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Continúa la batalla contra el Parkinson

Hoy se conmemora el "Día Mundial del Parkinson"

Este músculo de puede trabajar de muchas formas aparte de las rutinas típicas como las sentadillas y los pilates.

Este músculo de puede trabajar de muchas formas aparte de las rutinas típicas como las sentadillas y los pilates.

Este músculo de puede trabajar de muchas formas aparte de las rutinas típicas como las sentadillas y los pilates.

Temblor en las manos, los brazos, las piernas, la mandíbula la cara y rigidez en los brazos, las piernas y el tronco obedecen a la sintomatología de la enfermedad de Parkinson, sin embargo estudios recientes han identificado síntomas no motores como trastornos del sueño, depresión, problemas cognitivos y trastornos del olfato, entre otros.

Un reciente estudio liderado por el español Pablo Martínez, director científico de la Unidad de Investigación del Proyecto Alzheimer, asegura que más del 98 por ciento de los pacientes de párkinson padece síntomas no motores y un 40 por ciento de ellos no lo comenta a su médico.

El neurólogo salvadoreño William Arias Sifontes explicó que hace unos 15 años, e incluso cuando la enfermedad fue descubierta, se cometió el error de asegurar que a pesar de los efectos que la enfermedad causa en el sistema nervioso la memoria se mantenía intacta cuando no es así.

"Un paciente con párkinson no solo presenta daños neurológicos. El deterioro cognitivo es una secuela directa de la condición", aseguró.

En una investigación internacional (realizada por la Fundación CIEN —Centro Investigación Enfermedades Neurológicas—, y en la que participaron 411 pacientes con párkinson de diferentes países, con distintas edades y estado de la enfermedad) se identificó que en su conjunto los síntomas no motores contribuyen de forma importante al deterioro en la salud y la calidad de vida de los pacientes.

Se trata de tres síntomas no motores como son las disfunciones urinarias, la fatiga y el goteo de saliva, que estuvieron presentes en casi dos tercios de los pacientes.

Las cifras de estos tres síntomas están muy cerca del impacto de los tres síntomas motores principales. Además el estado de ánimo o apatía tuvo el impacto más negativo sobre la calidad de vida, seguidos por el sueño y la fatiga, los cambios de peso y el dolor inexplicable.

Hay una evidencia clara entre la frecuencia de los síntomas no motores y de la gravedad de la enfermedad de párkinson, dijo el experto.

"Es importante identificar los factores que más influyen en la calidad de vida del paciente, ya que estos factores pueden no ser evidentes con un examen clínico", destacó.

El padecimiento se sitúa por detrás de la enfermedad de Alzheimer.

La incidencia del EP

Globalmente la incidencia anual de EP (enfermedad de párkinson) es de 18 nuevos casos por cada 100 mil habitantes, pero la alta esperanza de vida que suelen presentar los pacientes hace que la prevalencia de la enfermedad en la población sea cuantitativamente mayor que la incidencia, registrándose unos 164 casos por cada 100 mil habitantes.

Según los estudios auspiciados por el grupo de estudio del Europarkinson, la prevalencia de EP en el continente europeo es de 1,43 % en las personas que superan los 60 años de edad, aunque se han hecho estimaciones en Estados como España o Reino Unido, que exponen que cerca de 120 mil habitantes se ven afectados por esta enfermedad en sendos países.

En América del Norte la cifra se dispara hasta el millón de pacientes aquejados de EP, estando afectada un 1 % de la población que supera los 65 años.

"En edades tempranas, concretamente antes de los 40 años, la EP es excepcional y su prevalencia es menor del uno por 100 mil habitantes", señaló Arias Sifontes.

El consumo de agua proveniente de pozos puede ser una de las razones por las que existe una mayor prevalencia, de allí que se registren más casos en el ámbito rural, agregó el especialista.

Tratamientos

Esta es una patología crónica que, de momento, no tiene cura. Sin embargo, han habido avances en la elaboración de fármacos.

"El objetivo del tratamiento es reducir la velocidad de progresión de la enfermedad, controlar los síntomas y los efectos secundarios derivados de los fármacos que se usan para combatirla", añadió el neurólogo.

La dopamina no puede administrarse directamente, ya que no puede pasar la barrera entre la sangre y el cerebro. Por este motivo se ha desarrollado una serie de fármacos que favorece la producción de esta sustancia o retrasa su deterioro, y que se administra en función de la gravedad de los síntomas.

"En las primeras etapas, cuando los síntomas son leves, se utilizan los fármacos menos potentes, como los anticolinérgicos, mientras que para los casos severos y avanzados se utiliza la levodopa, el fármaco más potente hasta el momento para el tratamiento de esta enfermedad", señaló.

Dentro de los fármacos más utilizados están levodopa bromocriptina y pramipexol; selegilina, anticolinérgicos, amantadina y el tratamiento quirúrgico.

"La cirugía pretende actuar sobre la parte dañada del cerebro. Sólo está indicada en un cinco por ciento de los pacientes, y es efectiva si están bien seleccionados", explicó Arias Sifontes.

Los criterios de inclusión para intervención quirúrgica contemplan incapacidad funcional muy grave, ausencia de demencia, edad inferior a 70 años y diagnóstico confirmado.

Entre las técnicas quirúrgicas que se utilizan para aliviar los síntomas de párkinson se encuentra la palidotomía y la estimulación eléctrica.

Más alternativas

Diversos estudios internacionales han demostrado que la música permite reactivar zonas del cerebro "apagadas" por la enfermedad de párkinson y se han observado mejoras significativas en personas que escuchan música con frecuencia y que repiten sus estructuras mentalmente mientras desarrollan una actividad motora.

Con motivo del Día Mundial de esta enfermedad que se celebra hoy, la Federación Española de Párkinson y el laboratorio farmacéutico UCB Iberia organizaron un ensayo general del musical "Sonrisas y Lágrimas" protagonizado por los actores de la obra, afectados y cuidadores.

En él varias personas que lo sufren participaron en la representación de la conocida canción "Do-re-mi" y hablaron de los beneficios de la musicoterapia en la mejora y evolución de la enfermedad.

"La música nos ayuda a mantener el equilibrio, a arrancar a andar sin salir corriendo y, sobre todo, nos obliga a salir de casa", ya que opina que quedarse en ella "es lo peor que le puede pasar a un enfermo de párkinson", explicó Maribel, de 67 años, una de las afectadas que participó en el famoso musical.

En este sentido, el director médico asociado del Área Terapéutica de Sistema Nervioso Central de UCB Iberia, Javier Alcázar, hizo hincapié en la importancia de la música a la hora de controlar el equilibrio, los movimientos y la forma de caminar.

Asimismo subrayó que diversos estudios muestran que actividades como escuchar música, cantar o bailar podrían representar, junto con el tratamiento farmacológico adecuado, "una opción válida de refuerzo terapéutico en personas con párkinson".

Actualmente, argumentó Arias Sifontes, el nivel de investigación que se lleva a cabo sobre la enfermedad de párkinson y otras enfermedades neurodegenerativas es muy alto y permite presagiar avances definitivos en los próximos años.

"En la actualidad el mayor esfuerzo se centra en entender los mecanismos que llevan a la muerte neuronal y como se extiende el proceso neurodegenerativo para afectar a amplias zonas del cerebro", puntualizó el nacional.

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