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La nueva tecnología 4G se impone con dificultad

Este sistema se diferencia de sus antecesores, el 2G y 3G, principalmente por ofrecer a los usuarios de dispositivos móviles gran velocidad para navegar por Internet. Cada vez se usa más en EE. UU. y Europa

La nueva tecnología 4G se impone con dificultad

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La rápida norma de telefonía móvil LTE no sólo servirá para acelerar el acceso móvil a Internet, sino que también dará un empujón a esta rama tecnológica. En todo caso, se trata de una técnica costosa que, además, adolece de fallos. Porque redes bien construidas las hay actualmente sólo en las grandes ciudades.

Los smartphones pueden conectarse a Internet en cualquier parte y descargar vídeos o reproducir música desde la red. Todo, a condición de que haya una red compatible. El acceso móvil a Internet más rápido lo proporciona actualmente la norma LTE, abreviatura del inglés "Long Term Evolution" que quiere decir "Evolución a largo plazo". Sucederá a la actual norma UMTS y se la apoda "Cuarta generación" o simplemente 4G.

La nueva norma está siendo ya aplicada ampliamente en Estados Unidos, mientras en Europa parece ir arrancando lentamente.

En Alemania, la ofrecen ya tres proveedores -Deutsche Telekom, Vodafone y O2–, que por el momento cubren el 50 por ciento del territorio. En España, la operadora francesa Orange comenzará a ofrecer su servicio 4G en el mes de julio próximo, y será seguida por Yoigo, esperándose que para el año 2014 la cobertura sea en todo el territorio español. Es posible que para el año 2015 la nueva norma cubra ya todos los países con telefonía móvil.

Para navegar en una red LTE se necesita accesorios especiales, sean éstos smartphones, tabletas, router o barras USB. En todo caso, la oferta en accesorios en Europa es todavía débil y, además, costosa: "Actualmente solo los modelos más caros de alta gama de cada fabricante están dotados de esta técnica", indica Markus Weidner, del portal de telecomunicaciones alemán "Teltarif.de".

A cambio del precio, los operadores prometen al usuario una rápida navegación. Con velocidades de hasta 100 Megabits por segundo (Mbit/s), LTE se iguala a las rápidas conexiones de telefonía fija, al menos teóricamente. Porque las tasas máximas de comunicación sólo alcanzan raramente al usuario, detalla Weidner.

"La velocidad de comunicación oscila mucho durante la actividad cotidiana", dependiendo entre otras cosas de la calidad de la recepción, dice el especialista. La transmisión empeora dentro de una habitación, porque los muros frenan las ondas de radio. La recepción depende también de la distancia a que el usuario se halla con respecto del próximo mástil de transmisión: mientras más lejos, peor es la conexión.

La tasa de transmisión varía también de una región a otra. La velocidad máxima de transmisión en las zonas rurales es fundamentalmente más baja que en las grandes ciudades. Esto es, porque los operadores LTE transmiten fuera de las zonas metropolitanas a una frecuencia de 800 Megahertz (MHz). Esto solo posibilita velocidades de hasta 50 Mbit/s. Los proveedores utilizan sólo en las ciudades las bandas de frecuencia de entre 1,800 y 2,600 MHz, que son el doble más rápidas.

No obstante, el alcance de las ondas de alta velocidad metropolitanas es menor que en la zona de 800 MHz. Es por ello que los proveedores en las zonas rurales se abstienen de usar las frecuencias más rápidas. Pero los usuarios no deben temer notorias disminuciones en la velocidad de transmisión fuera de las zonas urbanas: "La norma LTE es en todo caso más rápida en las zonas rurales que la mayoría de las actuales conexiones ADSL", asevera Weidner.

"Por este motivo, la norma LTE es ideal para usuarios que viven en zonas sin conexión a banda ancha", dice el experto. Así, en el campo, la norma LTE suele estar a disposición especialmente en zonas donde no hay aún una conexión rápida a Internet por ADSL.

Las diferentes bandas de frecuencia acusan en la práctica reiterados problemas. Así, en Alemania, el iPhone 5 de Apple solo se conecta a la red LTE a una frecuencia de 1,800 MHz. Pero, puesto que sólo la Deutsche Telekom ha adquirido licencia para estas experiencias, únicamente sus clientes pueden disfrutar de la velocidad del smartphone de Apple. La empresa, según su portavoz Markus Jodl, suministró en 2012 la frecuencia de 1,800 MHz a unas cien ciudades alemanas. Al salir de la ciudad o moverse en una zona sin cobertura LTE, el iPhone sólo puede navegar en la más lenta red UMTS.

Más complicada aún es la situación internacional: en todo el mundo existen más de 40 bandas de frecuencia LTE. No obstante, un extranjero no puede usar su smartphone en un país que no es el suyo. "El hacer llamadas telefónicas en una red LTE extranjera actualmente no es posible, porque no hay aún "roaming", advierte Markus Weidner, del portal "Teltarif.de", refiriéndose a lo que se llama itinerancia de una línea telefónica.

No obstante, quien se compre un smartphone LTE y trate de usar su actual tarifa móvil, no disfrutará con su teléfono la velocidad de la nueva norma. La LTE es de pago obligatorio y no es precisamente barata.

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