El Salvador está demostrando que hay muchí sima gente que tiene ganas de que se den estos cambios.

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