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Urge definir una política cafetalera

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Urge definir una política cafetalera

Urge definir una política cafetalera

Una de las principales quejas del sector productor de café radica en los bajos precios. Parece que la situación es sumamente crítica, ya que para muchos el café va mal debido a que no se aprovechan los tiempos de buenos precios, ya que no existen incentivos para invertir. La lógica es trabajar e invertir en épocas de precios bajos para tener buena producción en las de precios buenos. Y de esta situación, los que más van a sufrir son los cortadores, a resultas de los bajos precios.

A esto se suma que la Organización Internacional del Café (OIC) emitió un informe sobre el brote de la roya del café en Centroamérica, señalando que la roya está generando más pobreza en las familias que dependen exclusivamente del café para vivir. Una cruda realidad para esta gente, no le queda más que sobrevivir. Detalla el informe que son unas 50,000 familias las que están vulnerables a padecer de inseguridad alimentaria porque su economía depende de la producción de café.

Con relación a los precios internacionales del café, se muestra que para el 2011 los precios internacionales fueron altos, lo que incentivó las exportaciones de los países exportadores. El precio internacional promedio llegó a $210.40 el quintal. La realidad actual está más crítica, a septiembre de este año el precio ha caído hasta $111.82 el quintal, mostrando un decrecimiento del 50% con respecto al 2011, igual a los precios reportados en el 2007.

Uno de los factores que explican la falta de dinamismo de la caficultura nacional en la última década es la deuda de largo plazo del sector cafetalero con el sistema financiero, la que asciende a unos $200 millones del Fideicomiso Ambiental para la Conservación del Bosque Cafetalero (FICAFE).

Es de considerar que ante la grave situación actual de bajos precios del café y la disminución de la producción 2012/2013 y 2013/2014 por efecto de la roya, los productores presentan falta de pago de sus créditos de corto plazo, tanto de avío como de renovación, así como las deudas contraídas con los beneficiadores y la falta de liquidez para invertir en los cultivos, por lo que se hace cada vez más necesario la consolidación y renovación de la deuda.

Otro factor delicado que ha impactado el desarrollo de la caficultura es la inseguridad en las zonas de producción y transporte del café, y pese al trabajo de la Policía Rural en coordinación con el sector privado, persisten las extorsiones a los productores.

Analizando las causas que explican el comportamiento de la tendencia decreciente en la última década, encontramos factores tanto externos como internos. Dentro de los factores externos existen la inestabilidad de los precios internacionales del café, los altos precios del petróleo y fertilizantes, la crisis económica, condiciones climáticas adversas que han modificado condiciones de oferta y demanda a nivel mundial. Entre los factores internos están, el endeudamiento de los productores, la falta de seguridad en el campo, la roya, el parque cafetalero envejecido, pocos recursos para investigación y desarrollo, poca cobertura de la asistencia técnica y el desmantelamiento de PROCAFE por parte del Gobierno.

El cultivo del café está distribuido a lo largo del territorio, concentrado en un 50% en la zona occidental, 30% en la zona central y 20% en la oriental. Así mismo, del total del área cafetalera reportada por la fundación PROCAFE, de 217,638 manzanas, el 51% de café es bajío, el 33% media altura y 16% estricta altura. El café cubre aproximadamente el 8% del territorio nacional, y es de considerar que es un recurso vital para la conservación del suelo, la biodiversidad y la preservación hídrica.

* Colaborador de El Diario de Hoy.

resmahan@hotmail.com