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El maestro Carlos Cañas y sus discípulas

El Museo Forma inauguró una exposición de una muestra de 40 piezas de parte del legado del artista y de algunas de sus alumnas. Las piezas pintadas por Cañas están a la venta

Más de 40 piezas están siendo expuestas desde la noche del miércoles en el Museo Forma, como parte de la exposición que ha sido denominada "Homenaje a Carlos Cañas: el maestro y sus alumnas".

La exposición está compuesta en su mayoría por obras gráficas (pinturas), aunque también están siendo expuestas algunas esculturas, y no solo recoge parte del legado del pintor salvadoreño, sino también de varias de sus discípulas.

"Esta exposición ha sido organizada y muy hecha a base del esfuerzo, la ayuda y la familiaridad que existe entre la familia de Carlos Cañas, la Fundación Julia Díaz y la amistad que los une con las alumnas", expresó la directora del Forma, Inti Marroquín.

El cuadro más antiguo del maestro que está siendo exhibido en esta muestra data de 1956 y el más reciente de 2011.

A diferencia de exposiciones anteriores, esta muestra "tiene un aire muy familiar, muy entre amigos", recalcó la directora del museo. Cada alumna ha prestado entre dos y tres cuadros; y, el resto, obras propias del maestro Cañas, está a la venta.

Una de sus discípulas, Laura de Lima, no pudo contener sus lágrimas mientras ofreció unas palabras de agradecimiento a los asistentes a la inauguración de la exposición.

"Todos ustedes han venido engañados, porque realmente los cuadros son todos de Don Carlos —dijo entre risas—; no, mentira, no son todos de él, pero en todos nuestros cuadros hay mucho de él, su mano, de sus trazos, de sus pincelazos —siguió, pero de repente se le cortó la voz—... de sus pensamientos. Yo siento que él está aquí hoy y creo que esta es la primera vez que estamos en una exposición en su honor y que él no está con nosotras. Fue un hombre genial, único", expresó Lima limpiando de su rostro las lágrimas.

Para ella, Carlos Cañas no solo fue su mentor, fue su amigo y lo considera su segundo padre: "Fueron 15 años de conocer al maestro. Y había días en los que no pintábamos, sino solo platicábamos: de sus frustraciones con el país, como maestro, como pintor, cuando estuvo en el Cenar (Centro Nacional de Artes)", memoró.

Otra de sus alumnas, Delmy de Samour, recordó al artista como "uno de los grandes por su talento y calidad humana" y aseguró que "su recuerdo imperecedero vivirá por siempre en nuestra cultura".

La hija del reconocido pintor, Cristina Cañas, explicó que existen muchos más discípulos de su padre, pero que no lograron localizarlos o contactarlos a todos. Y se mostró agradecida por la exposición: "El Museo Forma organizó este homenaje a papá con algunas de sus discípulas queridas y cuando nos dijeron que querían organizar esto nos pareció fabuloso. Nos gusta mantener viva su memoria", manifestó.

"Él no fue un pintor, sino un artista. Fue un hombre solitario: aún estando entre una multitud, se aislaba para pensar su obra. Fue y seguirá siendo la referencia de la pintura salvadoreña. Mi padre pintó para vivir y vivió para pintar", agregó.

El Museo Forma abre sus puertas de martes a sábado de 9:00 de la mañana a 5:00 de la tarde; y los lunes de 1:00 a 5:00 de la tarde. Quienes estén interesados en adquirir las piezas que están siendo expuestas pueden visitar el lugar, contactar a los encargados a través de la red social Facebook, llamar por teléfono o enviar un correo electrónico (museoforma@yahoo.com) para conocer el listado de obras y sus precios.

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