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La calle está de moda

Como pasarela o como estudio, la calle y los edificios emblemáticos son el escenario que los creadores del arte y del diseño están resaltando. Nueva York y México se unen a la tendencia

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Un mayor acercamiento a las urbes es lo que están proponiendo los creadores del arte y el diseño de modas, por ello están tomando las calles como escenarios perfectos para mostrar sus nuevas propuestas.

"Moda en bici" fue el desfile de un grupo de diseñadores mexicanos hecho en Guadalajara.

La Rambla Cataluña, en el centro de la capital de Jalisco, se convirtió en una pasarela diseñada por los organizadores a manera de ciclovía, en la que los modelos mostraron el guardarropa y los accesorios sobre una bicicleta.

"Buscamos materiales muy rígidos que se pueden mezclar con otros textiles más usables para la vida diaria y la bicicleta. Lo cómodo y el glamour se pueden llevar de la mano", afirma Navarro.

Pedalear por las calles puede ser una experiencia igual de grata calzando zapatos de tacón alto o plataforma, que botas o zapatillas. Para facilitar el pedaleo los diseñadores aplicaron en cada pieza material antiderrapante y diseños que permiten mejor adaptación al pie.

Las tendencias no son solo palpables en las prendas, también en los accesorios para bicicletas, siempre con la intención de hacer lucir mejor a los ciclistas en las calles.

Canastillas, bolsos y portafolios de piel adaptables al contorno de la bicicleta fueron las propuestas, además de fundas de tela para asientos y manubrios con diseños para todos los estilos de vida.

"Poder estar a la moda hace más atractivo andar en bici y la gente se anima a hacerlo. Que ya no sea pretexto no poder ir al supermercado, el colegio o a la oficina en bicicleta", concluye Helder Schultre.

Más al norte, las calles de Nueva York fueron el estudio de Trina Merry y los cuerpos desnudos, su lienzo.

La artista crea imágenes que camuflan a modelos desnudas con la silueta de la ciudad, fundiéndolas con detalles del edificio Empire State, el Puente de Manhattan, el Parque Central y otros lugares emblemáticos.

La forma de arte, preservada en fotografías, es el resultado de un proceso meticuloso que depende de las modelos, que deben mantenerse perfectamente inmóviles a veces por horas, y las leyes relativamente liberales de la ciudad de Nueva York, que no hacen problema si una mujer con el torso desnudo pasa horas parada en medio de una calle ajetreada.

Merry dice que la idea de la serie surgió este año, tras haberse mudado de San Francisco a Nueva York.

"Quería involucrar a la ciudad y entenderla y hacer varias observaciones", dijo Merry. "Así que en vez de una persona justo frente al edificio Empire State o la Estatua de la Libertad, estos están suavemente en el fondo, y uno tiene como una imagen más reflexiva de la persona dentro del paisaje".

La artista de 33 años puso a su modelo en medio de una calle de Brooklyn, fundiéndola hábilmente con el puente de Manhattan y sus alrededores, pincelada tras pincelada.

Pero la ciudad como un estudio para la pintura corporal trae sus riesgos. Merry revisó el estado del tiempo para asegurarse de que no hubiera lluvia. Tuvo que volver a pintar una porción de la modelo luego que una van en el fondo se movió. Y lidió con la constante distracción de los peatones y taxistas que se detienen a curiosear, tomar fotos y hacer preguntas.

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