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Mezcla de drogas es un riesgo mortal

La combinación de sustancias ilícitas, prescritas y de venta libre es la causa de la mayoría de muertes por intoxicación

Xanax, Codeína (opiáceo), Prometazina (antipsicótico), marihuana, alcohol y cualquier bebida endulzante: Justin Bieber es una bomba de tiempo. La receta del coctel del cantante pop canadiense mezcla fuertes sedativos en lo que podría causar serios problemas fisiológicos y psicológicos al joven de apenas 20 años.

En enero de 2013, un fotógrafo captó a Justin fumando un cigarro que parecía puro de marihuana. Sus ofensas solo escalaban, de pequeños accidentes y malentendidos en 2011 y 2012 a momentos serios en los que el staff de un bar se vio obligado a sacar a Justin del establecimiento por su comportamiento y consumo de drogas ilícitas.

Ahora, la Casa Blanca tiene en sus manos una petición con más de 224,000 firmas que solicitan la deportación del joven canadiense puesto que el argumento es que "nosotros, el pueblo de Estados Unidos, sentimos que no estamos bien representados en el mundo de la cultura pop. Nos gustaría ver al peligroso, insensato, destructivo y consumidor de drogas Justin Bieber deportado y con su permiso de residencia revocado".

Mientras tanto, espera la respuesta de distintos Estados sobre los cargos que van a presentar ante sus muchas fallas en comportamiento.

Su comportamiento errático podría estar causado por los efectos psicológicos de las drogas ilícitas y prescritas que ingiere. Aunque solo se tiene certeza de su consumo de marihuana, codeína, prometezina, alcohol y Xanax; también se sospecha que consume cocaína pues, en varias ocasiones, se han encontrado grandes cantidades de ella en su vivienda o con sus amigos.

Su comportamiento puede tener repercusiones en su carrera. Sin embargo, es mucho más importante pensar en la influencia que él podría tener en los jóvenes que lo ven como un modelo a seguir.

El 21 de noviembre de 2013 un grupo de jóvenes seguidoras del pop star canadiense se manifestó en el monumento El Salvador del Mundo con el fin de llamar su atención e invitarlo a dar un concierto en el país.

Muchos jóvenes están bajo riesgo de emular el comportamiento de los famosos a los que siguen o de buscar personas con el mismo tipo de comportamiento imprudente, según aclara el Pittsburg Post-Gazette en uno de sus reportajes.

Revistas para jóvenes como Divine Caroline, Teen Ink y la página personal de la autora de libros de salud Deborah King advierten de la vulnerabilidad de los adolescentes antes ante la influencia que ejercen los artistas.

Explican que los jóvenes están en una época en la que necesitan de aceptación social, amor y sentirse exitosos para poder tener una autoestima alta.

Al ver a las celebridades desenvolverse de cierta manera y ser amados por muchos, sienten la necesidad de emular sus comportamientos, por dañinos que estos puedan ser.

Por otra parte, explican que un adolescente se encuentra en una etapa de mucha inestabilidad emocional que, por consecuente, los hace muy volátiles a la experimentación y los cambios de personalidad. Se encuentran, explican estas revistas, en tiempos de auto-encuentro.

En El Salvador

Las drogas tienen mucha movilidad entre los jóvenes salvadoreños. Existen más de 30 discotecas en el Área Metropolitana de San Salvador, según las páginas amarillas y su publicidad en redes sociales.

Por otra parte, una investigación que realizó la Comisión Salvadoreña Anti-Drogas en 2013, el 53.5 % de los estudiantes de colegios y escuelas admitieron haber consumido dos o más drogas.

En otro estudio realizado por la misma Comisión en el año 2011, afirmó que el 70 % de los alumnos universitarios del país habían consumido algún tipo de droga. Y solo el 1.2 % de los jóvenes declararon que ninguno de sus amigos consumen drogas. Pero el 31 % afirmó que conseguir drogas es algo muy fácil.

En el país, la pena por posesión, consumo, tráfico, fabricación o comercialización con drogas ilícitas o sustancias narcóticas oscila entre cinco a 15 años de cárcel.

Declaraciones de un vendedor

Saca un cigarro y lo enciende. "¿No van a publicar mi nombre, verdad?", preguntó el "PlayHouse". Ese es el nombre con el que lo conocen sus clientes.

"Mirá, la mara mezcla cualquier tipo de cosa rara". El punto de reunión es un centro comercial reconocido. "La onda es que yo no me meto, si vos te querés dar todo eso, dátelo. Al final, yo compré mi casa con las pendejadas que la mara hace", relató.

El PlayHouse tiene más de cuatro años de ser "dealer" (vendedor) y explicó que la droga más popular es la marihuana. Sólo con la venta de marihuana, dijo que en un fin de semana puede ganar más de $2,500.

La metanfetamina y la heroína tienen menos demanda, relató. Pero, la cocaína, que le sigue a la marihuana en popularidad, los que la venden pueden llegar a ganarle hasta $30,000 en un mes. "Hay muchos riesgos que vienen con vender, cualquiera te puede buscar y cobrarte favores que no podés pagar", confesó. Lo mejor, dice, es no meterse muy a fondo en el negocio. "La verdad es que yo no vendo muchas cosas, los riesgos son muy caros para meterse a fondo en el negocio".

En su mayoría, son pocas las personas que mezclan la marihuana con otras substancias ilícitas. Pero el alcohol siempre debe considerarse en la mezcla.

"Nadie hace drogas sin beber alcohol. Todo el mundo mezcla. No hay una sola persona que no acompañe sus drogas, por lo menos, con el alcohol. Ahí empieza el problema. Porque te ponés a pedo y te emborrachás a la vez", afirmó el vendedor.

Según el Dr. Fabrizio Schifano, del Hospital St. George en el sur de Londres, el 85 % de los casos de sobredosis o intoxicación a causa de drogas se deben a la mezcla de una o más.

"Tiene sentido," dice el PlayHouse mientras bebe café. Comentó que es fácil saber cuál es el efecto de una droga en el cuerpo. Y que, si la primera vez se consume poco, se reducen los casos de ataques de alergia o cualquier otra reacción adversa.

Sin embargo, al mezclarla, se confunden los efectos y es bien difícil saber qué va a pasar después. En el negocio del PlayHouse confesó que muy pocas personas acceden a comprar drogas más fuertes como la metanfetamina.

"En general, el mercado se limita a la marihuana, la cocaína y la heroína. El crack no lo vendo mucho pero, para ser sincero, a mí me compran profesionales que buscan relajarse después de una semana pesada", declaró.

El Dr. Fabrizio Schifano explica que la mayoría de las personas que mezclan droga no son adictos como tales.

Más bien, son personas que trabajan o estudian muy duro durante toda la semana. Finalmente, deciden que se merecen un pequeño "break".

"Va en contra de mi mejor interés confesarlo. Mi consejo es que lo mejor es no consumir nada," dice el PlayHouse, "pero si lo vas a hacer, se inteligente para mezclar".

Los especialistas en psicología recuerdan a los padres que todo comienza en la familia.

De los padres dependerá la forma en que sus hijos se comporten en la adolescencia y la adultez.

Por eso recomiendan tener una comunicación sincera con sus hijos, darles la suficiente información sobre las consecuencias de las drogas y educación en valores.

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