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Una vez más nos hacen quedar mal

Una vez más, el FMLN hace quedar mal al país ante los ojos de la comunidad internacional y, sobre todo, de gobiernos amigos que sí tienden lazos de cooperación con los salvadoreños. Lo hizo al apoyar abiertamente a Nicolás Maduro, quien emprendió una campaña contra el presidente Obama y el pueblo de Estados Unidos, a raíz de una orden ejecutiva del presidente Obama de suspender las visas y congelar los fondos en Estados Unidos de siete funcionarios venezolanos acusados de abusos contra los derechos humanos y corrupción.

Tal hecho fue tomado como una excusa por el presidente venezolano, para organizar un show a nivel internacional, apoyado por sus aliados entre los que se cuenta el FMLN, el cual contribuyó con 25 mil firmas, suma insignificante si se toma en cuenta la población total de El Salvador. En la Cumbre de Panamá hicieron creer que la actitud de Estados Unidos es un insulto a la población venezolana, cuando la realidad es que Maduro solo defiende a siete de sus funcionarios, cuya corrupción y abuso de poder han quedado en evidencia. La recolección de firmas por parte del FMLN en El Salvador, muchas de ellas seguramente conseguidas bajo el engaño de que eran para apoyar al pueblo venezolano y no a siete funcionarios corruptos, es un agravio contra el gobierno de Estados Unidos, que sí ha demostrado ser amigo de nuestro país.

Todo indica que el FMLN está llegando demasiado lejos, al arriesgar alianzas que son trascendentales para El Salvador, como es el caso de Estados Unidos con el Fomilenio II y la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte que, en su conjunto, podrían significarle al país una inversión de alrededor de $600 millones no reembolsables, para desarrollo y seguridad, o sea para generar empleo y combatir el crimen, principales problemas del país, sin mencionar que más adelante podría poner en riesgo la renovación del TPS para nuestros hermanos en el exterior.

Todo esto podría perderse solo por defender a gobiernos que a todas luces han demostrado ser violadores de derechos humanos y corruptos, como es el caso del régimen en Venezuela; el FMLN antepone los intereses de otros en lugar que los de los salvadoreños. La pregunta que surge es: ¿Para quién trabajan el FMLN y su gobierno? La respuesta viene de inmediato: definitivamente no trabajan para los salvadoreños.

*Licenciado Agroindustrial.