Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Tu voto

tema del momento Antes de llegar a las urnas este primero de marzo, debemos caer en cuenta que no estamos eligiendo poeta ni orador, no es concurso para votar por el más elocuente. Estamos escogiendo alcaldes y diputados, que tomarán las decisiones

Este primero de marzo se llevará acabo un evento electoral, donde se enfrenta el ya conocido populismo totalitario de izquierda representado por el FMLN y sus candidatos, contra la renovación partidaria planteada por primera vez en la oferta electoral de ARENA. Mientras la cúpula del FMLN pide voto por bandera, es decir, exige lealtad y obediencia a sus bases, ARENA muestra apertura, representatividad y frescura en sus cuadros.

El epicentro de esta contienda es la alcaldía de San Salvador, donde Edwin Zamora se convierte en el único candidato en atreverse a hacer lo impensable, nos invita a trabajar juntos para mejorar nuestra capital. La audacia de su propuesta radica en el simple hecho que estamos en un momento donde más que una elección, parece una competencia de quién ofrece regalar más. Regalos que obviamente no saldrán del bolsillo propio, sino que serán patrocinados por los impuestos que todos pagamos, o la deuda que sin duda contraerán, para hacerle frente a sus incontables propuestas, que luego deberán ser canceladas por presentes y futuras generaciones.

Zamora invita a hacer lo que sabe hacer, que es trabajar. No nos habla de recetas mágicas, tampoco nos dice qué tan fácil será, si simplemente votamos por él. En su plan de gobierno, el cual he leído, hay números concretos de costos asociados a sus propuestas y fuentes de financiamiento de las mismas. Nada de fantasía ni ilusión, pura realidad.

Por su parte el candidato por el FMLN a la alcaldía de San Salvador, ha sido tan desmesurado en sus planteamientos, que no se atrevió a poner en su plan de gobierno el costo de sus ideas, mucho menos cómo lo va a pagar, muestra inequívoca de la inviabilidad de sus propuestas. Su eslogan más que "nuevas ideas" debió ser "todo gratis", dado que al parecer, de ganar, nunca nadie tendrá que pagar por nada.

La campaña de Nayib Bukele es meramente una invitación a soñar. Lástima que los problemas no se arreglan simplemente soñando, sino trabajando. En seis distintas oportunidades, cuestioné por este medio las ideas del candidato Bukele. Solicité repetidamente una explicación numérica que fundamente la viabilidad de las mismas, en un intento de generar un espacio de discusión, sin recibir nunca una respuesta.

Desafortunadamente, el candidato del FMLN nos demostró ser enemigo de los cuestionamientos, aunque sean hechos respetuosamente y con base numérica. Simplemente descalificó a cualquier persona o pregunta que le incomodase. Conducta muy propia de algunos líderes de su partido, como máximo ejemplo, Sigfrido Reyes.

Al elegir entre estos dos candidatos, debemos entender a profundidad por qué y por quién estamos votando. Es necesario dilucidar, si el candidato al que le vamos a entregar nuestro voto representa nuestras creencias, principios y valores. En la elección de gobernantes no hay espacio para el análisis de corto plazo. Debemos elegir candidatos tolerantes, que respondan profesional y sinceramente ante las criticas, financieramente responsables en sus ofertas, que cumplan sus promesas, y que no tengan miedo de admitir la religión que profesan. En otras palabras, necesitamos gobernantes transparentes.

Antes de llegar a las urnas este primero de marzo, debemos caer en cuenta que no estamos eligiendo poeta ni orador, no es concurso para votar por el más elocuente. Estamos escogiendo alcaldes y diputados, que tomarán las decisiones más importantes en la vida nacional durante los siguientes 3 años, que decidirán cómo vivirá tu familia y la mía.

Ya en el 2009 la población eligió al que hablaba más bonito, un entrevistador de nombre Mauricio Funes. Pregunto, ¿estamos dispuestos a cometer dos veces el mismo error?

*Colaborador de El Diario de Hoy.