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Tristeza y alegría en España

Si hubiera en algún país quinielas para prever con fechas y datos exactos los dos acontecimientos relacionados con España de estos días, creo que nadie hubiera acertado.

Prevenir antes del Mundial que España no pasaría de la primera fase y que recibiría en el primer partido cinco goles de Holanda y dos en el siguiente de Chile, aunque no imposible, porque sucedió, creo que hasta los científicos del fútbol no lo hubieran pronosticado. Aunque de fútbol no sé nada, por patriotismo y amor a mi segunda Patria, sí me entristecí y pensé cómo es que estos futbolistas, grandes estrellas de los equipos que han dividido al mundo en los del Barcelona y los del Real Madrid, hicieron tan pobre papel en esos dos partidos y no pasaron a la siguiente fase. Esto es lo triste, pero: ¡Así es el fútbol!, me dijo un amigo.

El otro acontecimiento, el de la alegría, aunque más previsible por varias razones, fue la abdicación del rey Juan Carlos Primero y la proclamación y juramento a la Constitución de Felipe VI, que en su discurso dijo: "Encarna una monarquía renovada para un nuevo tiempo" y de quien los analistas opinan, está en la edad y tiene la personalidad y preparación adecuada.

Recién llegado a España de vivir once años en Alemania, donde hay presidente de la nación y cuando aún vivía el general Franco, tuve que acoplar mi forma de vida, de la ordenada y disciplinada Alemania a la forma de vivir en España, menos disciplinada y organizada y aún encapsulada en una dictadura que se preveía terminaría pronto con el fallecimiento del generalísimo, por su avanzada edad y su salud.

Y como todo termina, falleció el general Franco y poco tiempo después vimos la institucionalización de la monarquía y la coronación del rey Juan Carlos Primero. Por cierto, una de las primeras transmisiones de la televisión española en color.

Sucedió en paz como hoy y con una gran expectativa del nuevo tiempo que empezaba. Una monarquía parlamentaria que hasta la fecha ha funcionado bien y mi expectativa es que continúe para que España, que ya está saliendo de la crisis y tomando nuevos impulsos, siga adelante.

Don Juan Carlos guió a España por el camino del progreso y la democracia y despachó semanalmente con los cuatro presidentes: González, Aznar, Zapatero y Rajoy.

Dios ilumine a Felipe VI, para seguir guiando a España por el camino democrático de progreso y bienestar y que las relaciones entre España y El Salvador se consoliden más.

*Ingeniero.

Columnista de El Diario de Hoy.

www.pedroroque.net