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Pánfilo regresa en "El Supercito de Doña Teréfora"

Este personaje que hizo reír a los salvadoreños desde 1967 seguirá conquistando con nuevas historias y aventuras en esta nueva producción que se transmite los sábados y domingos por canal 12

Mauricio Bojórquez (Pánfilo) está listo para seguir dando al público salvadoreño alegría con todas sus ocurrencias. Foto EDH / Lissette Monterrosa

Mauricio Bojórquez (Pánfilo) está listo para seguir dando al público salvadoreño alegría con todas sus ocurrencias. Foto EDH / Lissette Monterrosa

Mauricio Bojórquez (Pánfilo) está listo para seguir dando al público salvadoreño alegría con todas sus ocurrencias. Foto EDH / Lissette Monterrosa

Mauricio Bojórquez está de regreso... mejor dicho su recordado personaje Pánfilo Apurascachas vuelve hacer de las suyas en la televisión salvadoreña. Ahora tiene más historias para conquistar al público en la nueva producción "El Supercito de Doña Teréfora", trasmitida por canal 12.

Bajo la dirección de Adolfo Keeling, este programa promete muchas risas y entretenimiento.

"El Supercito de Doña Teréfora" narra las aventuras de dos parejas de esposos. Ellos son muy luchadores y su negocio lo tienen ubicado en San Salvador, en Santa Ana, en San Miguel o cualquier parte del país.

Los personajes son Pánfilo (Mauricio Bojórquez), Chungo — hijo de Pánfilo — (Mauricio Yanes), Coralia (Matilde Velázquez), Nina (Claudia Zeledón) y Tobías (Simeón Duarte).

En este negocio pasan muchas cosas.

Chungo y Coralia son los dueños del súper. Coralia se caracteriza por ser una mujer hacendosa y trabajadora. Por su parte, Chungo es distraído y siempre se mete en problemas, pero tiene a su papá Pánfilo para que lo ayude a resolverlos.

Cerca del súper viven Tobías y Nina, los dueños de un salón de belleza, quienes junto a sus vecinos protagonizan disparatados enredos que se puedan dar en cualquier barrio o colonia.

El Diario de Hoy tuvo la oportunidad de visitar "El Supercito de Doña Teréfora" para hablar con el recordado Pánfilo Apurascachas y revivir su trayectoria en el mundo de la comedia salvadoreña, así como el regreso a la televisión nacional.

¿Don Pánfilo, qué se había hecho en todos estos años y cómo se siente al regresar para entretener al público salvadoreño?

— He andado para arriba y para abajo, menos en el cementerio, porque hay mucha gente que cree que yo ya estoy muerto y me dicen ¿y usted que no se ha muerto?; pues no acá estoy vivito y coleando haciendo mis panfiladas. La verdad que ahora tenemos, gracias a Dios, el placer de estar trabajando en este programa que se llama "El Supercito de Doña Teréfora" y estoy muy feliz por eso.

¿Qué recuerdos tiene de los programas que hacía anteriormente?

— Tantos recuerdos... (sonríe). Hacíamos programas a favor del pueblo salvadoreño. Yo hacía los libretos, exponiendo casos de los que ocurrían en la ciudad para que las autoridades y el gobierno pusieran atención y los solucionaran. Mis programas siempre tuvieron la razón de llevar al pueblo salvadoreño diversión y ayuda.

Comencé en el año de 1967 y con mi esposa —María Teresa Yanes Moreira, mejor conocida como Doña Terésfora— anduvimos juntos 37 años trabajando a nivel nacional y en otros países. Logramos tener muchos admiradores cada vez que íbamos a Estados Unidos, se agotaban las entradas al lugar que asistíamos o hacíamos dos shows... Muchos amigos nos enseñaron bastante. Tuve muchos buenos momentos felices con mi esposa, trabajamos mucho hasta que la muerte nos separó.

¿Cuándo finalizó su programa anterior?

—El programa de "Don Pánfilo y Doña Terésfora" terminó en 1995 cuando ella falleció, pero yo seguí trabajando con mi hijo Mauricio Yanes y últimamente he estado trabajando con mi hijo Ernesto Yanes, quien es payasito. Yo tenía mucho tiempo de no estar en televisión... y de estar con el público aún mucho más.

¿Ahora cómo le va con "El Supercito de Doña Teréfora"?

—Con "El Supercito de Doña Teréfora" me he quedado porque soy el papá de Chungo, el encargado del negocio y vengo a ayudarles, y a hacer las panfiladas de siempre, porque yo nunca conté chistes, no, decía panfiladas...

La panfilada más cara que me salió fue que tuve cinco hijos (sonríe), pero todos han sido bellos y han seguido el camino de mi esposa y mío.

En "El Supercito" casi todos los días son de algún enredo que sucede, pero siempre tiene una satisfacción buena y un consejo al final de cada programa, porque siempre es bueno eso de los valores para los niños y adultos.

Chungo, mi hijo, es algo alocado, algo haragán algo artista, la pobre que trabaja es la señora de él, pero Chungo con tal de estar durmiendo está feliz. En "El Supercito" nos visitan varios personajes a comprar, yo vengo a visitarlos y a ver si superviso, pero la verdad vengo a buscar comida (risas).

¿Y le dan de comer en el súper don Pánfilo?

—Mmmm... Tengo una nuera, Coralia que "anantes" me mira la muchacha esa (risas), pero es buena gente y buena esposa, quiere mucho a mi hijo.

¿Para la población salvadoreña, qué mensaje le da?

—Yo le digo a la población salvadoreña que aquí tenemos un montón de panfiladas y les tenemos garantizada la sonrisa en sus labios y el descanso en sus corazones. Para los que quieren unirse, cualquier empresa que nos quiera, estamos a la orden con las puertas abiertas.

¿Qué expectativas tiene ahora con este programa?

—Pues vamos a ver qué pasa y lo que Dios diga. Hay que seguir adelante trabajando, yo le digo a la gente que nos vea, que se divierta, que aprecie el trabajo, y también a los patrocinadores que se nos unan.

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