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Urge recuperar el agro

Es generalizado el sentimiento de abandono en los sectores productivos del agro, y el más golpeado por la decidía del actual gobierno sin duda es el sector café, mucho más que otros sectores como la ganadería, pesca, forestal, apícola, hortalizas y frutas. Por otra parte, es una realidad que muchas cooperativas se encuentran endeudadas y abandonadas.

Urge concertar medidas para generar una política de desarrollo agropecuario que contengan lineamientos claros y acciones de políticas para solucionar la problemática actual e inyectarle los apoyos necesarios que impulsen la reconversión productiva del agro, con medidas transversales que impacten todo el agro, complementadas con medidas en cada subsector.

Considero como fundamentales cinco ejes transversales en los que se debe trabajar: Fomento de la productividad e innovación tecnológica; fortalecimiento institucional y seguridad jurídica en la tenencia de la tierra; seguridad en el campo; recuperación del medio ambiente, y financiamiento y soluciones a la deuda agraria.

Para fomentar la productividad se debe invertir en mejorar la transferencia de tecnología y en la reactivación de los distritos de riego de Lempa Acahuapa, Atiocoyo Norte y Sur, Zapotitlán, así como la adecuación de los sistemas de riego privados.

Por otra parte, se deben gestionar proyectos de riego de gran escala como por ejemplo en la zona del bajo Lempa o Río Grande de San Miguel, el objetivo es volver productivas las tierras ociosas, acompañado de un programa de asistencia técnica.

El fortalecimiento institucional es clave, se debe modernizar y reestructurar el Ministerio de Agricultura y Ganadería, con enfoque en mejorar su capacidad y asistencia técnica a los productores, que permita mejorar la inversión de recursos y la atención de los sectores productivos.

En este punto la educación es muy importante, la Escuela Nacional de Agricultura debe elevar el nivel de enseñanza para incrementar la matrícula de jóvenes, acercando la demanda a la oferta laboral, invirtiendo en profesionalismo de los maestros, mejorando la infraestructura técnica y de enseñanza, y vinculándola a las empresas, universidades y a los centros de educación regional e internacional.

En seguridad jurídica en la tenencia de la tierra se debe finalizar la entrega de títulos a los beneficiarios, agilizando las escrituras y trámites que estén pendientes, que son alrededor de 90 mil.

A la deuda agraria, en consecuencia de fenómenos climatológicos, plagas y enfermedades, se le debe de poner el mejor empeño para solucionar este problema de una vez por todas; para lograrlo de forma eficaz, se deben identificar herramientas financieras y jurídicas para su solución. Por ejemplo, para el año 2012 el saldo de la deuda agropecuaria en el sistema financiero fue 310 millones de dólares, de los cuales sólo 25 millones se encuentran en mora, sin embargo, el enfoque del análisis debe de apuntar al tipo de riesgo crediticio para buscarle una solución integral.

En cuanto a la deuda agraria, no se puede seguir prorrogando el Decreto 263, postergando el pago de alrededor de 4.5 millones de dólares. Eliminar las limitantes jurídicas y de recursos para solventarla, resulta clave.

Coordinar esfuerzos con instituciones involucradas en seguridad como Fuerza Armada, PNC, FGR, aduanas, Ministerio de Salud Pública y otras, con el fin de minimizar la delincuencia y contrabando de productos lácteos que no cumplan con las normas sanitarias, de origen, enviñetado y otras, especialmente para combatir de forma frontal el cuatrerismo.

Con un enfoque de cadenas productivas se puede impulsar el desarrollo del agro nacional, para contar con un sector más productivo, rentable y competitivo en los mercados. Debemos apostarle a fortalecer lo que tenemos, apoyar a nuestros pequeños y medianos productores, dar valor agregado y sobre todo ampliar y diversificar nuestra oferta exportable.

* Colaborador de El Diario de Hoy.

resmahan@hotmail.com