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Tus niños, tu Navidad y el Papa Francisco

¿Sabes lo que es tu pequeño recién nacido, o tu ya travieso chiquitín; tu inquieto nietecito, o tu vivaracho biznieto?.... ellos son, con toda su vitalidad, actividad, energía, alegría e inocencia de niño, la cara de Dios.

Al nacer e ir creciendo (como Jesús naciera aquél día de Navidad en Belén), va formando carácter a imagen y semejanza de Dios. Sí, tu hijo, nieto, biznieto que amas tanto… todos son el rostro de Jesús. Pero depende de ti la responsabilidad de educarlo en su buen caminar por la vida. Es la misión que Dios puso en tus manos al entregártelo… guiarlo para seguir los pasos del bien.

Estamos pasando una época de sinsabores tal vez ya anunciada bíblicamente. El mal en cada esquina, sin control.

De cierta forma, la humanidad está mayormente dominada por el mal. Gobernantes, autoridades, funcionarios, autoridades, padres de familia, que niegan la existencia de Dios, son culpables de esta decadencia universal reflejada en violencia, corrupción, criminalidad y muerte.

Pero el mal no existe per-se, porque éste es solo la ausencia de Dios. Igual pasa en cosas que tampoco existen, como la oscuridad, que es sólo la falta de la luz que si existe, pues puede estudiarse. La oscuridad no. El prisma de Nichols descompone la luz blanca en sus varios colores. Mientras, la cantidad de oscuridad en un espacio se mide en base a la cantidad de luz en ese. Igual sucede con el frío que tampoco existe y sólo es, según la física, únicamente la ausencia de calor. Por espacio no explico.

Más si tan sólo pusiéramos en práctica la única, mejor y facilísima forma que sí existe para combatir ese flagelo, triunfar sobre el mal sería un hecho consumado al guiar a nuestros pequeños y jóvenes por el buen sendero… Dios.

Por años he insistido desde esta columna, volver a las enseñanzas morales que privaron en nuestra niñez, basadas en aplicar algo tan sencillo como los 10 Mandamientos como guía de ética, integridad y rectitud, para el estudiantado y su futuro. ¡Qué diferente sería el mundo si no se hubiese sacado a Dios de la conciencia humana, con el ateísmo practicado ahora!

Pero el llamado a la esperanza sigue lloviendo del cielo. Esta Navidad quiero obsequiarles sabias reflexiones y bellos ejemplos a seguir, del Papa Francisco, especialmente para esos ateos, pero significativamente para ti y todo ser humano:

"Navidad eres tú, cuando naces nuevamente cada día dejando entrar a Dios en tu corazón.

"El pino navideño eres tú, cuando resistes vigoroso los vientos provocados por las dificultades de la vida.

"Eres los adornos de Navidad cuando tus virtudes son colores que adornan tu vida.

"Eres la campana, cuando llamas, congregas y unes.

"Eres los ángeles de Dios cuando cantas al mundo mensajes de paz, justicia, solidaridad y amor.

"Eres la música navideña cuando conquistas la armonía.

"Eres el regalo de Navidad, cuando eres realmente amigo y hermano de todo ser humano. "Eres la luz de Navidad cuando iluminas con tu ejemplo de bondad, alegría, paciencia y generosidad, el camino de los demás.

"Eres los Reyes Magos cuando das a otros lo mejor de ti.

"Eres la cena de Navidad cuando sacias de pan y esperanza al necesitado.

"Eres la tarjeta navideña, cuando la conciencia y el bien, están escritos en tus manos.

"Y eres la estrella de Belén, cuando conduces a alguien al encuentro del Señor".

* Columnista de El Diario de Hoy.