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¿Los salarios bajos aumentan el riesgo de hipertensión?

El estilo de vida y la calidad de los alimentos es clave en la prevención del padecimiento. El poder adquisitivo influye

Investigadores estadounidenses aseguran que los empleados que reciben los salarios más bajos son más propensos a desarrollar hipertensión.

Las más afectadas son las mujeres entre 25 y 44 años, de acuerdo con especialistas de la Universidad de California.

Para la comunidad médica los hallazgos podrían ayudar a reducir los costos personales y financieros de la hipertensión, conocida también como presión arterial alta, la que representa un importante problema de salud.

Para la especialista Guadalupe Argueta, del Centro de Nutrición Nutrition Works, la relación bajo salario e hipertensión puede estar asociada con el tipo de comidas de bajo costo y calidad que las personas buscan, las cuales pueden ser altas en sodio, lo que está relacionado con el limitado poder adquisitivo.

"Por cuestiones de economía muchas personas deciden dejar de comer fuera y llevar la comida desde su casa. De ahí que compran los ingredientes en el supermercado, pero se inclinan sobre todo por alimentos empacados, enlatados o de fácil preparación, que finalmente no resultan baratos ni sanos", explica la nutricionista.

Cada porción de la lata de atún, por ejemplo, tiene un aproximado de 200 miligramos de sodio y la lata completa entre 600 a 900 miligramos, "esto es la tercera parte del requerimiento diario de una persona sana, ya no se diga de alguien con hipertensión o con restricción de sodio por una enfermedad cardiovascular presente, como la hipertensión o por una enfermedad renal, en la que el sodio todavía es más restringido", aclara.

Las sopas de vaso o de sobre también poseen un alto contenido del elemento químico, detalla Argueta, que si bien es un tiempo de comida de 60 centavos, al final solo se trata de harina y consomé. En otras palabras es sodio agregado a los fideos, donde de ninguna manera hay un equilibrio de nutrientes.

Por ello, la profesional recomienda hacer preparaciones caseras que son más sanas y bajas en sodio.

De acuerdo con Argueta otro factor de importancia es evaluar la genética de la persona, ya que es posible que no sea hipertenso pero que si tenga antecedentes de familiares que la padecen. En este caso lo primordial es comenzar a cuidar la alimentación y el estilo de vida en general para evitar que el mal aparezca.

Qué es la hipertensión arterial

La enfermedad consiste en la elevación crónica de la presión arterial por encima de los valores normales. Se considera Hipertensión Arterial (HTA) cuando las cifras de presión arterial son iguales o mayores de 140 mmHg la presión arterial sistólica (PAS) y 90 mmHg la presión arterial diastólica (PAD).

Es una enfermedad sistémica, porque afecta a varios órganos del cuerpo– aumenta el riesgo de infartos de miocardio, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia renal. Y si no se controla puede causar ceguera, irregularidades del ritmo cardiaco y fallo cardiaco. El riesgo de que se presenten esas complicaciones es mayor si se dan otros factores de riesgo cardiovascular como la diabetes.

Según datos de la OMS, uno de cada tres adultos del mundo padece hipertensión. Esa proporción aumenta con la edad: una de cada 10 personas de 20 a 40 años y cinco de cada 10 de 50 a 60 años. La prevalencia más alta se observa en algunos países de ingresos bajos de África.

La hipertensión puede ser causada por factores genéticos, el estrés, la alimentación y el sendentarismo.

También se puede generar porque las arterias presenten daño por el consumo excesivo de los alimentos grasos.

Además, debido a que no hay ningún síntoma, las personas pueden desarrollar cardiopatía y problemas renales sin saber que tienen hipertensión arterial.

Si usted tiene un dolor de cabeza fuerte, náuseas o vómitos, confusión, cambios en la visión o sangrado nasal puede tener una forma grave y peligrosa de hipertensión arterial, llamada hipertensión maligna.

La presión de una persona puede cambiar de un momento a otro dependiendo de la actividad, estados de ánimo, con cambios de posición, con ejercicio o durante el sueño.

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