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Inactividad aumenta la grasa corporal en los niños

Los padres deben enseñar a sus hijos la práctica de ejercicio para evitar la obesidad infantil

Inactividad aumenta la grasa corporal en los niños

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Inactividad aumenta la grasa corporal en los niños

El tiempo de inactividad en los niños no influye tanto como la falta de ejercicio en el aumento de la grasa corporal.

Los autores de un nuevo estudio observaron que cuantos más minutos pasaban los niños haciendo ejercicio (como una caminata rápida) todos los días, menor era el porcentaje de grasa corporal. Pero el tiempo que pasaban en un sillón no producía diferencia alguna.

"Nuestro estudio respalda las guías de actividad física, que la población debería conocer", sostuvo la autora principal, Soyang Kwon, investigadora pediátrica de la Northwestern University, en Chicago.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos recomienda que los niños y los adolescentes ejerciten por lo menos con la intensidad de una caminata rápida durante 60 minutos por día.

En 2012, un estudio sobre adultos halló otro resultado: la práctica regular de ejercicio no protege de los peligros de permanecer sentados durante horas en el trabajo. Esto sería porque los niños son más activos que los adultos.

"En los adultos, que hacen menos actividad física, el tiempo sedentario tendría más efectos", indicó Russell Pate, especialista en actividad física infantil de la University of South Carolina, en Columbia.

El equipo de Kwon, de la University of Iowa, analizó información de un estudio en ese estado sobre niños de distintas edades entre 2000 y 2009. A 277 niños y 277 niñas les midieron la composición corporal y el nivel de grasa corporal a los 8, 11, 13 y 15 años.

La medición se realizó con una técnica por rayos X desarrollada originalmente para evaluar la densidad ósea.

Cada exposición a la radiación fue equivalente a un vuelo transatlántico. Durante varios días seguidos, los participantes utilizaron un acelerómetro, un dispositivo que mide los movimientos corporales.

Estudios previos habían detectado una asociación entre el tiempo frente a una pantalla y el aumento de peso, quizás porque mirar televisión a menudo va de la mano con el consumo de bocadillos, indicó Ulf Ekelund.

Y aun en los niños que hacían menos ejercicio, permanecer sentados no hacía gran diferencia.

"Los padres deberían alentar a sus hijos a hacer actividad física; cuanto más, mejor", dijo Ekelund, especialista en factores de riesgo de la obesidad infantil de la Escuela Noruega de Ciencias del Deporte, en Oslo. "Puede parecer sencillo, pero en la práctica a veces no es tan simple", agregó.

"Apoyo a los padres que imponen reglas y limitan el uso de la televisión y los videojuegos", sostuvo Pate, quien admitió que eso no es suficiente.

"Alejar a los niños de las pantallas no significa que empezarán a saltar más y a hacer actividades más intensas", aseguró Pate. —REUTERS

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