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Prestó dinero para poder viajar y vender las hamacas

Rafael Hernández, de 70 años, sufrió los estragos en la venta de hamacas tras el paro de buses

Rafael Hernández, de 70 años,  fue afectado por el paro de buses. 

Rafael Hernández, de 70 años,  fue afectado por el paro de buses.  | Foto por Jaime Anaya

Rafael Hernández, de 70 años,  fue afectado por el paro de buses. 

Rafael  Hernández Ortez, de 70 años, esperó desde las 7:30 de la mañana el transporte público en la terminal del Sur para poder movilizarse y vender sus hamaca.

Don Rafael se dedica a la elaboración de hamacas y normalmente las vende en Zacatecoluca, pero por el paro del transporte ya llevaba tres días sin poder salir a vender su producto. 
Algo que afectaría significativamente sus ingresos.

 Al cuestionarle sobre cómo estuvo haciendo todos estos días para movilizarse y vender las hamacas y generar los ingresos para su alimentación, con humildad respondió que para poder palear la situación tuvo que “prestar unos centavos para poder comer”.

 El hombre destacó que tuvo dos hijas: una de ellas falleció y su esposa ya no vive con él.
Don Rafael dijo que por esa razón le ayuda con la venta a su otra hija y a unas hermanas.

Por la misma situación del paro se ha visto afectado en las ventas. Con suerte, en días normales, dijo que logra vender dos hamacas, aunque a veces no se vende nada, resiente el señor.

“Con esto del paro aunque uno quiera salir no se puede. Hay ratitos que uno va guardando poquito, pero como no estoy ganando me tocan menos tiempos de comida... Me toca tortilla con café o tortilla con sal”, dijo don Rafael.

 El lunes que empezó el paro tenía un cliente que venía de Estados Unidos y le había encargado una hamaca. El cliente lo esperaría en San Luis Talpa, pero por el paro no pudo ir a entregarlas. 

Mototaxista resiente paro de buses
En iguales circunstancias se encuentra Marco Alvarenga, un mototaxista que ha sido afectado tras el cuarto día de paro.

“Ojalá que se solucione esto porque sinceramente duelen los pies caminar y a veces prestar para movilizarse”, resintió Alvarenga. 

“Trabajo en una mototaxi y anoche (miércoles) se nos notificó por teléfono que ya podíamos regresar a laborar normalmente”, indicó con zozobra.

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