Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Toneladas, M3, Horas y $s

Sí, es cierto. Son cientos de toneladas, metros cúbicos, horas de trabajo y muchos dólares. En todas las organizaciones que implantamos un Sistema de Mejora Continua y Gestión de la Calidad, tanto si han sido gubernamentales, autónomas o privadas, siempre fue necesario limpiar y ordenar aplicando el sistema japonés de las 5S, útil para el mantenimiento sistemático del orden y limpieza y reconceptualizar la importancia de reaprender los buenos hábitos de trabajar en un ambiente limpio, ordenado y seguro. Con este y otros sistemas previamente integrados, la implantación de las normas ISO para la gestión de la calidad, la inocuidad o el riesgo, es más fácil y el sistema implantado será consistente, pues su cumplimiento se basará en la autodisciplina del personal en toda la organización.

Pero siempre al implantar el sistema de orden y limpieza nos topamos con un montón de papeles que se consideran "intocables" y que se guardan por muchos años pues nunca se sabe si algún día "Hacienda" los querrá revisar. Hurgando paquetes y fólderes descubro documentos contables de 1995 y de 2000. ¿Estará consciente el Ministerio de Hacienda de los costos que genera estar guardando tanta información solo por las dudas? ¿Ha pensado alguien lo que significa esto en metros cúbicos, toneladas, horas de trabajo y dinero que representa en todo el país? ¿Saben cuánto dinero significa esos documentos en reciclaje y reutilización del papel?

Imagine quién puede en estos momentos rehacer una operación contable de 500 colones de 1998, cuando casi todo ha cambiado en la empresa, ya no está el contador, lo que se compro ya no existe, el director es nuevo y la empresa que antes era familiar hoy es una sociedad anónima.

La segunda cosa en la que hay que pensar y buscarle solución son los millones de horas que se pierden haciendo colas para cobrar cheques en todos los bancos. Son horas que podrían dedicarse a producir, a descansar o bien a estar con la familia. 

Y en tercer lugar, el desperdicio de tiempo y los riesgos que se corren en un país congestionado de trafico caótico por los famosos "quedan". Se presta el servicio y se debe ir a dejar la factura y recoger el "quedan", luego un segundo a cambiar el quedan por el cheque y luego al banco a la cola para cobrarlo, pues si lo ingresas se queda tres días en compensación.

Si a esto sumamos los otros millones de horas que se utilizan en vigilar, y aquí hay más vigilantes que policías, fácil se concluye que somos un país con baja productividad.

*Ingeniero. 

Columnista de El Diario de Hoy.

www.centrodecalidadyproductividad.com