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Incompatibilidad sanguínea, un alto riego en el embarazo

El factor RH negativo en la madre es un problema para el buen desarrollo del embarazo, un control adecuado puede prevenir las complicaciones y llevar a un feliz término la gestación del bebé

Incompatibilidad sanguínea, un alto riego en el embarazo

Incompatibilidad sanguínea, un alto riego en el embarazo

Incompatibilidad sanguínea, un alto riego en el embarazo

El embarazo es una de las etapas más felices de una mujer por la llegada de su bebé, pero también es un periodo en donde debe tener un control más intenso y adecuado sobre su salud.

Muchos son los riesgos que pueden generarse en la gestación poniendo en peligro la vida de la madre y también la del pequeño, uno de esos peligros es la incompatibilidad sanguínea, una afección de la cual hay que estar alerta.

La incompatibilidad sanguínea es una enfermedad que se desarrolla cuando una mujer embarazada tiene el factor RH negativa en la sangre y el bebé que lleva en su vientre tiene sangre RH positiva.

Pero este problema es controlable si se acude a un especialista a tiempo para recibir el tratamiento adecuado y así cuidar al bebé que viene en camino. Según la doctora Connie Doris Vela, ginecóloga obstetra, lo importante es el control prenatal.

"Toda mujer que tiene la sospecha o la confirmación de que está embarazada tiene que acudir al médico inmediatamente", menciona la especialista.

"Nosotros hacemos la historia clínica, el examen físico y los exámenes de control prenatales para confirmar el embarazo y eso incluye el tipeo sanguíneo, porque muchas mujeres no saben que tipo de sangre son", explica la doctora Vela.

"Al confirmar que tienen el factor RH- entonces estamos hablando de que toda paciente independientemente que tenga el grupo sanguíneo O, B A, AB, estamos no en un problema, sino en una alerta", añade la ginecóloga.

La doctora menciona que al saber que la madre es negativo se debe de llevar un control más exhaustivo, cuando se confirma que si hay un factor RH negativo entonces se manda a hacer un examen más avanzado que el control prenatal que se llama: prueba de aglutininas y la prueba del Coombs indirecto.

Estos exámenes dan la pauta si hay combinación y trasferencia de la sangre materna a la sangre fetal, ya que a medida el bebé se hace más grande y hay una circulación fetomaterna a través de la placenta.

Si la madre es RH negativo, su sistema inmunitario trata a las células fetales RH positivas como si fuesen una sustancia extraña y crea anticuerpos contra dichas células sanguíneas fetales. Estos anticuerpos anti-RH pueden pasar de nuevo a través de la placenta hacia el feto y destruir los glóbulos rojos circulantes de este.

"Lo que sucede es que con el factor RH negativo de la madre esos anticuerpos van a pelear contra la sangre del bebé porque es RH positivo y lleva a una hemolización y matar al bebe", explica la ginecóloga Connie Vela.

La hemolización es un trastorno sanguíneo potencialmente mortal en un feto o en un bebé recién nacido, esta afección puede llevar a desarrollar la eritoblastocis fetal que destruye rápidamente las células sanguíneas del bebé.

Pero para evitar esta situación los especialistas indican un tratamiento que evita que los anticuerpos de la madre dañen al feto.

"Lo que se hace generalmente cuando es una paciente que tiene su primer embarazo y no ha tenido una hemolización tan rápida, a las 28 semanas se protege al bebé y se pone un vacuna de inmunoglobulina RH, la ponemos para que el bebé siga su curso de desarrollo hasta el feliz término y así no haya facilidad para que la sangre de la madre tome esa actitud de anticuerpos", puntualiza la doctora.

"Al confirmar la sangre fetal después del nacimiento, y se reporta que el bebé es sangre positivo entonces no hay que esperar para ponerle la segunda vacuna a la madre para que en el próximo embarazo ella no quede sensibilizada, y en el futuro no haya una muerte fetal", añade la especialista.

Otro de los problemas de la incompatibilidad sanguínea es que cuando los glóbulos rojos se descomponen, producen bilirrubina, la cual hace que el bebé se ponga amarillo y a esto se llama ictericia. El nivel de bilirrubina en el torrente sanguíneo del bebé puede variar desde leve hasta altamente peligroso.

Para esto hay un tratamiento especial que recibe el recién nacido que se llama fototerapia que consiste en una terapia de luz que descompone la bilirrubina y la elimina por la orina o las heces.

Según un informe de la base mundial de seguridad sanguínea lo importante para toda mujer embarazada que tiene el problema de incompatibilidad es el control prenatal porque de eso depende el buen desarrollo del embarazo.

Es importante que las pacientes sepan su tipo de sangre, no solo para conocimiento general, sino también para estar alertas para que el bebé nazca con buena salud.

Si usted tiene dudas al respecto lo mejor es que asista a un ginecólogo y se haga los exámenes correspondientes.

Conocer el riesgo de que en un embarazo se produzca una incompatibilidad sanguínea es fundamental para poner en práctica acciones que prevengan su impacto en la salud del bebé o incluso de la madre.

Ser RH negativo no significa que no pueda embarasarse, solo que hay que tener un control más estricto para llegar a un feliz término a las 40 semanas.

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