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Todavía estamos a tiempo: ¡Levantemos nuestra voz!

Pero la gran pregunta es: ¿cómo todo esto nos afecta?, lo respondo de manera sencilla. El día en que finalmente nos jubilemos y pidamos nuestros ahorros de pensiones, nos encontraremos con que todo lo ahorrado se convirtió en una miseria<

Antes las pensiones las administraba el Gobierno, pero esa administración colapsó. Para ejemplificar dicha administración, pongo de ejemplo una gran piscina, donde básicamente todos los salvadoreños ponían su dinero. No había un orden, ni mucho menos un control individual.

Imagínense arrojar su dinero en una gran piscina, donde muchos otros también lo hacen. Ese tipo de administración terminó por convertirse en un imperio romano, pero colapsado. 

Por tal motivo y ante la urgente necesidad, nacieron en nuestro país las administradoras de fondos de pensiones privadas, con la función de administrar y, sobre todo, cuidar nuestros ahorros.

Estas nuevas administradoras de pensiones, a diferencia de la antigua piscina, administran nuestros ahorros de manera personalizada, es decir que nos crean una cajita a cada uno y ahí depositan nuestros ahorros. Además, las administradoras buscan la manera que nuestros ahorros se multipliquen para que cuando lleguemos a nuestra vejez tengamos más de lo ahorrado. 

Sin embargo, a raíz de la antigua administración de las pensiones, el Gobierno adquirió una deuda de 14,000 millones de dólares que hoy en día es de aproximadamente 24,000 millones. Esa deuda el Gobierno actual no la puede pagar, entonces creó la idea de quitarnos nuestros ahorros para pagar la deuda de 24,000 millones.

Esa idea básicamente consiste en pagar la deuda actual con una nueva deuda. En lenguaje literario, sería como pagar una tarjeta de crédito con otra tarjeta de crédito. O por ponerlo con un ejemplo matemático, sería como tener una deuda de 2 manzanas con don Chepe y pagar esa deuda, con una nueva deuda de 2 manzanas que nos prestó don Julio, lo que continuará en una deuda, solo que ahora le debemos a don Julio.

En resumen, sería una deuda interminable si no se gestiona bien. 

Pero la gran pregunta es: ¿cómo todo esto nos afecta?, lo respondo de manera sencilla. El día en que finalmente nos jubilemos y pidamos nuestros ahorros de pensiones, nos encontraremos con la sorpresa que no existen o mejor dicho, con la sorpresa que todo lo ahorrado se convirtió en una miseria. 

¿Por qué será una miseria? Porque el Gobierno actual quiere impulsar un sistema mixto, pagando la deuda con nuestros actuales ahorros de pensiones. En ese sentido, nuestra vejez será una lamentable tragedia griega, pues no tendremos suficientes ahorros para vivir una vejez decente. 

Por tanto, si dejamos que el Gobierno actual nos arrebate nuestros ahorros, será nuestra culpa y no podremos protestar porque será demasiado tarde.

No obstante, es importante mencionar que este problema no es nuevo, viene desde antiguos gobiernos, sin embargo, al tener un Gobierno actual, por el mismo hecho de ser actual, debemos exigirle que solvente este problema de la manera más inteligente. 

Hay un dicho que reza de la siguiente manera: “Soldado advertido no muere en guerra”, lo cual nos invita a informarnos y no dejar que nadie, bajo ninguna circunstancia, bajo ninguna deuda, juegue y nos arrebate nuestros ahorros que hicimos durante el periodo laboral.

*Colaborador de El Diario de Hoy.