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El cigarrillo envejece rápidamente la piel

Arrugas marcadas y aspecto demacrado son algunos efectos del tabaco

En el fumador, las arrugas se ven más profundas porque la piel no tiene tanto colágeno debido al mal aporte sanguíneo.

En el fumador, las arrugas se ven más profundas porque la piel no tiene tanto colágeno debido al mal aporte sanguíneo.

En el fumador, las arrugas se ven más profundas porque la piel no tiene tanto colágeno debido al mal aporte sanguíneo.

Por cada 10 años que una persona fuma, su piel envejece dos años y medio más que si no fumase, según un documento elaborado recientemente por la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) y cuya finalidad es servir de guía a los profesionales estéticos.

De acuerdo con el informe, los factores estéticos motivan a 6 de cada 10 fumadores a dejar de fumar y las consultas más frecuentes en esta especialidad relacionadas con el tabaquismo son la fragilidad capilar por pelo quebradizo y desnaturalizado, envejecimiento prematuro y dientes amarillentos.

Según la doctora Marta Banqué, autora del documento, especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública y experta en cesación y tratamiento del tabaquismo, "fumar provoca la disminución de la circulación sanguínea en los tejidos, lo que influye negativamente en la elasticidad de la piel y provoca efectos negativos en su conservación".

Al respecto el doctor Mauricio Hernández Pérez, dermatólogo salvadoreño, agrega que cada vez se han visto más efectos dañinos del cigarro en la piel. Entre estos están que provoca envejecimiento prematuro, vuelve más marcadas las arrugas y provoca deshidratación de la piel.

"En el cuerpo tenemos fibras colágenas elásticas y lo que ocurre es un estrechamiento de los vasos sanguíneos a nivel cutáneo, es decir provoca una vasoconstricción. En otras palabras estos se adelgazan, de manera que aportan menos sangre a la piel lo que lleva como consecuencia la pérdida de fibras elásticas haciendo que la piel luzca opaca".

Otras repercusiones

Por otro lado, el tabaco también daña el cabello, secándolo y haciéndolo más débil debido al monóxido de carbono. Incluso en fumadores crónicos tiende a caerse más. También existe un efecto directo sobre la cicatrización, ya que disminuye la producción de nuevos vasos y la síntesis (producción) de colágeno que son necesarios para ese proceso.

De esta manera, "una persona que tiene una herida o que se haya sometido a una cirugía, si aún está fumando va a recuperarse en más tiempo y probablemente la cicatriz no le quede muy bien", añade el especialista.

Asimismo, muchos estudios muestran la relación entre el consumo de tabaco y el carcinoma de células escamosas, el cual puede desarrollarse en los labios y en la región cercana a la boca.

Según el Dr. Hernández Pérez, "alguien no fumador puede presentar este tipo de cáncer, sobre todo en pieles muy blancas, porque está relacionado con la exposición al sol. Pero también se ha visto que hay mayor incidencia de este tipo de cáncer en quienes consumen tabaco".

Al dejar de fumar se pueden revertir los efectos, pero no hay que olvidar que ya se tiene un daño. "Lo principal es abandonar el cigarrillo por completo, luego se pueden emplear cremas o tratamientos a base de peeling para ir mejorando la producción del colágeno y las fibras elásticas", sugiere el médico.

El efecto no es inmediato, pues es un daño ocasionado por largo tiempo. La mejoría podrá percibirse al cabo de algunos meses.

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