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Ventarrón de aire fresco

Seguimos en el oscurantismo en que nos tiene metidos el TSE. Sin embargo, ya debemos comenzar a trabajar. Primero hay que saber leer cuál es la genuina voluntad ciudadana con los resultados que hasta ahora se conocen. En la bancada de ARENA se ha renovado cerca del 50% de sus miembros. Si tomamos en cuenta solo los departamentos de La Libertad y San Salvador, ese porcentaje sube a casi el 65%. Y en los otros partidos también ha habido ingreso de personas nuevas a la función pública.

Es claro el mensaje de renovación que ha enviado la ciudadanía. Ahora el trabajo inicial está relacionado con la conformación de los liderazgos en las diversas fracciones, en las asignaciones a las diferentes comisiones y por supuesto en la conformación de la junta directiva de la Asamblea. El interés del país debe estar de primero en la mente de todos al dar comienzo a este trabajo. Hay que esperar los resultados finales para las asignaciones específicas, pero en principio pueden comenzar a discutirse los lineamientos que deben gobernar estas decisiones.

Lo más importante es que se respete el voto calificado de la ciudadanía por la renovación, la búsqueda de consensos, la gobernabilidad, la meritocracia. Desde el área de recursos humanos, sabemos que al menos deben tomarse en cuenta tres competencias para identificar la idoneidad al cargo. La primera tiene que ver con la formación académica formal e informal. La segunda con la experiencia no necesariamente en el cargo específico, pero en posiciones similares. Y la tercera es la relativa a la actitud o inteligencia emocional.

No podemos comenzar a distribuir cargos arbitrariamente. El proceso debe permitir precisamente una selección adecuada para que los resultados futuros se vean impactados por la voluntad ciudadana. Y por supuesto no es la aritmética legislativa lo que valoran los ciudadanos. Es el beneficio del país. Es el bien común. Es el comenzar a construir un nuevo liderazgo legislativo basado en sólido criterio, valores y principios.

En un país dividido, con la población esperanzada en que nos podamos alejar de la polarización para construir soluciones a los problemas de siempre, ¿qué mejor mensaje que la bancada mayoritaria de la Asamblea, que la bancada de ARENA, lidere un proceso de concertación donde el presidente de la Asamblea sea incluso un diputado de los partidos pequeños? No hay mejor mensaje de visión de país que concretarnos a concertar entre todos un modelo de gobernabilidad que comience en la Asamblea Legislativa.

Siendo la fracción mayoritaria, con más derecho pudiéramos reclamar la presidencia, pero sería un sueño que tuviéramos la valentía y la visión de comenzar a pensar en una forma diferente de hacer sentir nuestro peso mayoritario, una forma diferente de trasladar a la ciudadanía la importancia de la nación en nuestro actuar político, una forma diferente de buscar promover el desarrollo del país y la construcción de soluciones. Imagínense los titulares de los periódicos: ARENA renuncia a presidir la Asamblea Legislativa a pesar de ser la fracción más grande; ARENA propone que la presidencia sea ocupada por una tercera fuerza política.

De igual manera debemos construir estos modelos de gobernabilidad en la estructura de la fracción legislativa y de la Asamblea en su junta directiva como un todo y en sus comisiones. ¡Qué ventarrón de aire fresco sería para la política del país que lográramos como fracción legislativa y como partido una propuesta tan innovadora como ésta! Hartos de la polarización, hastiados de la incapacidad, cansados de la falta de meritocracia, la ciudadanía abrazaría estas iniciativas. Estos son algunas ideas que propongo para que entre todos, funcionarios y ciudadanos, comencemos a construir ese nuevo futuro tan anhelado.

*Colaborador de El Diario de Hoy.