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En Netflix, quien la mete gana

Debuta en la plataforma de entretenimiento digital Club de Cuervos, su primera serie original en español 

Netflix, Club de Cuervos

Episodios constituyen esta primera entrega de la serie dirigida por Gaz Alazraki y producida por Leonardo Zimbrón, los mismos detrás de Nosotros los Nobles.

La compañía de televisión por Internet Netflix estrena hoy su primera serie original en español, “Club de Cuervos”, una comedia mexicana centrada en las luchas de poder de los herederos de un equipo de fútbol y que aborda con humor el drama del machismo reinante en el balompié.

La producción de 13 capítulos fue desarrollada por el director Gaz Alazraki y el productor Leonardo Zimbrón, creadores del filme “Nosotros los Nobles” (2013) en el que también trabajó Luis Gerardo Méndez e Ianis Guerrero, ambos protagonistas de nuevo en esta serie.

La mexicana Mariana Treviño (“Love of My Loves”, 2014) y la peruana Stephanie Cayo (“El secretario”, 2011) encabezan el elenco femenino cuyos personajes hacen lo que está en su mano para sobrevivir en un mundo de hombres.

“El fútbol es más machista que cualquier otra industria. En la mesa de dueños es muy voraz, que te escuchen los jugadores cuando les quieres decir algo es prácticamente imposible. Es machista, sin disculpas”, afirmó Alazraki con contundencia en una entrevista con Efe.

El realizador, que contó con cuatro guionistas estadounidenses de series como “The Sopranos” y “Two and a Half Men”, para escribir “Club de Cuervos”, aseguró que la historia, a pesar de ser ficción, se apoya en experiencias y testimonios extraídos de la vida real.

“Hicimos bastante investigación. Vinimos a México, (los guionistas) conocieron futbolistas, entrenadores, árbitros, y los entrevistamos. Ellos nos contaban historias y eso lo convertimos en la colección de anécdotas que fue estructurando el universo que culminó en la primera temporada”, indicó Alazraki.

La trama comienza con el fallecimiento del icónico dueño del equipo Club de Cuervos, una figura emblemática en la ciudad de Nuevo Toledo, y narra las tensiones entre los dos herederos directos, un joven superficial y amante de las fiestas (Méndez) y su hermana, una talentosa ejecutiva (Treviño) que aspira a tomar el mando.

A pesar de su experiencia y preparación, el puesto de presidente recae en el hombre con el apoyo del entorno (masculino) que rodea al club y ella se verá relegada a un discreto segundo plano desde el que tendrá que hacer lo posible para que la empresa no se hunda.

La situación con tintes de telenovela -que Alazraki describió como una combinación entre “Arrested Development”, “Entourage”, “Arliss” y “House of Cards”- expone sin contemplaciones la realidad femenina en el fútbol y que habitualmente queda oculta bajo una montaña de resultados deportivos.

Según un estudio de la organización británica Women in Football publicado en marzo de 2014, un 66,4 % de las mujeres que viven de este deporte declaró haber sido testigo de actitudes sexistas en su lugar de trabajo, y una de cada cuatro indicó que su condición de mujer les había impedido acceder a una promoción laboral.

Un tercio de las más de 660 encuestadas fue testigo de comentarios que menospreciaban su capacidad de hacer una tarea por el mero hecho de ser mujer, y más de la mitad se mostró preocupada porque se las juzgara más por su aspecto físico que por su talento.

“Me dijeron en una entrevista de trabajo que era un problema que fuera mujer”, dijo una de las participantes.
“En mi primer día de empleo un veterano me tocó el trasero cuando pasé a su lado”, manifestó otra.

“Club de Cuervos”, cuyo objetivo principal es hacer reír y no tanto servir de denuncia social, recurre a ese sexismo como uno de sus pilares cómicos, y el director Alazraki confía en que el tono y las bromas conecten con el público dentro y fuera de México.

“El paradigma de que las comedias latinoamericanas tienen humores muy particulares creo que tiene más que ver con que las propuestas que habían salido carecían de universalidad. Una persona que es avara es chistosa en México y en China. Si logras enmarcar que haya sarcasmos e ironía en esas circunstancias, creo que se aprecia en todo el mundo”, declaró.

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