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El Salvador gasta $1.7 millones al año para mantener al Parlacen

Abogados cuestionan que pese a gasto millonario, labor de organismo no se ve

El miércoles se frustró la sesión plenaria en la sede del Parlacen en Guatemala por falta de quórum, según informaron fuentes del periódico Nuestro Diario.

El miércoles se frustró la sesión plenaria en la sede del Parlacen en Guatemala por falta de quórum, según informaron fuentes del periódico Nuestro Diario.

El miércoles se frustró la sesión plenaria en la sede del Parlacen en Guatemala por falta de quórum, según informaron fuentes del periódico Nuestro Diario.

El Salvador gasta $1,700,000 anuales como aporte para el sostenimiento de los 20 diputados salvadoreños del Parlamento Centroamericano (Parlacen) y para el funcionamiento de este órgano regional, cuyo trabajo y sus resultados es desconocido por la ciudadanía de los países que lo integran, según advierten los abogados Ulices del Dios Guzmán y René Hernández Valiente, ambos exmagistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).

Cada uno de los 20 diputados salvadoreños gana $4,200 mensuales.

La presidenta del Parlacen, Paula Lorena Rodríguez, aseguró a El Diario de Hoy que El Salvador y cada uno de los seis países que forman parte de ese foro regional contribuyen con $1.7 millones al año.

"Lo que aporta cada Estado miembro del Parlacen al año es un $1 millón 700 mil, eso es anualmente. Es decir que entre todos los aportes, el presupuesto para funcionar es de $10.2 millones, que creo es un presupuesto bastante conservador", manifestó la titular del Parlacen en entrevista telefónica con este periódico.

"El Parlamento Centroamericano es un órgano regional de planteamiento, análisis y recomendación sobre asuntos políticos, económicos, sociales y culturales de interés común, con el fin de lograr una convivencia pacífica dentro de un marco de seguridad y bienestar social, que se fundamente en la democracia representativa y participativa, en el pluralismo y en el respeto a las legislaciones nacionales y al derecho internacional", reza el artículo 1 del Tratado Constitutivo.

No obstante, los exmagistrados de la CSJ, Ulices del Dios Guzmán y René Hernández Valiente, consideran que lo que aporta El Salvador al presupuesto del Parlacen, no se puede determinar si es poco o mucho, pues no se conocen los resultados de la labor que realizan los legisladores.

"El punto mas bien para mí es que no logramos percibir si estamos recibiendo o no beneficios y qué calidad de beneficios estamos recibiendo para realizar el objetivo de la integración centroamericana y facilitar las relaciones entre los países hermanos", apuntó del Dios Guzmán.

El abogado sí consideró importante la misión por la que fue creada esa instancia regional, la cual es el trabajar por la unificación de los países del área. "Con cuanto contribuyen en el análisis de la problemática y sus recomendaciones a efecto de orientar hacia la integración Centroamericana eso es lo que no conocemos, pero esa misión es valiosísima, por lo menos para los que creemos que los centroamericanos deberíamos estar unidos en una sola patria y en ese sentido el trabajo y los resultados debieran ser mayores y más acelerados", reiteró.

Hernández Valiente coincide con del Dios Guzmán, pero él además plantea le necesidad de que nuestro país analice si realmente se obtienen los resultados esperados tras un esfuerzo que no solo se percibe, sino que además, manifiesta algunas deficiencias.

"Qué es lo que hace el Parlacen? para ver si el costo beneficios en realidad nos conviene al país como país; habría que revisar el Tratado Constitutivo (de dicho organismo) porque tiene algunos graves problemas y deficiencias de funcionamiento", apuntó Hernández Valiente.

"Por su naturaleza solo puede plantear los problemas, analizarlos y recomendar; y aquí viene el primer problema: no tiene la decisión vinculante como órgano y en consecuencia lo que ha ocurrido en la práctica es que los presidentes (de los países miembros) ignoran las pocas recomendaciones que han salido del Parlacen... entonces, al final de qué sirve?, de poco o nada sirve el Parlacen", manifestó el exmagistrado de la Sala de lo Constitucional.

Pero no solo ellos tienen la percepción de que dicho organismo regional tiene un costo millonario que aportan sus estados miembros por algo que no es tangible. Los mismos diputados del Parlacen reconocen que su trabajo no es conocido por los ciudadanos de los distintos países de la región.

La misma Presidenta del Parlacen, Paula Rodríguez, reconoce que es un déficit que no han logrado resolver.

"Realmente en esa parte tenemos una falla, no hemos sabido comunicar todo el trabajo que las distintas comisiones realizan tanto en sus países como acá en el Parlamento, de sus resoluciones...", argumentó la titular.

El legislador salvadoreño Julio César Grijalva defiende la labor que ellos realizan y el salario que reciben, el cual aseguró es de $4,200 mensuales, pero allí incluye el sueldo base, que es de $1,200, más $800 dólares por asistir a sus respectivas comisiones, y el resto para gastos de representación y otros.

De acuerdo con el representante de ARENA en ese foro regional, muchos critican al organismo y sus legisladores, porque desconocen todo el esfuerzo que implica viajar para reunirse en la sede central del Parlacen en Guatemala y el trabajo en pro de la integración centroamericana.

"Nosotros quisiéramos vender el producto, estar en los medios de comunicación para poder dar a conocer todas las cosas buenas que se hacen pero se nos dificulta", manifiesta el coronel Grijalva.

Asegura que están tratando de realizar reformas al Tratado Constitutivo del Parlacen para que sus resoluciones ya no sean solamente recomendativas, sino que sean de cumplimiento obligatorio en los países de la región.

Por su parte, el diputado Ricardo Cruz, quien representa al FMLN en ese organismo, también se defiende de las críticas que se reciben por el salario que devengan como diputados del Parlacen.

Sostiene que buena parte del sueldo lo gastan en pasajes para trasladarse a Guatemala y a otro país, alimentación, personal de seguridad y lo que implica moverse de un lado a otro en los lugares que visitan como parte de la labor que realizan como legisladores.

"Para eso son esos viáticos en movilidad. No es fácil, es fácil hablar, es fácil hacer conjeturas o cometer algo y decir cualquier cosa, pero no es cierto", argumentó el diputado salvadoreño.

Su colega de Honduras, Miriam Suazo de Pacheco, desmiente todas las atrocidades, que según ella, se dicen del Parlacen y de sus diputados.

"La realidad es que se dicen tantas cosas del Parlacen, tantas cosas malas, que el Parlacen es un elefante blanco, que aquí es un medio corrupto, que ganamos unos sueldos exorbitantes y la realidad es que no es así; o sea, con el salario que nos pagan nosotros tenemos que cubrir todos nuestros gastos durante nuestra día aquí (en Guatemala)", justificó la parlamentaria hondureña.

El Parlacen cobró plena vigencia, el 28 de octubre de 1991, cuando su primera Asamblea Plenaria se realizó oficialmente en la Ciudad de Guatemala, donde también se instaló la sede central de dicho organismo regional.

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