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Los ataques de gota son más comunes en la noche

La hipótesis es que el descenso de la temperatura corporal, la deshidratación o la disminución de los niveles de cortisol durante suben el riesgo de un ataque

La gota es una forma de artritis más dolorosa. foto edh

La gota es una forma de artritis más dolorosa. foto edh

La gota es una forma de artritis más dolorosa. foto edh

La gota suele atacar de noche, según un estudio que confirma sospechas. Los autores hallaron que el riesgo de padecer los ataques agudos de gota se duplicaba durante la noche y las primeras horas de la mañana que durante el día.

"La evidencia de los ataques nocturnos (en general, graves) que aporta este estudio se suma a los indicios de los ataques típicos de gota durante la evaluación de las articulaciones inflamadas", dijo Hyon K. Choi, de la Facultad de Medicina de Harvard y del Hospital General de Massachusetts, Boston.

"Nuestros resultados también influirían en el uso oportuno de distintas medidas profilácticas. Por ejemplo, los antiinflamatorios para los ataques de gota, en especial aquellos con una vida media corta, maximizarían sus efectos de noche y temprano a la mañana", añadió

El equipo de Choi examinó el riesgo de padecer ataques de gota agudos de acuerdo con el momento del día en un grupo de 724 pacientes con la enfermedad. La mayoría eran hombres caucásicos de 50 años.

Durante un año, los participantes tuvieron un total de 1433 ataques: 733 durante la noche (entre la medianoche y las 7.59),310 durante la mañana (entre las 8 y las 14.59) y 390 durante la tarde (entre 15 y 23.59).

El riesgo de tener un ataque de gota aumentaba significativamente por la noche (OR= 2.36) y a la tarde (OR =1.26), comparado con la mañana.

Ese aumento del riesgo nocturno era más evidente en los pacientes que no consumían alcohol y que menos purinas habían consumido en las 24 horas previas al ataque. Además, se mantuvo en los subgrupos por sexo, edad, peso (obesidad) y uso de diuréticos, alopurinol, colchicina y antiinflamatorios noesteroides (AINE).

"La hipótesis es que el descenso de la temperatura corporal, la deshidratación o la disminución de los niveles de cortisol durante la noche favorecería un aumento del riesgo de tener un ataque de gota", detalló Choi.

"A pesar de que podría existir una asociación nocturna conlos ataques de gota, ningún estudio previo se había ocupado de la relación entre el riesgo de tener un ataque y el momento del día", apuntó.

"Nuestros resultados aportan la primera evidencia prospectiva de que el riesgo de padecer ataques de gota aumenta más durante la noche y las primeras horas del día que en el resto del día. Por lo tanto, lo más efectivo sería tomar medidas profilácticas para prevenirlos, en especial durante la noche". —REUTERS

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