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Voto: Derecho, obligación y responsabilidad

Nunca se han visto tales faltas de respeto, intolerancia, violaciones descaradas a las leyes, despilfarro de dinero en propaganda publicitaria engañosa, odio hacia los integrantes del partido opuesto, como los de este gobierno del FMLN. ¡Pero lo más grave es que las maras están amenazando a ciudadanos para obligarlos a votar por el FMLN!

Hemos sido testigos en la Asamblea Legislativa cómo el propio presidente (quien debería de dar el ejemplo de ecuanimidad y respeto), Sigfrido Reyes, del FMLN, con una prepotencia grosera e insolente quita la palabra a otro diputado y le apaga el micrófono, violando su derecho a expresarse. Así vemos que son las reacciones violentas y malcriadezas de Funes y otros integrantes de ese partido que calumnian, insultan y atacan a cualquiera que no piense igual que ellos. ¡Qué vergüenza!

Para ellos las leyes se pueden interpretar e incumplir a su conveniencia y los derechos de los demás no existen, mienten cínicamente sobre los logros de este gobierno, como si los salvadoreños no podemos ver la realidad, especialmente en la inseguridad, falta de trabajo y costo de la vida. Recordemos la jugada sucia que hicieron desde 2009, de pedir cambiar la redacción de la reforma constitucional que define el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer, con la promesa de ratificar su propia propuesta ese mismo año. Esperamos que honren su palabra hoy en la Asamblea Legislativa.

Increíble nuevamente el desafío y desacato, de diputados, alcaldes, Funes y su señora, a la resolución de la Sala de los Constitucional, de que funcionarios públicos no pueden participar en campaña política. Abominable las intenciones de Sánchez Cerén de querer cambiar los artículos pétreos de la Constitución para quedarse en el poder eternamente.

La Conferencia Episcopal hizo un llamado a los feligreses, diciendo que no se vale abstenerse de votar este domingo; que debemos de tener en cuenta que se asegure el Estado de Derecho, el sistema democrático, el respeto a la Constitución, la defensa de la vida y la dignidad humana, el matrimonio y la familia, la seguridad ciudadana...

Claramente hemos sido testigos de que todo esto es irrespetado por el FMLN. No podemos dejar de cumplir con este deber ciudadano aunque quizá a muchos indecisos no les convenza ningún candidato. Debemos examinar objetivamente cómo los candidatos han actuado, ordenando nuestras prioridades y principios éticos. El valor principal es el respeto a la vida humana. Si un candidato o su partido no es moralmente coherente, íntegro, honesto, favorece el aborto o ha matado, no se debe votar por él.

Ellos saben manipular las emociones pero no debemos dejarnos engañar con promesas vacías. Debemos condenar el terrorismo, el secuestro, la extorsión, la mentira, la difamación y el abuso de poder. No debemos votar por quienes piden la legalización del aborto tal como lo han hecho públicamente varios funcionarios de este gobierno, incluyendo al presidente Funes. Votemos por quienes respetan la libertad y los valores no negociables: el derecho a la vida, de los padres como primeros educadores de sus hijos y el matrimonio natural.

Tenemos el poder para decidir el futuro del país. Eludir esta responsabilidad civil sería cederle el paso al mal. El que no vota o vota anteponiendo las cuestiones opinables de orden político a los criterios morales, será culpable de los males resultantes. "Los fieles laicos de ningún modo pueden abdicar de la participación en la política". (Vaticano II, Ch L 42).

*Columnista de El Diario de Hoy.