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Las relaciones estresantes elevan el riesgo de morir

Los conflictos, especialmente, estuvieron asociados con un mayor aumento del riesgo de muerte, sin importar la fuente del problema.

Cultivar los aspectos positivos de una relación tendría un efecto protector, según los autores. Foto EDH

Cultivar los aspectos positivos de una relación tendría un efecto protector, según los autores. Foto EDH

Cultivar los aspectos positivos de una relación tendría un efecto protector, según los autores. Foto EDH

Las preocupaciones, los conflictos y las demandas en las relaciones con amigos, familiares y vecinos aumentarían el riesgo de morir prematuramente, según un estudio de Dinamarca.

"Los conflictos, especialmente, estuvieron asociados con un mayor riesgo de morir, sin importar cuál era la fuente del problema. Las preocupaciones y las demandas sólo mostraron esa asociación si los involucrados eran las parejas o los hijos", escriben los autores.

El equipo de Rikke Lund, investigadora especializada en salud pública de la Universidad de Copenhague, observó que los hombres y las personas sin trabajo eran los más vulnerables.

Los autores recuerdan que la contención social y la buena relación con los familiares y los amigos tiene un efecto protector de la salud.

El equipo revisó los datos de 9.870 adultos de 30, 40 y 50 años que habían participado en un estudio de Dinamarca entre 2000 y 2011.

Para evaluar las relaciones sociales estresantes, comparó las respuestas a cuestionarios sobre quiénes (incluida la pareja, los familiares, los amigos y los vecinos) les causaban las preocupaciones y los conflictos a los participantes.

Además, revisaron las respuestas sobre apoyo emocional y síntomas de depresión.

Durante el estudio, murieron el 4 % de las mujeres y el 6 % de los hombres. Casi la mitad de los fallecimientos eran por cáncer y, el resto, por enfermedad cardiovascular o hepática, accidentes y suicidio.

Uno de cada 10 participantes dijo que su pareja o sus hijos eran casi siempre o a menudo una fuente de demandas y preocupaciones. El 6 % tenía conflictos con otros familiares siempre o frecuentemente y el 2 % con amigos. Un 6 % tenía discusiones frecuentes con su pareja o sus hijos, el 2 % con otros familiares y el 1 %, con sus amigos o vecinos.

Aquellos con preocupaciones o demandas debido a sus parejas tenían el doble de riesgo de morir que los que rara vez vivían esas experiencias. Si la fuente de esos problemas eran los hijos, el riesgo aumentaba un 50 %.

Los conflictos frecuentes también estaban asociados con un aumento del riesgo de morir: las discusiones con la pareja o los amigos duplicaban ese riesgo y los problemas con los vecinos lo triplicaba.

Experimentar problemas, preocupaciones o exigencias y no tener trabajo aumentó 4.5 veces el riesgo de morir con respecto de las personas sin esos inconvenientes.

"Esto realmente amplía nuestro conocimiento de la influencia de las relaciones, no sólo en la salud, sino también en la longevidad", opinó Julianne Holt-Lunstad, psicóloga de Brigham Young University, Provo, Utah, y que no participó del estudio. —REUTERS

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