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Un vínculo renovado y fortalecido con México

La visita realizada por el presidente Salvador Sánchez Cerén a los Estados Unidos Mexicanos refleja, sin duda alguna, la relevancia que tiene para el Gobierno de El Salvador el afianzar sus lazos con esta nación hermana. Hablamos de un país que no solo es uno de nuestros socios históricos y un importante aliado comercial, sino también, y no menos importante, un lugar de tránsito para muchos de nuestros compatriotas migrantes.

Es, además, una nación que trabajó arduamente con nosotros para lograr uno de los acontecimientos más importantes de nuestra historia reciente, como lo fueron los Acuerdos de Paz de 1992, acogiéndonos incluso en sus tierras para su firma, en el Castillo de Chapultepec.

Como bien apuntó el presidente Sánchez Cerén, son vínculos con un pueblo con el que compartimos el mismo anhelo por promover la paz, la democracia y la defensa de los derechos humanos como valores universales.

Es así que la política exterior de El Salvador, dentro de sus prioridades, ha establecido la importancia de fortalecer sus relaciones con los países de la región con los que hay una visión común alrededor de esos valores y existe una agenda bilateral cuyo tratamiento redunde en beneficios para la población salvadoreña.

Esta visita oficial, la primera realizada por nuestro Presidente, responde entonces a esa búsqueda por atender, con la merecida importancia, temas sustanciales que requieren de un abordaje conjunto de nuestros gobiernos, en el marco de la amistad, la cooperación y el respeto mutuo.

Eso fue precisamente lo que marcó la agenda abordada entre ambos gobernantes, en esta valiosa oportunidad para relanzar nuestros lazos. Así, en materia de migración, un fenómeno claramente compartido con los Estados Unidos Mexicanos, coincidimos en la imperiosa necesidad de velar por el respeto y protección de los derechos de los migrantes, brindando una atención integral a aquellos grupos más vulnerables, como las mujeres, niñas, niños, adolescentes y adultos mayores.

En el campo de la cooperación, un punto muy importante ha sido la gestión de un apoyo a través del Fondo de Yucatán, con el que se inyectarán 128 millones de dólares a El Salvador, entre cooperación reembolsable y no reembolsable, para el desarrollo de infraestructura vial que contribuirá a una mejor conectividad regional.

Asimismo, la cooperación no financiera, a través del intercambio de asistencia técnica y científica, ha sido identificada como uno de los mecanismos indispensables para que podamos fortalecer capacidades en las áreas de gobernabilidad democrática, seguridad, desarrollo agropecuario, medio ambiente y cambio climático, así como políticas comerciales y de competencia. Para ello, estamos contemplando desde ya entre 12 y 15 proyectos como parte del Programa Bilateral de Cooperación Técnica y Científica.

Durante la visita, de hecho, concretamos la firma de un acuerdo de colaboración entre las academias diplomáticas salvadoreña y mexicana, además de uno de cooperación técnica entre la Secretaría de Desarrollo Social de México y la Secretaría de Inclusión Social de El Salvador, y un Memorándum de Entendimiento entre el Banco Nacional de Comercio Exterior de México y el Banco de Desarrollo de El Salvador.

En el área de seguridad, se firmó asimismo un Memorándum de Entendimiento que establece un Grupo de Alto Nivel de Seguridad, con el que pretendemos institucionalizar un mecanismo de cooperación en materia de seguridad y combate a la delincuencia organizada transnacional, propiciando con él un intercambio que permita desarrollar acciones para luchar contra el tráfico ilegal y trata de personas, el narcotráfico, el tráfico ilícito de armas de fuego, el crimen organizado y las pandillas, entre otros delitos que impactan el desarrollo de nuestras naciones.

El sector privado también fue parte activa de esta agenda. Con este se tuvo la oportunidad de celebrar un encuentro, con la participación de empresarios mexicanos y salvadoreños, abriendo de esta forma las puertas para impulsar con mayor dinamismo la relación comercial bilateral, pero también para incentivar aún más la inversión mexicana en el país, que actualmente se sitúa como la tercera más alta.

El trabajo, pues, ha sido extenso, con resultados sumamente satisfactorios, y estamos seguros que marca la edificación de un vínculo renovado y fortalecido con la nación azteca. Sea para su pueblo y su gobierno nuestro agradecimiento por, una vez más, mostrar su voluntad para que juntos sigamos trabajando por una región cada vez más próspera para su gente.

*Ministro de Relaciones Exteriores.