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Vale un giro de timón

Nadie, que se sepa, de los círculos empresariales o de los liderazgos opositores está por descarrilar la institucionalidad del país, patrimonio de todos los salvadoreños por el que tan alto precio hemos pagado y tanto hemos trabajado

La preocupación mostrada por el Papa Francisco ante el agravamiento de la crisis en nuestro país se une a la “advertencia de viaje” hacia ciudadanos estadounidenses formulada por el Departamento de Estado, que contiene recomendaciones válidas tanto para quienes residen acá como para quienes proyectan visitar nuestro país. Publicaciones hechas en prestigiosos medios como The Economist y The New Yorker, reflejan con inusual precisión, a nivel internacional, lo que en carne propia nos encontramos sufriendo los salvadoreños. “El Salvador está sangrando”, le dijo el experimentado Rudy Giuliani a este periódico, en la entrevista que en la edición de este día se publica.

La vacación de agosto no mermó el desafío  al Estado que le vienen realizando las pandillas, asesinando policías y soldados y continuando la matanza de civiles. Esto debe parar, la vida humana es el bien primario a proteger y respetar. De lo contrario, en desesperación, la gente continuará emigrando ya que al no haber estrategia integral para buscar solución real a la crisis de inseguridad pública, que es lo que se percibe, el mensaje que emana es sálvese quién pueda, vele cada quien por sí mismo y los suyos. Y es tal la fragilidad de la gente en su lugar de vivienda, en su movilización, que le lleva a “jugársela”. La misma  desesperanza que lleva a norafricanos a embarcarse en viejos buques hacia Europa.

Así las cosas, es lamentable que en vez de seguirse el tradicional manejo de crisis por la parte estatal, con presencia continua del “principal”, a la búsqueda de fortalecer relación con aliados y posibles aliados, salga el proyecto político en el gobierno con el guión de gobiernos de la órbita chavista, por desacreditados que se encuentren. Nadie, que se sepa, de los  círculos empresariales o de los liderazgos opositores está por descarrilar la institucionalidad del país, patrimonio de todos los salvadoreños por el que tan alto precio hemos pagado y tanto hemos trabajado. La crítica parecería ser lo que les molesta aun cuando sea hecha para apoyar esfuerzos de nación que demanda el país. 

“Voluntad política” le dijo Rudy Giuliani a EL DIARIO DE HOY, tanto en la entrevista de enero como en la de este día, es lo que se requiere para entrarle en serio al problema de la inseguridad que sufrimos. Lejos de estar viendo fantasmas reales o imaginarios por la crisis, se perciben como inventos por su falta de sustanciación, podemos como país y como región volvernos más eficientes en esta delicada lucha contra el principal flagelo que nos abate. El oficialismo debería ser más congruente entre lo que dice y lo que publicita, pues mientras en su publicidad habla de unidad, de enfrentar de forma conjunta la oleada criminal, en su parte discursiva ataca a sus opositores. Al más puro estilo bolivariano.
  
“Voluntad política” para reunirse de manera individual, colectiva y en la forma que se requiera para la consecución de apoyo de las fuerzas vivas del país, para lidiar de manera conjunta los principales actores contra el desafío que como sociedad enfrentamos. A estas alturas queda claro que el Consejo de Seguridad Pública no da para más, si es que algún aporte tuvo. Creo que se vuelve importante convocar a la interpartidaria, pero insuficiente. El país requiere mucho más. Y en cuanto al “Triángulo norte” Giuliani nos hace acá un desafío: liderar la coordinación debido a la poca cintura política que le queda a los gobiernos de Guatemala y Honduras por las continuas protestas que les hacen. 

 Acciones audaces se requieren para superar la crisis, reconocida así globalmente. Vale un giro de timón.
 

*Director Editorial de EL DIARIO DE HOY.