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Evitar las muertes en el parto es un reto mundial

El fenómeno de la muerte en el parto se concentra en los países en desarrollo. Un 90 % de los casos, se podrían prevenir.

Con las medidas y recursos adecuados, un 90 % de las muertes durante el parto podrían evitarse. foto edh

Con las medidas y recursos adecuados, un 90 % de las muertes durante el parto podrían evitarse. foto edh

Con las medidas y recursos adecuados, un 90 % de las muertes durante el parto podrían evitarse. foto edh

Más de un millón y medio de bebés y 150.000 madres mueren cada año en todo el mundo en las 48 horas posteriores al parto, unas cifras que, según los expertos, podrían evitarse en casi un 90 % de los casos si los países en desarrollo contasen con las medidas y recursos adecuados.

A estos números cabe añadir otros 1,2 millones de niños que nacen ya muertos a causa, en su mayoría, de la asfixia, las hemorragias previas al parto, infecciones fetales, la sífilis o la malaria.

Para tratar de poner remedio a estas muertes, el consorcio internacional de gobiernos y fundaciones "Saving lives at birth" (Salvando vidas en el parto) celebró una feria en Washington en la que se exhibieron hasta 53 propuestas y productos innovadores llegados de todos los rincones del planeta.

En ella resultaron premiados un programa del Centro de Investigación en Salud Sexual y Reproductiva de Guatemala destinado a reducir el número de partos caseros y un proyecto de la Universidad de Valencia (España) centrado en la lucha contra la sepsis.

"Aunque la muerte en el parto es un fenómeno mundial que afecta a todos los países, la gran mayoría de estos fallecimientos se concentran en los países en desarrollo y, en un 90 % de los casos, se podrían prevenir", explicó Peter Singer, jefe ejecutivo de la agencia canadiense para el desarrollo Grand Challenges Canadá.

Los más afectados

Las regiones del mundo con mayor número de fallecimientos en el parto son el África subsahariana y el sur de Asia.

Estas zonas comparten un bajo estándar de acceso a servicios sanitarios, problemas o ausencia de suministro de agua y electricidad, falta de transporte y profesionales médicos, y, en varios casos, tradiciones contrarias a recibir asistencia médica en el parto.

Para hacer frente a esta situación, el guatemalteco Edgar Kestler propone acciones directas de difusión social enfocadas a modificar estas tendencias.

"Nuestro proyecto tiene tres patas: la promoción social, la puesta en contacto de las matronas tradicionales con matronas profesionales y la capacitación en las clínicas.

"Mejoramos la calidad de la atención en los centros de salud y también la comunicación con la comunidad, para reducir así los partos en casa y potenciar que se dé a luz en hospitales", explicó el doctor, quien indicó que estas medidas ya se han aplicado durante dos años en algunos distritos guatemaltecos, en los que los partos en hospitales han aumentado un 10 por ciento. —EFE

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