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Transparente

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scuché recientemente una charla que explicaba el mal que nos aqueja en El Salvador llamándola con el nombre de "Gran corrupción". Se presentó un estudio científico que demuestra cómo en nuestro país en los últimos 100 años hemos vivido diferentes ciclos de lo mismo: una sociedad que irrespeta sus propias leyes e incentiva el bien de pocos a costa del sacrificio de muchos, independientemente de que los gobiernos sean de militares, derecha o izquierda.

Se compara al sistema de Gran corrupción con una mesa de banquetes, podemos cambiar a los comensales como ha sucedido en los últimos 100 años, pero mientras no cambiemos la mesa, léase lograr reformas para vivir en un Estado de Derecho que respete la institucionalidad del país, no podremos mejorar nunca como sociedad, porque los comensales que lleguen estarán tentados a servirse con la cuchara grande sin pensar en el bien común, continuando con el sistema que tiene secuestrada nuestra sociedad e hipotecado nuestro futuro.

El desarrollo sostenible que anhelamos solo se logrará cuando exista una verdadera democracia, donde predomina la justicia, se fomentan pesos y contrapesos en los poderes del Estado, y se respeta a todas las instituciones del país, formando un marco de referencia para que todos actuemos de manera honesta. La esencia de una democracia no es participar en elecciones, si no que cada individuo decida libremente respetar las leyes, mientras se siente orgulloso de actuar en consecuencia y procede a dar ejemplo de esta forma de vida.

Siendo un convencido de esto, me parece muy acertada una campaña que está surgiendo para estimular una nueva iniciativa ciudadana, llamada sencillamente TRANSPARENTE.

Transparente para poder ser agentes de una nueva forma de vida social en El Salvador, generando confianza para que todos vayamos caminando con el mismo objetivo de ser una sociedad más justa. Los salvadoreños somos gente luchadora y noble, lo que necesitamos es una visión de conjunto que nos una a todos los ciudadanos de buena voluntad, cambiando de una buena vez las condiciones que han permitido que vivamos en una Gran corrupción.

Transparente en el actuar, lo bueno siempre se hace sin esconderlo, mientras que con el mal es todo lo contrario. Si nos unimos convencidos que vencer a los corruptos requiere que todo siempre salga a la luz, nos esforzaremos en cumplir nuestros compromisos y exigiremos que los funcionarios públicos cumplan los suyos, de esta forma sofocando los espacios donde se esconden los corruptos para hacer sus fechorías.

Transparente para eliminar la horrenda polarización que nos tiene anclados en nuestras diferencias en lugar de buscar los puntos que nos unen, tal como el deseo de trabajar duro para darle el mejor porvenir a nuestras familias. Haciendo a un lado las diferencias ideológicas en favor de una tarea más noble, no sólo comenzaremos a debilitar a la Gran corrupción, que se alimenta de la polarización, si no que también seremos libres para que todos podamos construir codo a codo un nuevo país, obligando desde la sociedad civil que nuestro sistema de gobierno evolucione a una verdadera democracia.

¡Gracias a los compatriotas que han tenido esta gran iniciativa! Yo soy transparente, quiero un mejor El Salvador. Estoy seguro que muchos más se unirán a esta innovadora causa.