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¿Y usted qué quisiera?

Cambiarse de trabajo, irse a otra ciudad, irse a otro país, independizarse, estudiar y graduarse, y cualquier otra cosa que quiera hacer es posible, si lo planifica y planificar significa “pensar y volver a pensar”

¡¿Cuál es la diferencia entre preguntar: ¿Y usted qué quisiera? y ¿Y usted qué quiere?

La primera pregunta va más en el sentido de que desearía, que le gustaría si fuera posible y la segunda, es más concreta y contundente, y el supuesto es que ya  decidió, lo que quiere.

Lo que uno quisiera es más bien lo que le gustaría que caiga del cielo como un milagro, por ejemplo, ganar en la lotería sin haber comprado un décimo, sino que el décimo  venía reboloteando en el aire y uno lo tomó y además ganó la lotería. 

Por el contrario, si lo que quiere es ganar en la lotería considerando las probabilidades, compra el décimo y asume el riesgo de no ganar.
Lo mismo puede ser, con lo que quisiera que la sucediera el año 2016 y lo que quiere que de verdad le suceda. 

Por lo que quiere tiene que decidirse a trabajar para conseguirlo. Yo, por ejemplo, quiero seguir trabajando en mi especialidad. Me levanto teprano, planifico mi día y me pongo a hacer las cosas que tengo qué hacer.

Sé de aguien a quien le gustaria tener un negocio, pero no tiene claro cuál entre dos alternativas. Y escuchándolo pienso que lo que le interesa, no es en sí el negocio, el trabajo y el riesgo que lleva consigo, sino los beneficios que el negocio supuestamente le dejaría. Y por lo tanto le falta pasar del “quisiera” al “quiero”.

Lo mismo sucede con su desarrollo personal, si de verdad quiere que lo promuevan dentro de la organización donde trabaja, tiene que diseñar el camino cómo paso a paso lo conseguirá y ponerse a conseguirlo.

Si lo que quiere es ser ingeniero, tiene que matricularse, asistir a clases, poner atención, tomar muchas notas, estudiar los textos que le indiquen y realizar las tareas que la asignen. Y  pueden bien ser seis horas de estudio diario, pero si uested quiere ser ingeniero, tiene que asumir, hacer los trabajos que le indican y entregarlos a tiempo.

Lo mismo, si no se siente bien en el lugar donde está, planifique su desarrollo profesional y empiece a prepararse para hacer el cambio conveniente.

Trabajando yo en una multinacional, a pesar de estar muy bien, decidí salirme y para poder estar a la altura de los nuevos requerimientos, estudié dos años un master en administración de empresas. Duarante el estudio conocí mucha gente que me apoyó en mi nueva empresa y así planificándolo el cambio fue bueno..

El 2016 trae consigo muchos retos, que los podremos afrontar bien, si nos preparamos adecuadamente. Las improvisaciones y las decisiones apasionadas son arriesgadas y es mucho mejor pensar bien lo que va a hacer.

Cambiarse de trabajo, irse a otra ciudad, irse a otro país, independizarse, estudiar y graduarse, y cualquier otra cosa que quiera hacer es posible, si lo planifica y planificar significa “pensar y volver a pensar” para que cada paso que dé sea un acierto.

No se queje de las cosas como son y como están, agradezca la oportunidad que tiene y utilícela como catapulta para dar su salto cualitativo, pero eso si, antes tiene que pasar del “quisiera” al “quiero”.  ¡Feliz 2016!
 

*Ingeniero.
Columnista de El Diario de Hoy
www.pedroroque.net