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Manuel Alvarado: "Algunos me dicen que soy resentido y no se equivocan"

El alma del grupo Xolotl da gracias a la vida por haberle permitido dedicarse a la música, pese a un sinfín de obstáculos.

Tiene 59 años de vida y 37 de carrera, y el músico aún sigue descubriendo las maravillas de la cultura latinoamericana. Fotos EDH / Douglas Urquilla

Tiene 59 años de vida y 37 de carrera, y el músico aún sigue descubriendo las maravillas de la cultura latinoamericana. Fotos EDH / Douglas Urquilla

Tiene 59 años de vida y 37 de carrera, y el músico aún sigue descubriendo las maravillas de la cultura latinoamericana. Fotos EDH / Douglas Urquilla

Es difícil separar los nombres del grupo Xolotl, del de su fundador, Manuel Alvarado. La agrupación que nació como una expresión musical en el Movimiento Gnóstico Cristiano, cumple este mes 37 años.

Tiempo que ha dedicado Alvarado a tratar de rescatar y divulgar las raíces culturales de El Salvador y América Latina, a través de la música.

Xolotl le ha permitido a Manuel acercarse a públicos jóvenes, saborear el éxito al realizar presentaciones en diferentes países. Pero también ha conocido la frustración de padecer el poco apoyo a la cultura nacional.

La vida

Hace 59 años nació Manuel Antonio Alvarado Alas. Estudió primaria en la escuela Constitución 1950, "allá por la colonia Guatemala."

La música fue su amor desde pequeño. Ya en primer grado le gustaba que lo llamaran para participar en las veladas del centro de estudios.

"Recuerdo que cantaba a todo pulmón la canción 'Pa' todo el año', del maestro José Alfredo Jiménez", indica satisfecho.

En la Escuela de Artes del Movimiento Gnóstico Cristiano pulió su vocación musical y se inclinó por las melodías que representan las raíces culturales de América Latina. Ahí nació Xolotl.

Fue una época difícil, admite. Si bien desde su inicio lograron la atención del público joven, era la época del conflicto armado y algunos sectores los rechazaban.

Sus referentes musicales fueron el grupo chileno Inti Illimani y la salvadoreña banda Tepehuani.

Diferentes escenarios les sirvieron para proyectar su estilo musical y su público creció. Los conciertos didácticos han sido su principal carta de presentación entre los jóvenes.

Manuel explica que en ellos, además de interpretar melodías propias del folclor y tradiciones latinoamericanas, describen los instrumentos usados, ritmos interpretados y otros aspectos.

No es sencillo. Deben conocer, seleccionar, ensayar y ejecutar melodías de diferentes países de América Latina, todas con un aspecto común: La identidad cultural de la región.

Su vocación se refleja en su trabajo. Ha laborado desde 1986, como coordinador de proyectos artísticos, luego coordinador multinacional de artes ante la OEA y ahora encargado de atención al público y de visitas guiadas en el Teatro Nacional.

Pero no todo es sonrisas. Siente como un fracaso personal la falta de interés por apoyar la cultura nacional. Dedicó mucho tiempo a un proyecto que se inició en 1991 en la entonces Feria Internacional, para apoyar a grupos de danza folclórica, marimbas y agrupaciones de música latinoamericana.

Hace tres años, las autoridades del Centro Internacional de Ferias y Convenciones dejaron de darle seguimiento a este plan. Terminó esa etapa de apoyo.

"Sí, me resiento, no se equivocan quienes lo dicen. Ahí se van muriendo proyectos artísticos muy nuestros (del país) por el criterio de algunas personas con respecto al arte y la cultura", lamenta.

Es el fracaso de su vida, no haber podido ayudar a artistas que buscan espacios para transmitir cultura. Pero confía en que nuevas puertas se abran.

Mientras, disfruta con orgullo el hecho de que su vocación por el arte ya echó raíces en tres de sus hijos: Tommy Valery, vocalista de la banda Raíces; Hiroshi, quien canta música cristiana; y Sandy Michelle, quien ejecuta danza.

Manuel y Xolotl

Manuel Alvarado y Xolotl han realizado no menos de seis mil presentaciones. Desde centros educativos hasta grandes escenarios en Estados Unidos, Canadá, Alemania (incluida la Casa de la Cultura del Mundo), Suiza y España.

Las giras brindaron a Manuel la opción de ganar dinero además de fama. Pero no lo hizo, ya que su verdadera vocación es compartir con la juventud salvadoreña las raíces culturales. "No podemos lograr un cambio radical en el gusto musical y de moda en los jóvenes, pero queremos contribuir en la entrega de bienes y servicios culturales a la juventud", expresa al indicar que para ello, es importante conocer las raíces.

A partir de mañana, Xolotl celebrará su aniversario número 37. Realizará una serie de presentaciones en el Teatro Nacional.

Jueves y viernes a las 10:00 de la mañana y 3:00 de la tarde; sábado a las 3:00 de la tarde y el domingo a las 5:00 de la tarde.

"Daremos lo mejor, complaceremos a quienes asistan. Invitamos a apoyar lo nuestro", concluye.

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