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El voto de Johnny

Un comportamiento totalmente normal, razonable y esperado, como ha sido la abstención del diputado Wright debería ser un buen ejemplo a seguir en el futuro para iniciar un cambio positivo que dé respuesta a las demandas del electorado

"Mi conciencia me dicta que no puedo acompañar con mi voto favorable o desfavorable un proceso poco transparente e irregular en sus procedimientos”. Esta frase resume muy brevemente la posición del diputado Johnny Wright ante el proceso de elección del fiscal General de la República. Creo que a la gran mayoría de los que escuchamos el razonamiento del diputado Wright nos pareció una posición sincera y atinada que no debiera de haber tenido mayor transcendencia. No ha sido así y más bien ha salido a luz una situación que afecta el desempeño de la fracción legislativa de ARENA y que amerita reflexión.

Acostumbrados a un patrón de voto en nuestra Asamblea Legislativa que normalmente se rige por estrictas directrices partidarias y que no admite disensión, escuchar los razonamientos del diputado Wright y ver su abstención en la plenaria reunida para la elección del nuevo fiscal, nos pareció una modesta muestra de lo que la población espera sus diputados, especialmente de los que en las últimas elecciones ejercieron su voto por un candidato en particular y que esperan algo más que una actuación dictada por cúpulas partidarias. Escuchar comentarios de que la actuación del diputado Wright debe ser evaluada por el COENA y sobre posibles sanciones, da la impresión de que existe una especie de “esprit de corps”, o espíritu de regimiento, que no da lugar para expresiones de conciencia o el cuestionamiento a decisiones tomadas por una mayoría de colegas que no siempre andan muy atinados.

Las encuestas de opinión reflejan una gran falta de satisfacción con la situación del país y la forma de gobierno del partido en el poder que debería traducirse en un alza significativa de la preferencia de la población por el principal partido de oposición. Los resultados, sin embargo, indican que esto no está pasando y cabe preguntarse por los motivos detrás de esta situación. Considero que una gran parte de lo que está sucediendo es que la ciudadanía percibe únicamente dos posiciones políticamente opuestas, que prácticamente pudiéramos calificar de enlatadas, y que no atienden las inquietudes del segmento del electorado que decide las elecciones y que está buscando una posición más abierta en los partidos políticos. Hubo grandes expectativas por el sistema de voto por personas, pero la realidad es que hasta la fecha no se ha visto que los diputados así electos hayan dado respuesta al mandato de sus electores, situación posiblemente provocada por el espíritu de regimiento mencionado con anterioridad. Un comportamiento totalmente normal, razonable y esperado, como ha sido la abstención del diputado Wright debería ser un buen ejemplo a seguir en el futuro para iniciar un cambio positivo que dé respuesta a las demandas del electorado.

 Hemos visto en el pasado como la fracción legislativa de ARENA ha votado por presupuestos desfinanciados, o enmiendas constitucionales que van en contra de sus propios principios, sin mayor cuestionamiento y por unanimidad. No se sabe si existen discusiones para evaluar posiciones en torno a los importantes temas que se tratan en la Asamblea Legislativa y, si las hay, estas no trascienden al público y no se sabe la verdadera posición de los diputados en lo individual. Cuando hay una metida de pata, todos se van en la colada por igual y no se puede discernir su origen, evitando cuestionamientos a los promotores en detrimento de un espacio democrático abierto donde la ciudadanía debe tener derecho a conocer que piensa la gente que la representa.

El país necesita fracciones legislativas compuestas por personas honradas e independientes que contribuyan activamente a la discusión de los problemas que enfrentamos y soluciones que necesitamos, y que demuestre que no se está votando por un paquete cerrado de si lo toma o lo deja que hasta ahora no ha ofrecido una alternativa de peso a los votantes en general y en especial a los que deciden las elecciones.

Gracias Johnny por su voto, no debe ser fácil resistir la implacable presión de grupo que le han de estar haciendo sentir. Creo que somos muchos los que le agradecemos su posición, especialmente si se puede convertir en ese punto de inflexión necesario para romper el pernicioso espíritu de regimiento que se percibe en el ambiente y que tanto daño está ocasionando al país.


*Colaborador de El Diario de Hoy.