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El jurado de Cannes habló un mismo idioma

Nicole Kidman y Ang Lee, director de 'Life of Pi', compartieron dos semanas con el célebre Steven Spielberg en el Festival de Cannes, Francia. Junto a otras seis personas, ellos eligieron a los ganadores de la Palma de Oro 2013.

Nicole Kidman, Steven Spielberg y Ang Lee, en una de las tantas apariciones ante la prensa en Cannes.

Nicole Kidman, Steven Spielberg y Ang Lee, en una de las tantas apariciones ante la prensa en Cannes.

Nicole Kidman, Steven Spielberg y Ang Lee, en una de las tantas apariciones ante la prensa en Cannes.

El Festival de Cannes ya terminó. El padre de Laura Dern, Bruce Dern, fue elegido como el Mejor Actor por 'Nebraska' y la nueva chica de James Bond, Berenice Bejo ganó como Mejor Actriz por 'Le Passe'. Los hermanos Cohen incluso fueron reconocidos con el segundo premio Gran Prix por 'Inside Llewyn Davis', después del premio Palma de Oro que se llevó la historia de amor lesbiana 'Blue Is the Warmest Colors'. Claro que detrás de los flashes en tantas alfombras rojas, detrás de las grandes estrellas protagonistas que brillaron bajo el sol de la costa francesa en el Mediterráneo, estaba el prestigio de Steven Spielberg, como Presidente del Jurado. Escoltado por otros famosos como Nicole Kidman y hasta el mismísimo ganador del último Oscar, Ang Lee, ellos fueron los responsables de seleccionar los nuevos ganadores de otro premio tan importante como el que entrega el Festival de Cannes.

- ¿Es cierto que Steven Spielberg siempre se había negado a formar parte del jurado del Festival de Cannes?

Steven Spielberg: - En realidad no me negué. Justo estaba ocupado cuando me lo ofrecieron antes, porque suelo trabajar en la misma época del festival. Pero finalmente encontré una temporada donde estaba libre y por eso acepté este año. Es realmente un honor que me hayan invitado.

- ¿Cómo Presidente del Jurado impuso alguna regla en especial para el resto del jurado que hablaba otro idioma tan diferente al suyo?

Steven Spielberg: - Lo bueno de formar un jurado con un grupo de múltiples culturas es que aunque hablamos idiomas diferentes, tenemos en común el idioma del cine. Eso es lo que nos unió. Lo único que pudo habernos separado, fue el gusto por diferentes películas. Lo importante es que el cine que vimos fue el factor determinante para señalar aquella película que se destacó por encima de las otras.

Nicole Kidman: - Steve nos escuchó a todos. Tuvimos discusiones muy estimulantes entre nosotros, donde todos los miembros del jurado pudimos opinar. Solo recomendaría que la gente vea las películas más de una vez, porque yo misma volvería a ver muchas de estas películas, otra vez.

- ¿Cómo fue que decidieron premiar una historia de amor lesbiana, como la Mejor Película del festival? ¿Tuvo algo que ver la popularidad de la lucha internacional por legalizar el matrimonio gay?

Steven Spielberg: - No quiero arruinar nada para quienes todavía no la vieron, pero los personajes gay de esta película no se casan (Risas). No hubo nada de política en ninguna de nuestras discusiones, aunque yo esté a favor del matrimonio gay. Igual, creo que esta película tiene un mensaje positivo muy importante. Para mí, es una excelente historia de amor profundo que evoluciona en una forma maravillosa. Nos asombró la excelente actuación de estas dos mujeres y la observación del director que tuvo el coraje de contar la historia como la contó.

- ¿Y cómo fue que dejaron afuera de los premios la otra película 'Behind the Candelabra' con la historia homosexual de Liberace que protagonizan Michael Douglas y Matt Damon?

Steven Spielberg: - No creo que sea apropiado hablar de otras películas que no fueron seleccionadas. La decisión final fue muy difícil en ciertas áreas para nosotros y no hay nada que podamos cambiar ahora. Supongo que el solo hecho de haber sido seleccionados para el festival, debe ser bastante excitante para los directores.

- ¿Y no sintieron ninguna presión por la polémica de juzgar a otros colegas del cine?

Steven Spielberg: - No, para nada. En realidad, todos siempre juzgamos en cierta forma, a nivel privado, todo lo que vemos. No hay una gran diferencia entre juzgar una película para un festival y tener una opinión formada después de ir al cine, esperando que una película te emocione o puedas ver algo que nunca antes habías visto. Y por otro lado, todos siempre nos están juzgando a nosotros. (Risas) Esta vez, fue nuestro turno.

Ang Lee: - A mi... me da miedo juzgar al cine, en público. Por eso, aunque yo también estuve ocupado, siempre traté de evitar formar parte de un jurado como este. Pero a veces es importante contribuir con nuestra comunidad. Y Cannes es el festival más prestigioso. Por eso, es un honor haber estado sentado en el mismo lugar que otros grandes cineastas. Y nuestros corazones no permitieron que tampoco nos peleemos demasiado para entregar el premio de la Palma de Oro.

Nicole Kidman: - Yo también creo que es importante contribuir con el cine. El mismo Festival de Cannes ya me había ofrecido formar parte del jurado muchísimas veces y esta vez, tuve la suerte de contar con suficiente tiempo y pasión para sentarme a ver las películas que tuve que juzgar. Y aunque al final del día, éramos nueve personas, con nueve opiniones distintas, el festival es una plataforma que celebra al cine y brinda la oportunidad de descubrir nuevos talentos. Eso es lo que quise apoyar, porque yo misma viví del otro lado y en cierta forma les debo mi éxito. Es encantador poder devolver el favor, de alguna manera.

- ¿Hasta qué punto ejercieron cierta influencia las películas anteriores de los directores que presentaron sus películas en el Festival de Cannes?

Steven Spielberg: - Solamente averiguamos sobre los directores, cuando su película logró que lo conozcamos. En vez de saber más sobre la gente que hizo cierta película, quisimos que la película hablara por sí misma. Por lo general, todas las mañanas me levanto a leer las noticias en mi iPad y esta vez no leí nada, para evitar cualquier tipo de influencia externa, para lograr nuestras propias conclusiones.

Steven Spielberg y Ang Lee ya se habían enfrentado este mismo año en otra entrega de premios: el Oscar. Con 12 nominaciones, Spielberg parecía el favorito para llevarse el Oscar como Mejor Director, por la historia de Abraham 'Lincoln'. Sin embargo, apenas ganó dos premios (Mejor Actor con Daniel Day Lewis y Mejor Diseño de Producción). Y Ang Lee resultó el gran ganador de la noche, como Mejor Director por la película 'Life of Pi'. Pero esta vez, fue diferente. Juntos, tuvieron que votar otros ganadores del cine internacional, que 'justamente' se enfrentarán el año próximo, en el Oscar. Y aunque Lee todavía lleva la corona del Oscar, el Festival de Cannes tuvo el poder de Steven Spielberg, como Presidente del Jurado.

- ¿Cómo fue el encuentro entre Steven Spielberg y Ang Lee después de la gran competencia del Oscar? ¿No hubo ningún celo de poderes entre el Rey del Oscar y el Presidente del Jurado?

Ang Lee: - Es una pregunta muy difícil de responder. El Oscar es algo muy diferente entre aquella competencia y un jurado... odio el término 'juez'. Ser miembro de un grupo que selecciona la mejor película desde el corazón, es algo muy distinto. Tengo que separar los dos. Cannes es un festival muy prestigioso, lleno de opiniones con intenciones artísticas. Y el Oscar es más una competencia de un grupo particular de 6.000 personas, con el elemento de la popularidad donde uno nunca sabe hacia donde vuela el viento de su política. Es como si fuera a bailar el tango con otros directores, pero como los líderes de un grupo que trabajamos tan duro para una misma película, siempre queremos ganar, se vuelve un esfuerzo grupal. En Cannes, el prestigio del festival está más orientado al autor. Cualquier competencia es prejuiciosa y solo tiene que ver la opinión de alguien, no es la decisión de una sociedad o una comunidad, sino de nueve personas que deciden como jurado.

- ¿Pero cree en el valor de las competencias?

Ang Lee: - ¿Si creo en el valor absoluto de la competencia? Por supuesto que no. Pero creo que los festivales dan prestigioso, son actividades cinematográficas importantes. La vida está llena de ironías y contradicciones. Pienso que tanto el Oscar como Cannes tienen suficiente valor y prestigio para promocionar el cine. Venimos desde diferentes rincones del mundo y nos sentimos honrados de ocupar este lugar, aunque pretendamos haber llegado para juzgar a alguien. Por encima de todo, lo más importante es la honestidad. Hay diferentes temas políticos y sociales, diferentes estilos, carismas diferentes de los directores, pero juntos pudimos descubrir el factor emocionante de poder entregar el premio de la Palma de Oro.

- ¿Más allá de la competencia en el cine, Steven Spielberg y Ang Lee, son amigos detrás de cámara?

Ang Lee: - Con Steven (Spielberg) somos muy buenos amigos. No sé lo que piensa él de mi, pero yo lo idolatro (risas). No creo que ningún premio haga cambiar mi forma de pensar sobre él. Es mi héroe.

Steven Spielbeg: - Gracias, gracias. No sé lo que puedo decir después de algo así, más allá de contar que nos conocemos con Ang (Lee) desde hace muchísimo tiempo y nunca fuimos competidores, siempre hemos sido colegas. Y si adoré la película 'Life of Pi', también adoro a Ang Lee. Uno es lo que hace, uno es lo que come, uno es lo que filma. Admiro todas las películas de Ang.

- ¿Y no se atreve a comparar el Oscar con la Palma de Oro?

Steven Spielberg: - En Cannes, por ejemplo, no hay campañas para ganar como el Oscar. Es un alivio saber que solo teníamos que sentarnos a ver una película para deliberar el resultado final, sin pasar por la clase de campañas que hay en las temporadas de premios en Estados Unidos. Vivimos en un ciclo político, donde al estilo de las elecciones presidenciales, también hay campañas para la elección del Oscar. Y la falta de campañas en Cannes es un respiro de alivio, para mí.

- ¿Y como Presidente del Jurado, no intentó imponer su propia campaña al menos, para seducir al resto de los jueces, tratando de imponer aquellos que usted mismo quería premiar?

Steven Spielberg: - En cierta forma, tuve que actuar como en la película '12 Angry Men', especialmente para el día final de las deliberaciones. Fueron doce días donde vimos dos películas por día. A todos les gustaría pensar que fue un drama debatir por el premio, pero de verdad, no necesitamos discutir demasiado. Las únicas discusiones entre nosotros fueron las aventuras que contamos sobre las películas que nosotros mismos habíamos filmado.

Insistiendo en las comparaciones entre el Festival de Cannes y el Oscar, teniendo en cuenta que muchas de las películas presentadas seguirán compitiendo también en Estados Unidos, Ang Lee y Steven Spielberg podrán seguir votando sin presión alguna, como miembros de la Academia de Hollywood. Después de todo, ninguno de los dos tiene programado algún estreno para este año. Entre los tres, solamente Nicole Kidman tiene posibilidades de ser nominada en el próximo Oscar, si la toman en cuenta con la próxima película 'Grace of Monaco' sobre la vida de Grace Kelly y el verdadero reinado de Mónaco. Mientras tanto, como la gran Princesa de Hollywood, Nicole le agregó su experiencia familiar al Festival de Cannes. Después de todo... su esposo Keith Urban, también es jurado de otro festival musical como el programa de TV 'American Idol'.

- ¿Nicole recibió algún consejo de su esposo, Keith Urban, para el puesto de jurado en el Festival de Cannes?

Nicole Kidman: - Mi esposo (Keith Urban) no me dio ningún consejo, pero llegó para acompañarme en el tercer día que comenzó el festival. Pero es cierto, es muy extraño que él también esté como jurado, en TV. Los dos amamos lo que hacemos, somos grandes admiradores de nuestro trabajo y en este caso en especial, yo quise formar parte de este jurado, porque cuando me lo ofrecieron ya sabía que Steven (Spielberg) iba a ser el Presidente. Y aunque lo conozco desde hace tantos años, nunca antes había podido estar con él durante dos semanas seguidas (Risas). Fue lo mejor.

- Para terminar... ¿qué opina realmente sobre la polémica de las competencias con el arte, donde al premiar un ganador, también están marcando los perdedores?

Steven Spielberg: - En todo el mundo existe la competencia por la atención del público. Hay ciertas películas que compiten por la misma clase de público, un público selecto que ni siquiera me permite comparar manzanas con naranjas. No es justo comparar las películas que buscan congregar la mayor cantidad de gente con otro estilo de cine que pretende cambiar la forma en que vemos la vida. El efecto es mucho más profundo. La verdad, yo no veo a los festivales de cine como una competencia. Los veo como una oportunidad de poder ver lo que dicen sobre sus vidas culturas completamente diferentes. El mundo entero del cine se reúne, una vez al año, en Cannes. Y me parece una evento cultural global extraordinario. Por eso pienso que más allá de de enfrentar una película con otra, es una buena forma de celebrar el cine durante dos semanas.

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